Evo Morales tiende puentes
Bolivia tienta a Pemex para invertir en el sector
Fuente:
milenio.com
(18/05/07)
El país del sur dispone
de una gigantesca reserva de gas natural.
El gobierno del presidente izquierdista de Bolivia Evo Morales
tendió los primeros contactos para que el gigante petrolero mexicano
Pemex invierta en ese país, paradójicamente el más pobre de la
región a pesar de poseer la segunda riqueza gasífera más grande de
América del Sur, después de Venezuela.
Bolivia, que dispone de una gigantesca reserva de gas estimada en
48.7 trillones de pies cúbicos, intenta consolidar la posesión de
sus recursos, tras haber recuperado su gas en mayo del año pasado,
vía nacionalización, de manos de las multinacionales petroleras
Repsol (España), Total (Francia), Petrobras (Brasil) o British Gas
(Gran Bretaña).
El ministro de Hidrocarburos Carlos Villegas reveló que han
comenzado los contactos con Pemex, pero que, por el momento, no
existe todavía un estudio de las áreas donde la petrolera mexicana
pueda iniciar labores de prospección.
Bolivia posee más de 53 millones de hectáreas como área de interés
hidrocarburífero, casi la mitad del país, y de esa superficie, sólo
alrededor de tres millones de hectáreas son controladas por una
decena de empresas que tienen suscritos 44 contratos petroleros de
operación con el Estado.
Además, la estatal boliviana YPFB dispone de 21 áreas reservadas
exclusivamente para ellas o para las empresas que logren acuerdos de
producción.
En pos de esos entendimientos están la venezolana PDVSA, la rusa
GazProm y la brasileña Braskem. Las recientes relaciones entre
Bolivia y México están marcadas por el tema del gas.
A mediados de 2004, ex el presidente Vicente Fox de visita a La Paz
hizo patente su interés por el combustible boliviano, pero en 2006
el nuevo mandatario boliviano, con la idea de nacionalizar los
recursos naturales, dejó sentado que, por el momento, su país no
estaba interesado en exportar gas como materia prima si no en
industrializarlo.
“El nuevo gobierno aparentemente había dicho que el gas de Bolivia
no se exporta, bueno pues ni hablar. Pues lo van a consumir ahí o se
lo van a comer ahí, allá ellos. Tienen mucho gas como para
exportarlo”, replicó entonces Fox.
Tiempo más tarde, el gobierno mexicano renovó su interés por
importar gas y crudo bolivianos, cuando el ex secretario de Energía
Fernando Canales confirmó la decisión de Los Pinos de abastecer la
planta regasificadora de Manzanillos, en el este mexicano, con
embarques diarios de hasta 84.9 millones de metros cúbicos (o 3 BCF)
de gas al día.
“Las previsiones a largo plazo nos señalan unas necesidades para
llegar hasta 3 BCF”, afirmó Canales a principios de 2006.
La autoridad energética de México anunció de otra parte la decisión
de su gobierno de explorar en Bolivia gas y crudo por parte de un
consorcio entre Pemex y la compañía estatal de petróleos de Bolivia,
YPFB.
México —que importa el 20 por ciento del gas natural que consume y
la mayor parte la compra a empresas de Estados Unidos, a los precios
más caros del mundo— mostró también interés en importar gas de los
yacimientos peruanos de Camisea, que contienen un cuarto de la
riqueza gasera boliviana.
México prevé licitar internacionalmente la compra de 500 millones de
pies cúbicos de gas diarios a partir del año 2008.
Bolivia, que nacionalizó sus recursos hidrocarburíferos en mayo de
2006 y recompró este mes a la brasileña Petrobras dos refinerías en
112 millones de dólares, busca el control de áreas hidrocarburíferas,
aún en manos de empresas como la española Repsol, la inglesa British
Petroleum y la holandesa Shell.
La Paz/Alfonso Monasterio