El gasoducto planeado para la zona del
volcán pasará por 10 municipios poblanos: CRE
Fuente:
lajornadadeoriente.com.mx
(30/05/07)
Miguel Ángel Domínguez
Ríos
Atlixco– La Comisión Reguladora de Energía (CRE), órgano
desconcentrado de la Secretaría del ramo, describe en el permiso
número G/039/TRA/98, otorgado a Transportadora de Gas Zapata (TGZ),
subsidiaria de la trasnacional Oiltanking, que las obras autorizadas
para el gasoducto tendrán como punto de partida, aquí en Puebla, la
interconexión propiedad de Pemex y Petroquímica Básica, ubicado en
las cercanías del pueblo de San Miguel Xoxtla.
De dicho punto, añade el expediente, los trabajos se dirigirían al
suroeste, específicamente a Atlixco, pasando por los poblados de San
Francisco Coapa, La Providencia y Santa María Acuexcomac, allá por
los rumbos de Nealtican. “En esa dirección, además de localizarse
varias válvulas de seccionamiento, es el punto más próximo al volcán
Popocatépetl, que está a una distancia aproximada de 35 kilómetros”.
En las proximidades de Atlixco quedará instalada “una trampa de
diablos (sic) y, en este territorio, el sistema de transporte de gas
natural gira hacia el oeste con dirección a Cuautla, Morelos,
atravesando cerca de las comunidades del municipio de Tochimilco,
como son San Lucas Tulcingo y San Francisco Tepango. Más adelante
surge un ramal hacia Xalostoc para suministrar ese recurso a la
planta Saint Gobain y a las cementeras Moctezuma Zapata y Moctezuma
Jiutepec”. El gasoducto, explica el texto oficial, tendrá una
capacidad de embarque de 1.302 millones de metros cúbicos diarios.
El diseño incluye de manera general, dentro de la geografía poblana,
a Tlaltenango, Cuanala, San Pedro Cholula, San Jerónimo Tecuanipan,
San Juan Tianguismanalco, Atlixco, Santiago Atzitzihuacan, Santa
Isabel Cholula y Tochimilco.
El tubo será de 20 pulgadas de diámetro, y tendrá una distancia de
164.150 kilómetros, y cruzará parte de los estados de Tlaxcala,
Puebla y Morelos. “La trayectoria inicia en la primera entidad, en
el municipio de Hueyotlipan, siguiendo por Ixtacuixtla de Mariano
Matamoros, Santa Ana Nopalucan, Nativitas y Santa Apolonia Teacalco”.
Según el plan, durante el recorrido la infraestructura cambiará el
diámetro a 16 pulgadas. Posteriormente, cruza en Morelos las
poblaciones de Zacualpan de Amilpas, Yecapixtla, Cuautla, Ayala y
Yautepec.
“La nueva manera de hacer negocios”
Sobre el “derecho de vía”, el CRE informa que la franja de espacio
para esa red será de una amplitud aproximada de entre 15 y 20 metros
de ancho, “la cual podrá ampliarse por necesidades técnicas del
proyecto, de tránsito o por otras causas (sic)“. El derecho de vía,
añade, es aquella área de terreno en donde están alojados todos los
elementos que constituyen la infraestructura para construir
carreteras, puentes, autopistas, gasoductos, poliductos, líneas de
transmisión eléctricas, líneas de ferrocarril, cableado de luz y
fibra óptica.
El permiso del gobierno entregado a TGZ es muy claro: “El alcance de
los esfuerzos destinados a la gestoría de tramites para liberar del
derecho de vía ante los diversos afectados (propiedad privada,
comunal o ejidal) será mediante negociaciones. Además, el adquirir
los terrenos del gasoducto deberá lograrse por medios legales,
cubriendo las indemnizaciones correspondientes a las personas que
acrediten sus derechos de propiedad o posesión sobre los inmuebles
involucrados”.
El escrito de la administración federal advierte que en caso de
tratarse de propiedad ejidal o comunal, tal y como ocurre en las
mayoría de los casos en la zona de Atlixco, Santa Isabel Cholula,
Atzizihuacán y Tochimilco, es requisito indispensable una
“resolución presidencial y el acta de asamblea que autorizó el paso
del derecho de vía a favor de TGZ”.
Una de las consultorías más importantes del país, especializada en
detonar proyectos de desarrollo de energía, mantiene a TGZ como uno
de sus socios principales y anuncia en su página de internet que la
“nueva manera de hacer negocios en ese mercado surge después de la
apertura iniciada en 1995, de parte del gobierno federal, dentro la
industria del gas natural en las áreas del transporte,
almacenamiento, distribución y comercialización de ese producto”.
Por otro lado, en el capítulo de Infraestructura del Subsector de
gas natural, contenido en el portal cibernético de la Secretaría de
Energía (Sener), y bajo el título de “Oportunidades de Inversión en
el Sector Energético Mexicano”, cuyo documento fue suscrito en junio
de 2006, esa dependencia ofrece a los interesados, mediante el mapa
respectivo de la República Mexicana, datos concretos del tema
obtenidos del CRE.
Según la subsecretaría, existen en el país 138 permisos para una
longitud de 19 mil 572 kilómetros de sistemas de transporte de gas
natural, y una inversión comprometida de 2 mil millones de dólares.
En el ramo de distribución resultan 21 autorizaciones equivalentes a
40 mil 957 kilómetros y 441 millones de dólares. Y en almacenamiento
destacan cinco adjudicaciones y 2 mil 414 millones de billetes
verdes.
Pero no es todo: el documento ‘Prospectiva del mercado de gas
natural 20042013’, avalado por la Secretaría de Economía federal
(SE), puntualiza el consenso para el reparto de ese recurso en la
zona de PueblaTlaxcala a la compañía Natgasmex, con una longitud de
919 kilómetros, y una cobertura de usuarios de alrededor de 68 mil
196 personas y con un presupuesto de 34 millones de pesos.
En el mismo episodio oficial, la Sener es contundente: “Licencia de
transporte de acceso abierto de gas natural para Transportadora de
Gas Zapata (TGZ); ubicación: PueblaCuernavaca. Longitud: 164.2
kilómetros; inversión prometida: 75. 9 millones de dólares”.
Por cierto, según el planteamiento de la Secretaría de Energía,
“para completar la transición bidimensional (sic) requerida por el
país, es necesario modificar el régimen político: pasar del
autoritarismo hacia el democrático y participativo a través de
reformas adicionales, y así cambiar el control estatal y
proteccionista por el mercado libre de la globalización”.
Asume el gobierno: “El marco regulatorio del gas natural en 1995
quedó consolidado con la apertura en el sector y está contemplado en
la ley reglamentaria del artículo 27 Constitucional del ramo
petrolero. Las modalidades donde la iniciativa privada puede
participar es en el transporte, almacenamiento y distribución de
fluido”.