* La medida del gobierno no soluciona el
problema, afirma director de Maxigas
El apoyo al consumo de gas no es subsidio; Pemex sólo
dejará de ganar un margen escandaloso
NOTIMEX
El apoyo que anunció el gobierno federal al consumo de gas natural no es un
subsidio, ya que el costo de producción por cada millón de unidades térmicas
británicas (BTU) oscila entre 1.5 y dos dólares, mientras el precio al
consumidor es de 6.65 dólares, por lo que ''lo único que hará Pemex es
disminuir sus ganancias''.
Así lo expuso el director general adjunto de MaxiGas Natural (Maxigas),
Claudio Rodríguez Martínez, quien opina que en lugar de otorgar ese tipo de
apoyos, el gobierno federal debería destinar las utilidades que obtiene de
la venta del combustible a elevar la producción de ese energético.
El pasado miércoles, el presidente Vicente Fox Quesada instruyó a las
secretarías de Hacienda y de Energía para que desarrollaran un plan de apoyo
en el precio al consumo de 35 metros cúbicos al mes para más de un millón
700 mil usuarios residenciales del país.
Lo anterior, en respuesta a las continuas quejas de usuarios domésticos por
la escalada de precios del combustible, el cual pasó de 5.11 dólares en
abril de 2004 a 6.65 dólares por millón de BTU en el mismo mes de 2005, lo
que representa un aumento de casi 30 por ciento.
Sin embargo, para el director de Maxigas, la medida anunciada por el
Ejecutivo es como dar ''un mejoral'' para un problema de salud complejo.
Asegura que de acuerdo con los estándares en los costos de producción, ''no
le está regalando ni un centavo a la gente, está dejando de ganar un margen
que es escandaloso e insultante''.
Rodríguez Martínez reitera que otorgar un supuesto subsidio a los consumos
menores residenciales sobre una base de 35 metros cúbicos mensuales es bueno
y bienvenido, ''pero no soluciona el problema de raíz''.
Para el directivo del consorcio el problema que ha generado inestabilidad en
los precios es que México los fija tomando como referencia las cotizaciones
del mismo combustible en el mercado de Texas. Hace una década, las
autoridades mexicanas decidieron referenciar el precio con el mercado texano.
En la actualidad se compra a Estados Unidos entre 800 y mil millones de BTU,
que representan entre 25 y 30 por ciento del gas natural que se consume en
México.
''Si consumimos 70 por ciento del gas que Pemex produce y vende en México y
sólo compramos el resto, no entendemos por qué tenemos que referenciarnos al
precio que se fije en Estados Unidos, donde existe un mercado liberado y de
especulación'', cuestiona.
En todo caso, continúa, deberían fijar un precio doméstico y promediarlo en
la proporción que corresponda al que se importa, como el precio de los
últimos 12 meses para fijar la cotización mensual o buscar otros esquemas
alternativos.
Aclara que para las empresas, en su calidad de distribuidoras y
transportadoras del energético, el aumento de los precios no representa un
problema toral, ya que comercializan la molécula al mismo precio que se las
expende Pemex.
No se trata de que las empresas distribuidoras ''ganemos o perdamos,
simplemente nos afecta el precio en la medida que con cotizaciones altas es
más difícil que nuestra industria se desarrolle''.
En términos de precio, dijo, al que más le afecta es al consumidor final y
principalmente al industrial, ya que en muchos casos el energético
representa su insumo principal. Expone que ''la solución que presenta el
gobierno es para el sector doméstico, el más necesitado, pero no es el
único. ¿Dónde queda la solución para el sector industrial que es el que más
consume gas natural?'', cuestiona el directivo.
A exploración y producción, 90% de la inversión de Pemex
Durante 2004 más de 90 por ciento de la inversión total ejercida por
Petróleos Mexicanos (Pemex) se destinó a actividades de exploración y
producción, que generan la renta económica más importante de la industria
petrolera, informó la empresa. En un comunicado, precisó que la inversión
total ejercida ascendió el año pasado a 156 mil millones de pesos, 26.9 por
ciento más en términos reales que en 2003 y casi el doble a la de 2000, de
la cual 91.3 por ciento se destinó a actividades de exploración y
explotación de crudo. Sin embargo, informes oficiales de la Secretaría de
Energía (Sener) revelan que entre 2001-2004 del gobierno del presidente
Vicente Fox, 78 por ciento de la inversión que se ha realizado en Pemex ha
sido financiada con deuda vía los Proyectos de Inversión Financiada con
Impacto Diferido en el Gasto (Pidiregas). Durante ese lapso, la inversión
promedio ha sido cercana a 10 mil millones de dólares, más del doble de lo
invertido en la década previa. Este nivel de inversiones es comparable al
realizado por compañías petroleras internacionales.