Durante su comparecencia en el Senado, los priístas
refutaron esa teoría
Insiste director de Petróleos Mexicanos en
necesidad de aceptar inversión privada
PRI y PRD tienen listo un proyecto que dará recursos a la paraestatal,
afirma Bartlett
ANDREA BECERRIL
El director de Petróleos Mexicanos, Luis Ramírez Corzo, durante su
comparecencia en el Senado de la República FOTO Guillermo Sologuren
El director de Petróleos Mexicanos, Luis Ramírez Corzo, insistió ayer
ante senadores sobre la urgencia de que haya inversión privada en la
paraestatal, ya que, repitió, Pemex está en crisis financiera; sin
embargo, los priístas Manuel Bartlett y Dulce María Sauri le
respondieron que hay otras opciones antes de entregar la empresa al
capital extranjero.
Algunas de ellas se incluirán en la reforma fiscal de Pemex que puede
aprobarse en breve en el Senado, ya que PRI y PRD tienen casi listo un
proyecto conjunto que dará a la empresa el dinero que requiere para
mantenimiento y operación, precisó Bartlett.
Ramírez Corzo fue citado a comparecer para que explicara todo lo
referente a los derrames de crudo en el estado de Veracruz, y debió
informar a los senadores del nuevo accidente ocurrido ayer mismo en esa
entidad: la fuga en un ducto de amoniaco en el municipio de Nanchital,
ocasionada por el corte involuntario que hizo una compañía contratista
que limpiaba la vía, explicó.
El funcionario informó de 900 personas desalojadas y tres intoxicadas,
pero la senadora veracruzana Noemí Guzmán, le señaló que la cifra era
mucho más alta. Casi cuatro horas después, ya casi al término de la
comparecencia, el senador del PRD, Elías Moreno Brizuela, le dijo que
eran ya más de 10 mil los habitantes de Nanchital que debieron ser
desalojados, ya que continuaba la nube de gas tóxico, además de que se
reportaban cinco muertos a causa del accidente.
El funcionario no se refirió más al accidente, pero en su intervención
argumentó que la falta de recursos es uno de los elementos centrales en
el problema de los accidentes en Pemex.
Recalcó que la paraestatal cuenta con una red de ductos de más de 61 mil
kilómetros y 92 por ciento de ellos presentan condiciones de riesgo, ya
que tienen una antigüedad de entre 10 y 30 años. Debido a ello, en los
pasados siete años se han producido en Veracruz 30 accidentes, más el
que ayer se dio en Nanchital.
El funcionario habló de la vulnerabilidad operativa de Pemex. Para 2005,
expuso, el faltante con respecto al presupuesto autorizado asciende a
unos 8 mil 500 millones de pesos. Dijo también que el total de recursos
que la empresa requiere entre 2005 y 2008 asciende a casi 135 mil
millones de pesos, y cerca de 40 por ciento corresponde a ductos.
"La cruda realidad", expresó el funcionario, pero en su intervención la
senadora del PRI, Dulce María Sauri, puso en duda las cifras y dijo que
debían analizarse.
En su turno, Bartlett le hizo notar que en los pasados tres años han
mantenido un "diálogo de sordos" con los anteriores directores de Pemex.
Sería bueno establecer una nueva relación, le dijo, pero basada en la
honestidad.
El priísta expuso luego al funcionario que aunque algunos festejan la
determinación de la ASF, en realidad hubo un empate, ya que le pidió al
Congreso que legisle en torno a los contratos de servicios múltiples,
pero "a ustedes les pidió que no liciten más por esa vía, porque son
contratos que no dan certeza jurídica".
Sobre las quejas de Ramírez Corzo en torno a la necesidad urgente de
inversiones en Pemex, Bartlett le respondió que el Senado dará a la
paraestatal el dinero que requiere a través del nuevo régimen fiscal
para Petróleos Mexicanos que PRI y PRD tienen ya listo.
"Este proyecto es mucho mejor que el aprobado en la Cámara de Diputados,
porque éste sí les da recursos, lo podemos sacar en unos días, siempre y
cuando ustedes no lo obstaculicen y nos den la información que
necesitamos", agregó el senador.
Ramírez Corzo respondió que por supuesto quiere una nueva relación con
el Senado y juntos decidir qué empresa se quiere, pero insistió en la
inversión privada. "Es revisable" el planteamiento en torno a los
contratos de servicios múltiples y aludió a la urgencia de legislar en
materia de yacimientos transfronterizos, sobre todo porque han
identificado tres grandes estructuras marinas en el Golfo de México.
Deslizó ahí la posibilidad de "alianzas estratégicas" porque, argumentó,
cada pozo en aguas profundas requiere hasta 150 millones de dólares para
explotarlo y no hay recursos ni tecnología, porque, aseguró, ésta no se
compra.
"Eso decían en 1938 y Pemex, pese a todo, a esos ductos que tienen 40
años, es la sexta petrolera del mundo", le refutó Bartlett. Le dijo
también que ese planteamiento de aliarse con Estados Unidos no tiene
sentido, además de que lo fundamental es encontrar las reservas en
tierra.
El director de Pemex propuso entonces que lo invitaran nuevamente a
comparecer, para buscar juntos una solución a la situación financiera de
la empresa. Mientras, el panista Jorge Nordhausen, presidente de la
Comisión de Energía, se apresuró a informar que citará a reunión de
comisiones el martes, "para tomar la palabra a Bartlett y sacar el nuevo
régimen fiscal de Pemex".
Lo vamos a aprobar, pero para consolidar a Pemex como una empresa
nacional, no para entregarla a trasnacionales, comentarían después los
priístas.