De 2003 a la fecha han ocurrido 18 accidentes graves
De 2003 a la fecha, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha registrado 18
accidentes en sus instalaciones ubicadas en el estado de Veracruz, lo
que muestra que el sector petrolero es una industria de alto riesgo que
puede salirse de control.
El director de Pemex, Luis Ramírez Corzo, ha insistido en que la
principal causa de los recientes incidentes es la falta de recursos para
mantenimiento de la infraestructura petrolera, en tanto que los
legisladores consideran que también se deben a un incorrecto manejo de
la empresa.
Según Notimex, Ramírez Corzo indica que el 50% de los accidentes ocurre
en el sistema de ductos, pero sólo 8% de los 61,000 kilómetros que
integran la red tiene condiciones de riesgo administrable, es decir, que
necesitan mejorar su infraestructura y reducir las condiciones de
operación.
El funcionario reconoce que el principal foco rojo se ubica en Veracruz,
ya que la actividad de Pemex cubre prácticamente todo ese estado, con
348 instalaciones en 72 municipios y casi 38,000 trabajadores.
La red de ductos en Veracruz equivale a 30% del total de las líneas de
transporte de todo el país y abarca unos 11,000 kilómetros, de los
cuales 60% tiene una antigüedad de 10 a 30 años.
Sin embargo, el senador perredista Antonio Soto Sánchez considera que
los continuos derrames a lo largo del país pueden ser resultado del mal
estado del sistema nacional de ductos y el erróneo manejo de la empresa.
“La industria petrolera entraña riesgos permanentes, pero éstos han ido
aumentando, también su magnitud. Podría ser que diversas insuficiencias
en las tareas de mantenimiento estén en la base de los accidentes”,
opina.
A partir de los últimos accidentes de Pemex, añade, el tema del
mantenimiento se plantea como algo muy importante y “no es aceptable que
la vida y bienes de familias que habitan cercanos a las instalaciones de
Pemex estén en peligro y pongan en riesgo su vida”.
La senadora priísta Noemí Guzmán Lagunes se dice indignada por la
recurrencia de accidentes en Veracruz, como los registrados en las zonas
denominadas Balastrera, Omealca, Nanchital, Hueyapan y La Ceiba-Nuevo
Teapa, que han generado daños por $1,100 millones.
Entre los accidentes de Pemex destacan: el 5 de junio de 2003, una
avalancha de agua, lodo y rocas rompió un ducto en el Río Chiquito,
Veracruz. En el accidente murieron seis personas y 66 resultaron
lesionadas.
El 3 de octubre de 2004 hubo una falla en el suministro de gas de la
estación de bombeo Zapoapita, en el poblado de Omealca. Hubo dos
lesionados y 350 desalojados.
Otro accidente de gran impacto fue el registrado en diciembre pasado en
Nanchital, cuando trabajadores de una empresa privada reparaban el ducto.
En el último mes de 2004 hubo una fuga de crudo en la estación
Mazumiapan que derivó en incendio y en la ruptura de un ducto.
En enero de este año, Pemex reportó una fuga de 481 barriles de naftas
ligeras en un ducto entre La Ceiba y Nuevo Teapa.
El saldo fue de 135 personas desalojadas, 18 con síntomas de
intoxicación y 477 animales afectados, y costos por 20 millones de
pesos.
Todo esto sin considerar los graves daños al medio ambiente.