Notas periodísticas

Abril 2005

Benita González Morales

Portafolio Político

Por dignidad y justicia a los veracruzanos, pero sobre todo en cumplimiento a la ley y de seguridad industrial los directores de Pemex Luis Ramírez Corzo y de Pemex Petroquímica deberían renunciar a sus respectivos cargos, esa es la exigencia de los habitantes del sur de Veracruz tras los acontecimientos trágicos ocurridos en Nanchital que dejó como saldo a seis trabajadores muertos cuyos salarios eran de 700 pesos semanales.

Un ya basta a Pemex es el principal reclamo que en las últimas horas se ha dejado escuchar, ante el drama de los familiares de quienes ya no estarán más con ellos.

Negligencia o deficiencia, ambos términos son aplicables al personal de Pemex y la empresa contratista luego del siniestro que aún mantiene en alerta a las zona aledañas.

A cuatro días del accidente surgen nuevas interrogantes, sobre quienes estaban realmente a cargo de la obra, sobre quien dio la orden para cortar el amoniaducto y no el propileno de seis pulgadas de diámetro, que hacía el supervisor fuera del área, o quienes irresponsablemente dejaron proseguir a los trabajadores sin previa indicación de lo que se haría en el lugar. Porque no pararon la obra si un día antes se suscitó un derrumbe que apunto estuvo de cobrarles la vida, que a final de cuentas se las arrebató la explosión.

Porque la compañía contratista no adjudicó equipo adecuado a los trabajadores para las maniobras. ¿Había o no supervisión de los trabajos? Porque Luis Ramírez Corzo contradijo a Rafael Beverido, o acaso no se pusieron de acuerdo en sus declaraciones emitidos a la prensa, porque la respuesta irónica del director de Pemex al decir que “aún habrán más accidentes, porque la insensibilidad de Beverido al referirse que los cuerpos rescatados “están en estado perfecto” tratando de corregir minutos después argumentado que están conservados, no como nos lo habíamos imaginado.

Y va el dato, en esto de las responsabilidades adquiridas hay nombres y apellidos, pues según se logró establecer que en la adjudicación del contrato a reparaciones navales aparecen los nombres del ingeniero Juan Clímaco como residente de obra y José Luis Lugo como supervisor.

Acaso serán estos del grupo de funcionarios que tendrán que ser investigados dentro de la averiguación previa que inició la Procuraduría de Justicia en el estado para deslindar responsabilidades.

Tendrá el valor Rafael Beverido de someter a un proceso de investigación a sus subordinados, o seguirá actuando como hasta ahora lo ha hecho “vía control remoto” desde la ciudad de México, cuando aquí en Coatzacoalcos se localizan sus oficinas y es el centro de la actividad industrial.

A nadie convenció el sentimiento que dijo embargarle después de haber observado el rescate de los seis cuerpos “congelados” que provocó llanto y dolor entre los familiares y fue esa misma noche cuando habló hasta de la posibilidad de renunciar a su cargo.

“Sí, lo he pensado y es el momento más difícil de mi vida, quisiera detener el reloj para que esto no hubiera pasado”, respondió ante el cuestionamiento el director de Pemex Petroquímica.

Efectivamente no se puede detener el reloj para revertir lo ocurrido, pero sí agilizar el tiempo para castigar a los responsables de lo que a simple vista es una negligencia. Rodarán cabezas en los próximos días, al tiempo…