La reforma fiscal de Petróleos Mexicanos (Pemex) sigue trabada, y todo
parece indicar que no se aprobará en este periodo de sesiones, porque al
proyecto consensuado entre los senadores de los partidos Revolucionario
Institucional (PRI) y de la Revolución Democrática (PRD) se deberá sumar
otro que a última hora presentó el priísta Ricardo Aldana, tesorero del
sindicato petrolero que hasta ahora ha evitado el desafuero.
La fracción del PRI analizará el tema este miércoles, con el propósito
de llegar a un acuerdo acerca del proyecto que se deberá aprobar en
comisiones. Aldana declaró ayer que espera que su propuesta sea avalada
por sus compañeros, ya que es una opción intermedia.
Sin embargo, la decisión de Aldana despertó suspicacias entre priístas y
perredistas, quienes consideran que el legislador lleva la postura de
Pemex como propia, lo cual frena el virtual acuerdo que existía acerca
del proyecto de PRI y PRD, luego de meses de negociaciones en los que se
rechazó la minuta aprobada en la Cámara de Diputados, remitida a la de
Senadores en diciembre pasado.
Ayer, inclusive se canceló una reunión de la Comisión de Hacienda, que
preside el panista Fauzi Hamdan, porque la representación de Pemex no
llevó los documentos que se comprometió a entregar con las demandas
específicas acerca del nuevo régimen fiscal.
El perredista Demetrio Sodi comentó que les pidieron cuatro días más
para entregar sus propuestas.
El tema mantuvo divididos a los senadores desde diciembre pasado, cuando
los diputados enviaron la minuta. El PRI, con Manuel Bartlett y Laura
Alicia Garza a la cabeza, lograron que se aplazara la aprobación de esa
reforma para analizarla a fondo, ya que detectaron inconsistencias e
incongruencias, entre ellas que no se beneficiaba a Pemex, sino a las
trasnacionales.