Natalio Bernal Amador/Corresponsal
El Universal
Lunes 25 de abril de 2005
Advierten que acudirán al plano internacional para ser escuchados
Coatzacoalcos, Ver. Grupos ambientalistas de Tabasco, Campeche, Oaxaca y
Veracruz acordaron presionar en el plano internacional al gobierno
mexicano y a Petróleos Mexicanos (Pemex) para que se reparen los daños y
sancionen a los responsables de los accidentes, como explosiones y
derrames en las instalaciones petroleras.
Ante representantes de Greenpeace, el Centro Mexicano de Derecho
Ambiental y de la Red de Acción frente a Plaguicidas en México, los
ambientalistas advirtieron que no caerán en el juego del gobierno
federal, que busca hacer ver a Pemex como el patito feo y con ello
aligerar su privatización, sino que mantendrán la movilización civil.
Durante un encuentro celebrado en esta ciudad sobre el impacto de la
industria petrolera en la vida de los pueblos, la coordinadora de la
campaña de tóxicos de Greenpeace, Marisa Jacott, lamentó que a varias
semanas y meses de los más severos accidentes registrados en esta
región, ni Pemex ni el gobiernos federal, el estado o los municipios,
han informado sobre el resultado de los estudios de las zonas afectadas.
Los daños
En el encuentro, los ambientalistas indicaron que los accidentes en
instalaciones de Pemex, que ya dejaron víctimas como sucedió el pasado
13 de abril en el municipio de Nanchital, donde a causa de una fuga de
un ducto de amoniaco murieron seis trabajadores, han tenido secuelas en
plantaciones, con pérdida de producción, terrenos estériles y daños en
la vegetación en Tabasco, Veracruz y el Istmo oaxaqueño.
En Tabasco se dañaron plantaciones de cacao y coco, así como
cañaverales, platanares y otros frutales, y en Omealca, Veracruz, el
derrame arruinó la vegetación, la reforestación y los caminos.
También se contaminaron cuerpos de agua y se reportó la desaparición de
especies de mariscos en Tabasco, donde por la exploración de gas en los
Pantanos de Centla, una zona supuestamente protegida, disminuyó de
manera drástica la pesca, ya que en dos o tres horas se obtenían 20
kilogramos de pescado y ahora en todo el día sólo logran unos cuatro
kilos.
Además, aseguraron que los problemas de salud derivados de la
contaminación por hidrocarburos son evidente en zonas de influencia de
Pemex o en donde operan empresas contratadas por la estatal, como la
Comesa, que realiza explosiones subterráneas para localizar yacimientos
de gas y que causan daños en viviendas y mantos freáticos.
El encuentro ambientalista reveló que 50 por ciento de los 54 mil
kilómetros de conductos de Pemex en el país ya rebasaron su vida útil y
de ellos 30 por ciento se localizan bajo asentamientos humanos.
Además, aseguraron que en ocasiones las compañías que Pemex contrata no
tienen licencia para operar y manejan de manera irresponsable los
residuos tóxicos; pidieron un manejo escrupuloso de los recursos de la
empresa petrolera y aseguraron que el gobierno no informa del destino de
70 mil millones de dólares anuales.