El monto supera el saldo del débito interno y está 19%
por encima del externo
La deuda de Pemex rebasó el billón de pesos; preocupación entre
analistas
Abrirla al capital privado sería como "vender la
progenitura por un plato de lentejas": experto
VICTOR CARDOSO
Imparable, el endeudamiento de Petróleos Mexicanos (Pemex) rebasó la
semana pasada un billón 16 mil millones de pesos y las finanzas de esta
paraestatal, la principal empresa del país, se acercan peligrosamente a
operar con números negativos, es decir, el monto de sus pasivos
rebasaría el valor de sus activos.
Durante los primeros cuatro meses de 2005 la petrolera tuvo necesidad de
colocar deuda mediante certificados bursátiles en la Bolsa Mexicana de
Valores (BMV) por 8 mil 500 millones de dólares y apenas el 18 de abril
contrató un crédito externo por 4 mil 250 millones de dólares. En total,
en el primer cuatrimestre del año el endeudamiento de Pemex creció en
más de 55 mil millones de pesos, que sumados a los 960 mil 251.54
millones de pasivos reportados al 31 de diciembre de 2004, representan
un saldo superior a un billón 16 mil 49 millones de pesos.
Con la nueva deuda contratada entre enero y abril de este año, los
pasivos de Pemex son equivalentes a 12.8 por ciento del producto interno
bruto (PIB), calculado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP)
para 2005 en 7 billones 934 mil 400 millones de pesos, o a 57 por ciento
de la deuda total del gobierno federal (interna y externa), cuyo saldo
al cierre de 2004 fue de un billón 776 mil 42.8 millones de pesos. Es,
incluso, similar a la deuda pública interna reportada a febrero pasado
de 1 billón 16 mil millones de pesos.
Consultado al respecto, Arturo Bonilla, especialista en temas
energéticos del Instituto de Investigaciones Económicas de la
Universidad Nacional Autónoma de México, señaló que el creciente
endeudamiento de Pemex es comparable a una "borrachera de créditos" y
representa el único recurso que se ha encontrado para tratar de
modernizar y expandir a la paraestatal.
"Es penoso y duro decirlo, pero mi hipótesis es que parece haber una
consigna de utilizar la deuda para desquiciar financieramente a las
paraestatales mexicanas y luego venderlas barato; es una secuela que se
ha seguido en otras empresas públicas (Teléfonos de México y
Ferrocarriles Nacionales de México) donde se ha tratado de hacer ver que
la mano de obra y la administración de los mexicanos no están
calificadas para resolver su expansión y problemas económicos", dijo.
Incluso las principales calificadoras de deuda como Standard and Poor's,
Fitch Ratings y Moody's han manifestado su preocupación por la
vulnerabilidad de la paraestatal a posibles cambios en los precios
internacionales del petróleo y sus derivados, así como por el elevado
endeudamiento en que ha incurrido la empresa de 1999 a 2004, cuando el
débito creció 150 por ciento.
Esas preocupaciones no son sólo de las calificadoras. También el
investigador Bonilla observa con angustia que la deuda de Pemex es un
problema "que no se detiene y llega ya a dimensiones mayúsculas".
-La apertura de Pemex al capital privado, como insiste en afirmar el
gobierno federal, ¿es la solución? -se le pregunta al investigador y
catedrático de la UNAM.
-Podría ser una solución, pero sólo en el corto plazo: habría una
expansión desmesurada del capital que permitiría ampliar la exploración,
la mal llamada producción -porque más bien es extracción- y la capacidad
instalada en las refinerías.
Sin embargo advierte que en el largo plazo la apertura al capital
privado, nacional o extranjero y, en el caso extremo, la privatización
de la empresa, sería como "vender la progenitura por un plato de
lentejas". Explica: "las inversiones privadas en el corto plazo
servirían para extraer la mayor cantidad de petróleo para aprovechar los
actuales precios internacionales del crudo y sus derivados generarían
inmensas ganancias que serían distribuidas planetariamente y de acuerdo
con los propios intereses de los dueños del capital, mientras que el
país tendría que conformarse con una participación mínima.
Bola de nieve
Hasta el 31 de diciembre pasado, los reportes oficiales de Pemex daban
cuenta de pasivos por 960 mil 251.5 millones de pesos. Aun así, para
financiar proyectos de inversión, principalmente en el área de
exploración y producción, para 2005 se planteó un programa de
endeudamiento por 8 mil 500 millones de dólares, de los cuales el pasado
18 de abril un reporte de Acciones y Valores Banamex dio cuenta de que
la empresa "obtuvo un crédito sindicado por 4 mil 250 millones de
dólares; la demanda alcanzó los 5 mil millones. Los líderes colocadores
fueron Bank of America, BNP y Citigroup. Participaron 41 bancos".
Con ese crédito, al tipo de cambio de esa fecha la paraestatal habría
obtenido 47 mil 188.6 millones de pesos. Pero adicionalmente en lo que
va del año se realizaron 17 colocaciones de certificados bursátiles en
la BMV de 500 millones de pesos que totalizaron 8 mil 500 millones. De
esa forma la deuda de Pemex aumentó casi 85 mil millones de pesos, con
lo que el saldo total se ubicó en un billón 45 mil 251 millones de
pesos.
La cifra contrasta con el saldo de la deuda interna neta del gobierno
federal al cierre de febrero pasado, que según la SHCP en su reporte del
30 de marzo, se ubicó en un billón 16 mil millones de pesos. Es incluso
superior en 19 por ciento al monto de la deuda externa del gobierno
federal que en el mismo periodo se ubicó en 79 mil 100 millones de
dólares (unos 877 mil 654 millones de pesos).