Notas periodísticas
Abril 2005
El reto de inversión de Pemex, deuda vía confinada y
costos de conservar régimen fiscal
Por Alberto Aguilar
Reforma
DE LAS PEORES noticias que podrían presentarse en el actual periodo de
sesiones es el que se pospusiera una vez más la iniciativa para
modificar el régimen fiscal de Pemex ya aprobada por los diputados y
ahora en manos de los senadores.
El problema es que aparecieron otras iniciativas, entre ellas una del
líder sindical petrolero Ricardo Aldana que ha vuelto a meter ruido a un
asunto que parecía planchado.
La propuesta, aunque es gradual y que en su mejor momento permitiría a
Pemex retener hasta 30 mil millones de pesos, es importante en función
del cuantioso reto de inversión que afronta para los próximos años la
paraestatal, sólo para restituir reservas y evitar convertirnos en
importadores de crudo.
Conforme a estimaciones de Sener que lleva Fernando Elizondo Barragán,
un nivel óptimo para sustituir el yacimiento de Cantarell con otros más
como el de Chicontepec e incluso el potencial en aguas profundas del
Golfo de México que es enorme, andaría en casi 170 mil millones de pesos
anuales, unos 15 mil millones de dólares por año del 2006 al 2018. De
ahí la relevancia de la iniciativa en juego.
Pemex durante los últimos años auténticamente ha sido ordeñada para
subsanar las deficiencias de una política fiscal catastrófica. Una
tercera parte de los ingresos públicos provienen de los impuestos de la
petrolera.
Por desgracia, esta política llevó a la inversión de Pemex de 1988 al
2000 a sólo un promedio anual de 6 mil 500 millones de dólares. Como
consecuencia se dio una declinación de las reservas totales de
hidrocarburos al pasar de 58 mil millones en el 2000 a sólo 48 mil
millones de barriles el año pasado, y eso que ya se logró aumentar el
porcentaje de restitución.
En gas nos hemos convertido en importadores y lo peor es que aun
acelerando el paso, podremos estar en condiciones de cerrar la brecha
entre la oferta y la demanda hasta el 2016. Aun así seguiremos
dependiendo de importaciones básicamente de EU. Lo curioso es que
quienes se han opuesto a las reformas hablan de la soberanía nacional.
Hoy, justo el entorno en el que estamos nos sitúa en una "soberana
dependencia".
Además, no se crea que en este caso el tiempo no cuenta. Lo que se deje
de hacer ahora en materia energética tendrá sus repercusiones en los
próximos años debido al grado de maduración de las inversiones.
Tampoco el expediente de crecer vía deuda se puede mantener de forma
permanente. En los últimos cuatro años el 78 por ciento de la inversión
se ha sustentado en Pidiregas, básicamente en los PEP, esto es
Productores Externos de Energía, mismos que recientemente la SCJN que
encabeza Mariano Azuela validó.
Simplemente estos compromisos asumidos por Pemex van a significar
amortizaciones por 10 mil millones de dólares para el 2010. Considere
que la paraestatal que dirige Luis Ramírez Corzo concluyó el año pasado
con un pasivo de 937 mil millones de pesos, es decir 82 mil 920 millones
de dólares que son el equivalente a toda la deuda externa del país. La
cifra se va a las nubes porque incluye también el pesado pasivo laboral.
Los ingresos por casi 56 mil millones de dólares prácticamente se
diluyen, si se considera que tan sólo el pago de impuestos es de 34 mil
millones de dólares. Por ende, no debe sorprender que la compañía por la
que se desgarran las vestiduras algunos políticos arroja pérdidas
anuales.
De ahí lo absurdo de las sentencias que tan emocionado lanza Andrés
Manuel López Obrador en las que se compromete a prescindir de la
inversión privada para asumir los retos de Pemex. O es francamente muy
ignorante o mal intencionado al aprovecharse del desconocimiento de
muchos.
Habrá que ver lo que sucede con el tema de la iniciativa para modificar
el régimen fiscal inmersa en telarañas ideológicas o mezquindades
políticas. De mantenerse la indefinición, el costo lo tendrá que asumir
Pemex, dada su dependencia del financiamiento.
Por lo demás, en lo jurídico aún hacemos camino en el mundo, puesto que
incluso Cuba y Corea ya abrieron también la puerta a la inversión
privada tanto en petróleo como en electricidad.
Correo electrónico: aguilaralberto@prodigy.net.mx