México SA
Carlos Fernández-Vega
La ''sorpresa'' del Banco Mundial
Los apellidos de siempre
Fuente:
jornada.unam.mx
(17/04/07)
Pedigrí y neorricos
El presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, durante la
clausura, ayer, de la cumbre de primavera del FMI y el BM, celebrada
en Washington Foto: Reuters Una vez más el Banco Mundial se
"sorprende" por el monopólico circuito que caracteriza a la economía
mexicana, "capturada", dice, por "unos cuantos", a los que culpa de
la profunda desigualdad en el país.
Lo que no sorprende a nadie es la cara dura del organismo financiero
multilateral, pues han sido sus "recomendaciones" de política
económica, aplicadas a lo largo de los últimos 25 años por los
gobiernos (gerencias) locales, las impulsoras de dicho circuito
monopólico, una realidad que se observa no sólo en México sino en
prácticamente América Latina toda.
La "nueva sorpresa" del Banco Mundial se da en el marco de la
reunión de primavera que desarrolla conjuntamente con el Fondo
Monetario Internacional, otro que se "sorprende" a conveniencia. De
acuerdo con el reporte de La Jornada, el organismo advierte que "las
elites que tienen capturada la actividad económica en México son una
de las causas de que la inequidad en el país sea extendida. Los
monopolios rompen la posibilidad de desarrollo y de un crecimiento
con mayor igualdad, dijo Francois Bourguignon, vicepresidente del
BM, en referencia específica sobre el caso mexicano; los monopolios
son un fardo, desaceleran el crecimiento y generan más desigualdad"
(Roberto González Amador y David Brooks).
De nueva cuenta, pues, el Banco Mundial se "queja" de su invento y
sus resultados: "en la actualidad los grupos poderosos en México se
benefician del status-quo y no tienen incentivos para cambiar su
conducta. Hasta la fecha se ha observado un equilibrio político en
el que estos grupos reciben rentas sustanciales a costa del
dinamismo del crecimiento". Ese estudio se refiere en específico al
sector de telecomunicaciones, minería, banca, industria cervecera,
cemento, comercio, bienes raíces, televisión e industria de la
tortilla.
Es la misma "denuncia" hecha a principios de noviembre pasado,
cuando el Banco Mundial advertía que "un grupo de 20 personas o
familias" consolidaron su poder económico (amén del político) en el
sexenio foxista, y casi la mitad de ellas "se benefició de las
privatizaciones realizadas a principios de los años 90".
Por aquellos ayeres comentamos en este espacio que el Banco Mundial,
el gran "promotor" de las privatizaciones en los países
subdesarrollados (México ha sido unos de sus principales
laboratorios), ahora se muestra estupefacto por los resultados de
esa política de desmantelamiento del aparato productivo del Estado,
y de manera mañosa limita el avance de dicha casta al periodo en el
que el Fox permaneció sentado en Los Pinos.
Que el de la lengua larga y las ideas cortas acentuó los privilegios
de 20 magnates (y algunos más), no tiene punto de discusión, pero
otra cosa es que el Banco Mundial "olvide" cómo aparecen en la gran
marquesina de los multimillonarios mexicanos. El "sorprendido"
organismo financiero no menciona nombres ni apellidos, como si los
ricos entre los ricos fueran algo etéreo, aunque sí los sectores
específicos que dominan: minería (Germán Larrea y Alberto Bailleres),
banca (90 por ciento trasnacional), telecomunicaciones (Carlos Slim),
industria cervecera (Aramburuzavala-Fernández y Eugenio Garza
Lagüera), del cemento (Lorenzo Zambrano), farmacéutica (Isaac Saba)
y televisión (Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas Pliego), entre
otros. Qué decir de sectores controlados por unos cuantos, aunque
los magnates no aparezcan en la lista de Forbes, como el pan
industrializado (la siempre pía familia Servitje), el refresquero
(el propio Garza Lagüera), avícola (Robinson Bours), vidriero (Sada
González), entretenimiento (Soberón Kuri) y hasta sepulturero (Cantú
Charles, Gayosso), por citar unos cuantos.
Algunos de esos nombres que de tiempo atrás aparecieron en la gran
marquesina de los privilegiados en México, surgieron en la post
revolución, no sin el gentil impulso del alemanato. Son fortunas de
pedigrí, como en los casos de las familias Bailleres, Aramburuzavala,
Garza, Servitje y Azcárraga, ahora tuteladas y explotadas por
segundas y terceras generaciones. Hay otras que están íntimamente
ligadas al periodo neoliberal y específicamente a la especulación
bursátil y las privatizaciones, como la de Slim, Hernández y Harp, y
algunas más asociadas íntegramente a compadrazgos políticos (sin que
las otras demeriten en este sentido), como la de Salinas Pliego.
Estas no son de pedigrí, pero sí resultonas. Entonces, la política
privatizadora impuesta por el Banco Mundial, más los matrimonios
político-empresariales (uno de los más recientes, que no el último,
el de Olegario Vázquez Raña con Martita Sahagún), ha reforzado el
circuito monopólico que ahora critica el "sorprendido" organismo
financiero. Y la situación no se modificará, mientras las acciones
correctivas no trasciendan el discurso del gobierno en turno.
Allá por 1994, en la lista Forbes (con información de 1993)
aparecieron 24 magnates mexicanos, con fortunas conjuntas por 44 mil
100 millones de dólares (algo así como el 11 por ciento del PIB en
ese entonces, y sin considerar los 3 mil millones que poco después
la propia revista especializada atribuyó a Carlos Hank González,
quien de inmediato pidió lo borraran de la lista, y lo borraron).
Trece años después, en su reporte 2007 (con información de 2006),
sólo se registraron 10 magnates, con fortunas conjuntas por 74 mil
100 millones de dólares (cerca del 10 por ciento del PIB, sin sumar
los 4 mil millones acumulados por Carlos Slim en los últimos dos
meses), pero el Banco Mundial se dice "sorprendido".
Las rebanadas del pastel:
Los citados, ¿no son los mismos nombres que aparecen en los cuentos
de hadas llamados "rescates", "salvamentos", subsidios cambiarios,
exenciones, "decretazos", evasión y elusión fiscales, jugosos
contratos de obra pública y demás negocios apadrinados por el
gobierno en turno y amparados en el erario? ¿Qué no son los que
financian campañas políticas?... Ah, las "sorpresas".
cfvmx@yahoo.com.mx/ cfv@prodigy.net.mx