Robo e importación de combustibles,
así como escasa infraestructura, entre las causas
Pemex-Refinación tuvo pérdidas de más de 7 mil millones de dólares
en 2006
Fuente:
jornada.unam.mx
(30/04/07)
Más compras al exterior, única forma de garantizar el abasto,
reconoce la subsidiaria
ISRAEL RODRIGUEZ J.
La sustracción ilegal y venta no controlada de hidrocarburos, la
creciente importación de combustibles, el insuficiente desarrollo de
infraestructura y el dinamismo de la demanda que ha propiciado la
saturación de los poliductos ocasionaron a Pemex Refinación una
pérdida de poco más de 7 mil millones de dólares solamente durante
el año pasado.
Así, la única forma de garantizar la oferta de combustibles en
México será con mayores importaciones, debido a que desde 1979 no se
ha construido nuevas plantas de refinación, además de contar con una
capacidad de transformación en niveles cercanos al máximo, reconoce
un amplio diagnóstico de la subsidiaria Pemex-Refinación.
Esta situación impone nuevos retos en el corto y mediano plazos
debido a que la demanda de gasolinas y diesel ha registrado un
crecimiento superior al de la economía. Solamente, entre 2000 y 2006
la demanda de gasolinas aumentó 35 por ciento y la de diesel en 21
por ciento.
De acuerdo con el amplio diagnóstico presentado por José Antonio
Ceballos Soberanis, director general de Pemex- Refinación, admite:
"Con la capacidad de transformación en niveles cercanos al máximo,
la única forma de aumentar la oferta de combustibles, es con mayores
importaciones".
Además, reconoce que el insuficiente desarrollo de infraestructura y
el dinamismo de la demanda han llevado a la saturación de la
capacidad disponible. "Hoy, una parte importante de los poliductos
de la red nacional se encuentra saturada, lo que ha obligado a
realizar mayor número de movimientos terrestres para cubrir el
abasto".
Explica que debido a mayores importaciones y al transporte creciente
de productos mediante autostanque y carrostanque, los resultados
financieros del organismo se han visto afectados negativamente.
Adicionalmente, la sustracción ilegal y venta no controlada de
combustibles también repercuten directamente sobre las ganancias de
la empresa. "Por ello, se han tenido que reasignar recursos
económicos y profesionales a este rubro, postergando su aplicación
hacia proyectos productivos".
De acuerdo con informes oficiales de Pemex Refinación sólo en el
ejercicio fiscal de 2006, este organismo subsidiario registró
pérdidas por 77 mil millones de pesos (unos siete mil 100 millones
de dólares) es decir, 28 mil 100 millones de pesos mayor que durante
2005.
Para algunos especialistas la postergación en la construcción de
nuevas refinerías ha implicado una exportación neta de divisas que
podrían ser utilizadas para ampliar la capacidad de transformación y
con ello poder vender productos con mayor valor agregado. Sin
embargo, en México se sigue privilegiando la explotación y venta de
crudo para posteriormente ser devueltos como productos refinados
como gasolinas.
En su amplio análisis, el funcionario considera que es necesaria
incrementar la producción de destilados intermedios, disminuir la
producción de combustóleo, finalizar la reconfiguración de la
refinería de Minatitlán. Asimismo, proceder a la modernización de
las refinerías de Tula, Salamanca y Salina Cruz.
Según Ceballos Soberanis es necesario desarrollar un estudio de
factibilidad para la construcción de capacidad adicional.