Orlando
Delgado Selley
o_selley2001@yahoo.com
Pemex y las instituciones
Fuente:
CNEE-sur.net
(17/04/08)
• ■ Recomienda que se
retome la explotación de “pozos marginales” abandonados hace 30 años
Víctor Cardoso
En la búsqueda de caminos para impulsar la exploración y explotación
de yacimientos en aguas profundas, Petróleos Mexicanos (Pemex)
analiza la viabilidad de adquirir pequeñas empresas estadunidenses
operadas por ex trabajadores de los grandes corporativos que manejan
tecnologías avanzadas, cuyo costo por compañía ronda los mil 200
millones de dólares.
De acuerdo con Adrián Oviedo Pérez, director de la Compañía Mexicana
de Exploraciones (Comesa) –una subsidiaria de Pemex– y presidente de
la Asociación Mexicana de Ingenieros Petroleros, en el Golfo de
México operan pequeñas empresas que cuentan con la experiencia y
capacidad técnica para incursionar en aguas profundas.
“Una vez adquiridas esas empresas, podríamos traer a sus técnicos y
la tecnología que utilizan para aprovecharla en la exploración y
explotación de hidrocarburos en aguas profundas. Son empresas
pequeñas, formadas por trabajadores jubilados de Exxon, Mobil o de
British Petroleum, que realizan trabajos de exploración y producción
de petróleo en pozos que ya no son rentables para esas grandes
compañías”, dijo.
En su opinión, con estas estrategias Pemex estaría en condiciones de
revertir la pérdida del volumen de producción hacia 2021, calculado
en 1.8 millones de barriles. Esto es equivalente a 58 por ciento de
la plataforma actual de producción (3.1 millones de barriles
diarios).
Oviedo Pérez afirmó que para enfrentar la declinación de la
producción petrolera es necesario que Pemex desarrolle tres modelos
de negocio de manera simultánea: uno para realizar las exploraciones
en aguas profundas, otro para mantener y continuar explotando los
actuales yacimientos en que se basa la producción, y el tercero:
retomar la explotación de los campos marginales que fueron
abandonados hace más de 30 años, tras el descubrimiento de las
regiones petroleras de Chiapas-Tabasco, Cantarell y Ku Maloob–Zaap.
Calculó que esos campos petroleros, aunque dispersos en el
territorio nacional, agrupan 20 por ciento de las reservas del país,
es decir, pueden contener unos 9 mil millones de barriles de los 45
mil millones en que están calculadas las reservas posibles.
“Tienen un riesgo bajísimo, y como ya tienen instalaciones y equipos
de producción, estos campos pueden ser revitalizados y puestos en
producción en un plazo no mayor a dos años”, frente a los ocho años
que tardaría en ponerse en producción un nuevo campo en aguas
profundas.
La contribución de los campos marginales a la producción nacional,
insistió Oviedo Pérez, “es modesta, pero nada despreciable”.