Los
argumentos oficiales para la reforma “no se sostienen con solidez”,
dice ante Kessel
Cárdenas: la apertura de Pemex sería el “premio mayor” de la lotería
para la IP
Fuente:
CNEE-sur.net
(22/04/08)
• ■ Plantea que el
Congreso de la Unión es el espacio propicio para una discusión sobre
el tema
Israel Roríguez J.
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Cuauhtémoc Cárdenas en la Universidad Iberoamericana
Foto: María Luisa Severiano
Cuauhtémoc Cárdenas advirtió que permitir que la inversión privada
incursione en actividades sustantivas de la industria petrolera
mexicana todavía reservadas constitucionalmente al Estado, como es
el caso de la refinación, sería para los beneficiarios particulares
como sacarse el “premio mayor”, como ha ocurrido con la “lotería
Telmex, la de la industria siderúrgica y la de los bancos”, entre
otras.
Al participar en un foro sobre reforma energética organizado por la
Universidad Iberoamericana (Uia), alertó que, de aprobarse la
iniciativa que envió el Ejecutivo al Senado en materia petrolera, se
estaría cometiendo una violación flagrante al artículo 27
constitucional y sería un atropello al estado de derecho.
“Me remitiría a los casos que se han dado en nuestro país:
privatizaciones en la industria siderúrgica: Altos Hornos, Sicartsa;
privatizaciones en la banca, prácticamente hoy toda extranjera. Yo
me pongo a pensar que otorgar todo este negocio de las refinerías, a
una empresa, o acaso a dos empresas o a dos personas como
principales socios de esas empresas sería realmente sacarse la
lotería.”
Subrayó que los argumentos del Ejecutivo para abrir Petróleos
Mexicanos (Pemex) a la inversión privada son insostenibles. Una de
las formas de defender al petróleo, dijo, sería que el PRD
presentará propuestas alternas a la iniciativa oficial y que éstas
se discutieran en el Congreso de la Unión.
Ante un auditorio aparentemente hostil a las tesis nacionalistas,
sorpresivamente Cárdenas Solórzano recibió aplausos de los
asistentes en tres ocasiones: alumnos, profesores e investigadores
de la Uia.
Con argumentos demoledores contra el discurso oficial, Cárdenas
Solórzano planteó: “A mí me parece que la apertura y entrega de
estas actividades de transporte, almacenamiento y refinación de
petróleo al sector privado, que podrá construir y operar estas
instalaciones, conduciría –de entrada– a una mayor desintegración de
las cadenas productivas de la industria estatal, ya de por sí
seriamente erosionadas, al restringírseles la inversión durante el
último cuarto de siglo”.
Conducirían también, añadió, al desplazamiento de Pemex de esas
actividades y su sustitución por intereses privados que quedarían
como usufructuarios de los mercados correspondientes. Por ejemplo,
apuntó, el de los productos refinados, que es un mercado cautivo, ya
que los campos de actividades de Pemex se reducirían a la
explotación y extracción, que casi serían la única materia del
organismo.
Recordó que hasta ahora los argumentos principales que se esgrimen
para abrir Pemex a la inversión privada son la insuficiencia de la
capacidad de ejecución y la carencia de recursos de la paraestatal.
“A mí me parece, y lo digo francamente, que son argumentos que no se
sostienen con solidez”, insistió.
Las refinerías de la paraestatal, afirmó, constituyen el mejor
cliente de petróleo crudo, y tiene vendido el ciento por ciento de
su producción, mientras el pago de maquila constituye un negocio con
utilidades aseguradas.
“No encuentro una razón sólida para que se entregue 40 por ciento
del mercado de los combustibles, que es la pretensión en la
sustitución de los combustibles”, aseveró. Ahora, siguió, si la
refinación es obsoleta, es porque desde hace más de 30 años no se
construye una sola refinería.
Propuso que el gobierno federal asuma la deuda de Pemex por más de
50 mil millones de dólares, contratada con particulares por medio de
los Proyectos de inversión financiada con impacto diferido en el
gasto (Pidiregas), dado que se le impuso esta alternativa de
endeudamiento porque no se le dejaron otros caminos.
Cárdenas Solórzano aseveró que antes de ir a aguas profundas, donde
los volúmenes de crudo son inciertos y es muy costosa su
exploración, es necesario suscribir un tratado con Estados Unidos y
Cuba para la explotación de los yacimientos transfronterizos, y
posteriormente hacer lo mismo con Belice y Guatemala.
Sobre la propuesta de colocar los llamados “bonos ciudadanos”, dijo
que más que una capitalización para la empresa petrolera estatal se
convertiría en una carga, porque sería deuda, y los montos estimados
de 15 mil millones de pesos no fortalecerían las finanzas del
organismo.
Por su parte, la secretaria de Energía, Georgina Kessel, sólo
reiteró su defensa de la propuesta del Ejecutivo e insistió en que
no existe ninguna intención de privatizar Pemex.
“Es un conjunto de iniciativas que busca fortalecer a Pemex, porque
se parte de la premisa de que el petróleo es y seguirá siendo de los
mexicanos”, argumentó.
Respecto del anuncio referente a las tomas de las tribunas de las
cámaras de Senadores y de Diputados por el Frente Amplio
Progresista, en el cual se denuesta a Andrés Manuel López Obrador,
Kessel se mostró convencida de que las ideas y los argumentos deben
ser analizados en un debate.
La titular de la Secretaría de Energía (Sener) aseguró que la
iniciativa del Ejecutivo permitiría que Pemex pueda crear una
empresa de logística que se encargue de la construcción,
mantenimiento y operación de todos los ductos, porque ahora cada uno
de los cuatro organismos subsidiarios lo hace de forma separada, lo
que redunda en mayores gastos.
Informó que en breve el Ejecutivo enviará al Congreso de la Unión
una propuesta de nuevo esquema tributario en el que se reconozca y
se ajusten las tasas mínimas y deducibles aplicables a los
yacimientos petrolíferos cuya explotación entraña mayor dificultad.