Inviable, vetar cambios al régimen
fiscal de Pemex
Fuente: eluniversal.com.mx
(23/08/05)
José Manuel Arteaga y
Fernando Pedrero
Diputados señalan que el Presidente enviaría una mala señal a los
inversionistas
A poco más de una semana de que inicie el periodo ordinario de
sesiones en la Cámara de Diputados, legisladores de las tres
fracciones parlamentarias reconocen que si el presidente de la
República veta la nueva Ley del Régimen Fiscal de Petróleos
Mexicanos, se daría una mala señal hacia el extranjero.
Gustavo Enrique Madero, presidente de la Comisión de Hacienda de la
Cámara de Diputados, manifestó que el veto resultaría negativo
porque se ha realizado un esfuerzo por todos los sectores de la
sociedad.
Por su parte, el diputado del PRI, Luis Antonio Ramírez, consideró
que sería una muy mala señal el vetar la reforma, ya que se daría la
impresión de que "los gobernadores son los que hacen las leyes y no
los diputados".
Para el diputado del PRD, Guillermo Huízar, el nuevo régimen es
"perfectible", pero no es conveniente que el Presidente vete el
trabajo legislativo.
"Está de moda que mucha gente de la iniciativa privada, gobernadores
y funcionarios federales cabildeen en el interior de la Cámara de
Diputados; lo que es inconveniente es que por voces en contra no se
publique el nuevo régimen de Pemex", expresó.
Después de haberse aprobado por el Congreso la iniciativa que
reforma la situación fiscal de la paraestatal, el Poder Ejecutivo
tenía 10 días para haber realizado sus observaciones, pero lo que ha
aplicado es un "veto de bolsillo", ya que no regresa la minuta con
observaciones ni se publica en el Diario Oficial de la Federación .
Los diputados consideraron que la situación se ha vuelto "muy
difícil" después de que los gobernadores han presionado para que se
de marcha atrás a lo aprobado en el Congreso.
Sin embargo, reconocieron que la situación de la paraestatal cada
vez es más crítica, ya que mientras su deuda crece, su patrimonio se
contrae y la inversión solamente llega vía los Pidiregas.
Confianza en economía
Por otro lado, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP)
asegura que pese a una baja en el segundo trimestre del año en el
resultado del crecimiento del PIB, aún no existe una señal que
indique que se vaya a dar una desaceleración generalizada de la
economía.
En su Análisis Semanal, el organismo que encabeza Claudio X.
González, señala que esta baja respecto de lo estimado por el banco
central es resultado de un menor vigor en la industria
manufacturera. Sin embargo, destaca que el Banco de México se
mantiene firme en su decisión de mantener altas las tasas de interés
con el fin de evitar cualquier distorsión de precios.
Por su parte, José Luis Barraza, presidente del Consejo Coordinador
Empresarial (CCE), dijo que no existen los elementos para ajustar el
diagnóstico sobre el crecimiento económico del país.
"Consideramos que ni siquiera hay focos amarillos que pudieran
pensar que una desaceleración se pudiera dar a grado de
preocupación", subrayó.
Al hablar sobre el crecimiento de 3.1 por ciento para el segundo
trimestre, inferior al estimado por el banco central, explicó que se
esperaba un resultado más favorable en la materia. Sin embargo, el
CCE manifestó que antes de ajustar su pronóstico deberá hacer un
análisis profundo sobre todas las variables. En mayo, el CEESP
ajustó su expectativa de crecimiento de 4.3 por ciento a 4.1 por
ciento del PIB nacional para este año.