Presupuesto a Pemex, insuficiente:
Elizondo
Fuente: economista.com.mx
(25/08/05)
México debe prepararse
no sólo para una caída en los precios del petróleo, sino también
para cuando ya no cuente con ese recurso, alerta el secretario de
Energía, Fernando Elizondo Barragán, quien considera razonable
estimar una cotización promedio del crudo de 30 a 33 dólares por
barril en 2006.
A una semana de que el presidente Vicente Fox presente su V Informe
de Gobierno, el funcionario asegura que los logros en el sector son
vastos y que el nuevo régimen fiscal de Pemex, el proyecto
petroquímico Fénix y la exploración y explotación de yacimientos en
aguas profundas son temas vivos y vigentes.
En el edificio sede de la Secretaría de Energía (Sener), Elizondo
Barragán comenta a Notimex que no le asusta pensar en una caída en
los precios del petróleo, sino en lo que pasará cuando la era de ese
hidrocarburo concluya.
¿De dónde vamos a sacar la energía?, se pregunta. -Ese asunto no
está resuelto porque no se ha invertido un gran esfuerzo ni
demasiados recursos y es algo que se debería ir contemplando-,
responde.
La falta de inversión crónica en el sector energético durante
décadas pasadas originó un proceso de declinación de la producción
de gas y la amenaza de una caída en petróleo, pero en lo que va de
la presente administración se han invertido 580 mil millones de
pesos, con lo que se ha revertido esa tendencia.
Con parte de esos recursos se han descubierto más de 100 campos
petroleros y sólo en este año se han puesto en operación 200 pozos,
con los que ya suman cinco mil 600 pozos petroleros y de gas, lo que
permite mantener la producción.
El funcionario expone que si esta administración no hubiera
invertido los 580 mil millones de pesos "tendríamos una situación de
desastre nacional" y la producción de petróleo sería inferior en un
millón de barriles.
Esto -continúa- significaría 50 millones de dólares menos en
ingresos cada día, mientras que el déficit de gas sería mil millones
de pies cúbicos superior.
En ese sentido, el funcionario reconoce que el presupuesto
canalizado al sector es insuficiente y por ello "los recursos
adicionales que reciba Pemex caen como bálsamo ante la necesidad de
inversión que tiene".
El nuevo régimen fiscal, que aprobó el Congreso de la Unión,
permitiría a la paraestatal captar 25 mil millones de pesos
adicionales en 2006, cuando tendría que entrar en vigencia. Sin
embargo, el Ejecutivo federal aún no publica la iniciativa.
Al respecto, el entrevistado manifiesta que la aprobación del nuevo
esquema fiscal de la empresa fue un paso en la dirección correcta,
pero considera que se deben conciliar los efectos de esa
modificación con los requerimientos de la hacienda pública.
Lo ideal, expone, es que se hubiera cambiado el régimen fiscal de
Pemex y a la par se hubiera concretado la reforma fiscal integral
para dar a las finanzas públicas los recursos que se trasladarían a
la paraestatal, a fin de evitar un desbalance.
Pero no fue así, por lo que se buscan los equilibrios adecuados con
el Congreso de la Unión para que tengamos -como lo ha propuesto e
instruido el presidente, Vicente Fox- un presupuesto balanceado.
Señala que se sostienen pláticas con legisladores sobre esas
preocupaciones y confía en que se concrete un acuerdo para evitar
afectar las finanzas. "Entre gente de buena fe y razonable se puede
llegar a un acuerdo y creo que está prevaleciendo ese ambiente en
esa materia".
Pemex enfrenta un grave problema financiero porque está sometido a
una carga fiscal que le obliga a contribuir con 60.8 por ciento de
los hidrocarburos que produce, por concepto de impuestos y derechos.
Antes de cubrir las obligaciones fiscales la empresa reporta
significativas utilidades, pero después de ello sus resultados son
negativos.
Este esquema le ha impedido desarrollar más infraestructura no sólo
para extracción y exploración de campos de hidrocarburos sino
también en materia de refinación y petroquímica, ni mucho menos para
acceder de manera consistente a yacimientos ubicados en aguas
profundas.
Sobre el tema, el titular de la Sener aclara que la exploración y
explotación en ese tipo de campos no es un asunto que quedará para
las siguientes administraciones. "Es un tema permanente de discusión
y atención al que tenemos que irnos aproximando por diferentes
vías".
Los caminos son: flexibilizar el marco legal que permita a Pemex
contar con capital y tecnología, toda vez que esta última no está
disponible y a México le llevaría 20 años desarrollarla.
Otra vía para aprovechar los recursos prospectivos por 54 mil
millones de barriles de petróleo crudo equivalente consiste en
permitir que, bajo ciertas condiciones, la paraestatal pueda
asociarse con compañías, inversionistas o tecnólogos.
Ello, en paralelo al aumento en inversión para labores de
investigación y preparación de especialistas que puedan absorber las
tecnologías externas para arribar a esos yacimientos ubicados en
tirantes de agua de mil a tres mil metros, ya que México tiene
experiencia en profundidades de 70 metros.
Este año, Pemex Exploración y Producción (PEP) llevó a cabo la
perforación de los primeros dos pozos en aguas profundas, que
confirmaron la existencia de crudo a 700 metros de profundidad,
aproximadamente.
Elizondo Barragán señala que los recursos prospectivos ubicados en
aguas profundas son un tesoro enorme, sobre todo porque ahí está el
petróleo del futuro ya que el crudo fácil se está acabando en el
mundo y "tenemos que prepararnos para extraer y aprovechar ese
potencial".
Pero el funcionario va más allá y amaga: "si no podemos explotar el
petróleo en aguas profundas, irremediablemente nuestra producción va
a declinar y nos vamos a convertir en un importador de crudo en 10 ó
15 años más, no lo sé".
En torno al precio de la mezcla mexicana y el presupuesto que podría
solicitar el sector energético para el siguiente año, el
entrevistado señala que serán decisiones de la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público, así como del Congreso de la Unión,
aunque acepta que no le sorprendería que se ubique en un rango de 30
a 33 dólares.
Lo más importante, aclara, es que será una propuesta razonable la
cual asegure que no se estimarán ingresos elevados que no se puedan
cumplir y tampoco previsiones que no permitan planear la operación
del gobierno oportunamente.
Del complejo petroquímico Fénix que Pemex Petroquímica desarrollaría
con las empresas privadas Nova Chemical, Idesa e Indelpro y que en
una primera versión requería una inversión de alrededor de mil 800
millones de dólares, apunta asegura que los socios aún no definen si
participarán en el proyecto alternativo.
En torno a la posibilidad de desarrollar el proyecto, sin socios y
con parte de los recursos excedentes derivados de la exportación de
petróleo -que tan sólo este año ascenderían a 100 mil millones de
pesos-, Elizondo Barragán señala que la discusión no radica en el
monto inicial.
El problema está en cómo hacer que el negocio sea rentable sin que
sea subsidiado, porque de nada vale la inversión inicial si después
vamos a tener que mantener el negocio con subsidios, advierte.
Eso, recuerda, ya lo vivimos en una época en la que el gobierno
tenía cientos de empresas con pérdidas y subsidios y todos
trabajamos para reponer a esas compañías. El sistema de subsidiar
empresas no es bueno, puntualiza.
Los socios privados piden que la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público (SHCP) otorgue descuentos en gasolinas naturales (principal
insumo del Fénix) durante 20 años, pero la dependencia argumenta que
serían subsidios insostenibles con impacto en las finanzas públicas.
De esa manera, el secretario de Energía rechaza que El Fénix y el
nuevo régimen fiscal de Pemex sean las "estrellas" inexistentes en
el próximo informe del gobierno federal en el que se dice orgulloso
de participar.
Son temas vivos que siguen siendo materia de diálogo en los que se
esperaría que se diera un buen resultado, pero en el informe se
verán "muchas estrellitas. Vamos a ver muchos logros y un recuento
bastante rico en todo el sector energético", adelanta.