La difícil gobernabilidad de Pemex
Fuente:
cronica.com.mx
(20/08/07)
Por: Emilio Zebadúa
El futuro inmediato de Petróleos Mexicanos depende, no de una
reforma constitucional en la que se defina en forma integral y
permanente su diseño corporativo, sino de una serie de decisiones
operativas concretas. De la forma en que el gobierno y la Dirección
General determinen el régimen fiscal de Pemex, la deuda en Pidiregas
de la empresa y la posibilidad de aumentar los proyectos asociados
con el capital privado.
Sólo por concepto de deuda en Pidiregas implicó que entre el 2000 y
el 2005 el endeudamiento de la empresa creciera en alrededor de un
100 por ciento. En el año 2010, bajo el gobierno del presidente
Felipe Calderón, Pemex tendrá que pagar en los términos actuales más
de 170 mil millones de pesos por concepto de Pidiregas. Se trata de
una cifra que casi duplica la cantidad que la empresa pagará este
año.
Mientras tanto, Pemex está severamente limitada en su capacidad
financiera para llevar a cabo proyectos de inversión, indispensables
si quiere hacerle frente a las nuevas condiciones del mercado
mundial en el largo plazo. De no hacerlo, pierde además la
oportunidad de explotar yacimientos petrolíferos en aguas profundas
y, también, en forma más inmediata de expandir la producción de
bienes petroquímicos (que cayó a menos de la mitad en los últimos
diez años). En general, el riesgo es un continuo rezago tecnológico
y financiero con relación a otras empresas —y a las necesidades
económicas de nuestro país.
—Otras preocupaciones y distracciones en Pemex
Pero existen también dos aspectos adicionales relacionados a la
gobernabilidad de Pemex en el corto plazo que —fuera del ámbito
financiero y administrativo— han impedido en el inicio de este
sexenio que la empresa defina, en voz propia, la ruta de
modernización que quiere seguir en los próximos años. Los dos
asuntos que complican la gobernabilidad interna de Pemex son, por
supuesto, 1) Las investigaciones administrativas y penales
enderezadas en contra de anteriores directivos de la paraestatal, y
2) La disfuncionalidad o, por lo menos, la falta de coordinación en
el equipo directivo actual.
El silencio de Pemex en el debate político sobre su futuro es
preocupante porque, por lo menos, lo condiciona a intereses
particulares (a favor o en contra de su autonomía) que no
necesariamente responden a la lógica propia de la industria o, peor
aún, a su viabilidad en el largo plazo. El debate, en otras
palabras, no puede resolverse solamente entre la visión de Hacienda
por un lado y, por el otro, de las empresas contratistas o las
corporaciones energéticas trasnacionales que expresan sus opiniones
a partir de negocios actuales o potenciales concretos.
Pero mientras no exista una dirección unificada que, a la vez, esté
plenamente compenetrada con los intereses de Pemex —como empresa o
conjunto de empresas (incluyendo a su fuerza laboral)—, no podrá
haber una definición estratégica sobre su futuro. Y no habrá dicha
dirección unificada, mientras en los altos mandos corporativos
prevalezca la falta de confianza y certeza administrativa de que las
decisiones y la información fluyen libres de obstáculos o riesgos
—de abajo hacia arriba, y de afuera hacia adentro de la empresa.
Mientras tanto, la situación actual explica en parte porqué son
recurrentes los rumores y la especulación sobre la posible renuncia
temprana del director Jesús Reyes Heroles.
*ALREDEDOR DEL PAÍS
La otra reforma electoral.- La manera atropellada y “política” en
que los legisladores (del PRI y el PRD, principalmente) quieren
llevar a cabo una reforma electoral para deshacerse de los
Consejeros Electorales y rediseñar al IFE, amenaza con afectar a
otra institución fundamental para el buen funcionamiento de las
elecciones en México. Con mucha menor atención, pero quizás con
efectos potenciales aún más graves, el destino del Registro Federal
de Electores está condicionado a la emisión de una nueva credencial
electoral que incorpore la Clave Única de Registro de Población (CURP).
¡No vaya toda esta dinámica política a regresarnos a las dudas y
cuestionamientos —sobre el Padrón Electoral o la propia autonomía de
las autoridades electorales— anteriores a la reforma de 1996!
El sector minero.- Si entre las varias causas, y el tono en el que
se conduce desde entonces el conflicto entre el Grupo México y el
Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares
de la República Mexicana, se encuentra la tragedia en la mina Pasta
de Conchos, el contraste con la forma en que se ha estado atendiendo
el accidente en las minas de carbón de Crandall Canyon por parte de
la empresa Murray Energy, es digna de notarse. Pero a la falta de
prudencia del Grupo México desde el origen del conflicto, mucho
dependerá de la imparcialidad del árbitro en la Secretaría de
Trabajo.
UNAM.- Que la selección del próximo Rector de la Universidad
Nacional se resuelva dentro de la Junta de Gobierno, no significa
que el procedimiento sea interno. O el que los miembros de dicho
órgano sean todos universitarios distinguidos, tampoco implica que
los criterios de decisión sean de carácter académico. El primer
referente que hay que tomar en cuenta es, bueno, político; pero más
específicamente, es histórico. En otras palabras, el cambio estará
determinado por las diferencias (y coincidencias) que existen entre
el gobierno de Felipe Calderón y el régimen de Ernesto Zedillo, en
el cual se propuso la fórmula vigente para la gobernabilidad en la
UNAM.
El proyecto del PRD.- No se trata de una cuestión sólo de números,
porque ya en otras coyunturas en las que el PRD ha definido su
dirección (en los dos sentidos de la palabra), los miembros de la
facción Nueva Izquierda, antes llamados chuchos, gozaban de la
minoría más grande o incluso de la mayoría aliados con otros grupos
como para dirigir el partido, y no pudieron. Se trata más bien, en
un lenguaje que deberían entender, de su capacidad para lograr
establecer su hegemonía. Y no pueden. No sólo frente a Andrés Manuel
López Obrador que, sin los números a su favor, está más cerca que
los propios chuchos de lograr él solo afianzar su proyecto
hegemónico en el partido, sino del contexto político externo del
país que no han descifrado aún.
emilio.zebadua@hotmail.com