Propone Granier Melo desaparecer la
Cimades
Fuente: proceso.com.mx
(30/08/2007)
armando guzmán
Villahermosa, Tab., agosto (apro).- El gobernador Andrés Granier
Melo propuso a la Cámara de Diputados desaparecer la cuestionada
Comisión Interinstitucional para el Medio Ambiente y Desarrollo
Social (Cimades).
Dicha dependencia carga con acusaciones de manejar “turbiamente” más
de tres mil millones de pesos que Petróleos Mexicanos le entregó
para resarcir daños y pagar indemnizaciones por la explotación de
hidrocarburos.
En su iniciativa, leída por el diputado priista Javier Custodio en
la sesión de la Comisión Permanente, Granier Melo solicita adicionar
el artículo 39 bis 1 de la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo del
estado, para crear la Secretaría de Recursos Naturales y Protección
Ambiental (SRNPA), como órgano rector de la política ambiental de
Tabasco.
De aprobarse la propuesta, se abrogaría la ley que en 1995 creó la
Cimades, originando su disolución, lo que permitiría al titular del
Poder Ejecutivo retomar bajo su directa responsabilidad la relación
con Pemex, a fin de resolver problemas ambientales, sociales,
económicos y políticos que se suscitan como consecuencia de los
trabajos que lleva a cabo la paraestatal en Tabasco, refiere la
iniciativa en su exposición de motivos.
Así, el gobernador del estado contaría con mayor libertad para
decidir si hay las condiciones necesarias para crear un órgano
desconcentrado con autonomía de gestión o técnica que lleve a cabo
las facultades que implican orientar las relaciones con Pemex o las
ejerce directamente la nueva SRNPA, con lo que se aprovecharía de
mejor manera los beneficios de la explotación petrolera en la
entidad, sostiene el documento
La iniciativa del titular del Poder Ejecutivo fue turnada a las
comisiones de Ecología, Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable,
y de Gobernación y Puntos Constitucionales, para su análisis y
posterior dictamen.
El coordinador de la bancada del PRD, Adán Augusto López Hernández,
avaló la propuesta de Granier Melo de desaparecer Cimades, pero
exigió no dejar en la impunidad “todo el mundo de corrupción” que
grupos ambientalistas detectaron y documentaron sobre el manejo que
la citada dependencia hizo de los millonarios recursos que, durante
más de una década, entregó Pemex a ese organismo descentralizado.
"Sí a la desaparición de la Cimades, pero sí también a una revisión
de esas cuentas públicas. No vayan a salir después de que, como la
Cimades desapareció, ya no hay cuentas qué rendir", demandó el
diputado perredista.
El pasado 30 de julio, la asociación ecológica Santo Tomás A.C., dio
a conocer el estudio “Los donativos y donaciones de Pemex a
Tabasco”, en el que reveló una larga lista de “graves
irregularidades” en los donativos que la paraestatal, en efectivo y
en especie, otorgó a la Cimades de 1995 a 2006.
Según la investigación de los biólogos Hugo Ireta Guzmán y José
Manuel Arias Rodríguez, en ese periodo Pemex canalizó al gobierno de
Tabasco, a través de la Cimades, recursos por más de tres mil
millones de pesos, los cuales sirvieron, en gran parte, no para
resarcir y pagar daños por la contaminación petrolera, sino para que
los directivos de la Cimades realizaran viajes de placer a Las
Vegas, Cancún y Acapulco, así como para comprar pasteles, arreglos
florales, cigarros, teléfonos celulares, dulces y otros productos
innecesarios.
Además, para el pago de personal “fantasma” que supuestamente
colaboró en proyectos que nunca se realizaron; el pago de pólizas de
seguros para decenas de automóviles chatarras parados en el talleres
más de un año, periodo en el que también “consumieron” gasolina por
cerca de medio millón de pesos, sólo en 2002, según auditoria que el
gobierno federal aplicó a la Cimades ese año, donde también se
descubrió desvío en la donación de asfalto por más de 79 millones de
pesos.
La Cimades fue creada en 1995 por el gobernador Roberto Madrazo para
acabar con la “industria de la reclamación”, a partir de la demanda
de indemnización que más de 100 mil campesinos hacían a Pemex por
daños en sus tierras y cultivos.
Con ella, se acabó la industria de la reclamación, pero con la
Cimades nació “la industria de la corrupción”, denunciaron los
biólogos e investigadores Ireta Guzmán y Arias Rodríguez.