AGREGAR VALOR A LOS HIDROCARBUROS ES
GENERAR RIQUEZA
Fuente:
UNTCIP.net
(31/08/07)
Ing. Alberto Altamirano Guzmán. Jubilado de Petróleos Mexicanos
Miembro del Grupo Ingenieros PEMEX Constitución de 1917
FORO: PEMEX. DIAGNÓSTICO Y PROPUESTAS. Comisión de Energía de la
Cámara de Senadores
Distinguido auditorio:
Permítame iniciar mi breve intervención, recordando un axioma de la
economía: “las materias primas generan riqueza donde se consumen, no
donde se producen.”
Se cree, erróneamente, que un país con abundantes materias primas es
un país rico; si lo que definiera la riqueza de las naciones fuese
la posesión de materias primas, entonces Japón sería un país pobre,
porque no posee materias primas; sin embargo, el poder transformador
–que forman la inteligencia, imaginación y creatividad- del pueblo
japonés, es lo que genera riqueza a partir de las materias primas,
las cuales Japón adquiere de muchos países; ese poder transformador,
es lo que ha convertido a Japón en la segunda economía del mundo.
Si Adam Smith volviera a escribir su famosa obra, “La Riqueza de las
Naciones”, sin duda que enfatizaría que la verdadera riqueza de las
naciones la constituyen, el talento, la imaginación y el poder
creador de sus ciudadanos.
Recordemos que a principios de la década de los 70´s, México
importaba petróleo, tenía una economía mucho más sólida que la
actual, asimismo, nuestro país contaba con una moneda fuerte.
La explicación de esa situación es muy simple, al procesar el
petróleo, como materia prima, se le agregaba valor, es decir, México
generaba riqueza.
En cambio, al exportar nuestro petróleo como materia prima, se
genera valor en otros países; actualmente, la mezcla de crudo
mexicano se cotiza en más de 60 dólares el barril, pero importamos
gasolina, cuyo precio es casi el doble. En este intercambio, para
pagar los 300 mil barriles diarios de gasolina que México importa de
EE. UU., se tienen que enviar a ese país, casi 600 mil barriles
diarios de petróleo crudo; además, en EE. UU., se crean los empleos
que hacen muchísima falta en México; asimismo, se distribuye la
riqueza entre la población de EE. UU., en tanto que en México es
cada vez mayor la concentración de la riqueza y, por ende, ha
crecido, en forma alarmante, la pobreza y la miseria.
Durante el sexenio de Carlos Salinas, se cerró la refinería de
Azcapotzalco, el argumento oficial fue que constituía la fuente de
mayor contaminación del Valle de México; en vez de instalar equipo
anticontaminante, se prefirió desmantelarla; como resultado, los 80
mil barriles diarios de crudo que aquí se procesaban, ahora se
procesan en EE. UU., los empleos que se perdieron en México, se
crearon en EE. UU., la riqueza que se generaba en México, ahora se
genera en EE. UU. Si lo anterior no fuese suficiente, se redujo el
volumen de crudo procesado por las seis refinerías restantes con el
objetivo de aumentar el volumen a exportar a EE. UU.
Para completar el cuadro, también se enviaron a ese país grandes
volúmenes del crudo superligero Olmeca y del ligero Istmo, los
cuales tienen altos rendimientos de producción de gasolinas y otros
destilados intermedios.
En ese mismo sexenio se crearon cuatro subsidiarias en PEMEX y un
Corporativo, en una época en que todas las empresas petroleras se
estaban integrando, como siempre, México iba en sentido contrario a
las prácticas internacionales; adicionalmente, se crearon los
tristemente célebres precios de transferencia, los cuales
trastocaron el funcionamiento de la empresa. En lugar de obtener los
costos de producción propios, se prefirió tener precios
referenciados a los prevalecientes al sur de Texas, los más altos
del mundo.
Pero sin lugar a dudas, es en la industria petroquímica donde se
agrega mayor valor a los hidrocarburos; recordemos también que en el
sexenio del inefable Sr. Salinas se cerraron las plantas de
amoníaco, la explicación oficial fue que el gas natural, materia
prima para producir el petroquímico, era más caro que el mismo
amoníaco; como resultado, desde entonces se han tenido que importar
fertilizantes para la agricultura mexicana desde EE. UU., con lo
cual se genera riqueza en ese país, en vez de generarla en México.
Antes de ese sexenio, operaban en nuestro país 62 plantas
petroquímicas, actualmente sólo operan 30 plantas; por tanto, una
gran proporción de los petroquímicos que el país requiere, se tiene
que importar.
¿Qué podemos decir del gas natural? En primer lugar, que México es
un país aceitífero, la única región importante con gas natural no
asociado con la que cuenta nuestro país, es la Cuenca de Burgos que
abarca los estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila.
Sólo el 16 por ciento del gas natural que produce PEMEX es gas
natural no asociado, el 84 por ciento restante está asociado al
petróleo crudo.
Por esta razón, creo que es un gran error la decisión del gobierno
federal de impulsar la construcción de plantas generadoras de
electricidad basadas en la tecnología de ciclo combinado, las cuales
consumen gas natural.
Esta decisión conlleva muchos riesgos; el primero es que nuestro
país depende de un recurso que no posee en suficiente cantidad;
segundo, se está importando o se importará gas natural desde países
muy lejanos como Nigeria; tercero, ese país está al borde de la
guerra civil, porque allí actúa una guerrilla muy activa y
sangrienta, como consecuencia, existe una gran inestabilidad social,
política y económica, lo que convierte a esa nación en una fuente no
confiable de abastecimiento.
México debe de utilizar los recursos que posee, por ejemplo
combustoleo, ente otros petrolíferos, para generar electricidad.
Se ha dicho que el combustóleo contamina más que el gas natural, lo
cual es cierto; que debemos de cumplir con los acuerdos emanados del
Protocolo de Kyoto; esto último es una falacia; los niveles de
contaminación que México genera son infinitamente inferiores a los
que genera EE UU, tal que no habría ningún problema si se utilizara
combustoleo u otro petrolífero para producir electricidad en lugar
del gas natural.
Otro problema igualmente acuciante, es el hecho que el yacimiento
supergigante Cantarell ha iniciado una declinación acelerada en su
producción; ante este panorama tan negativo, la actual
administración de PEMEX, en su desesperación por incrementar la
producción de petróleo crudo a toda costa, ha iniciado la licitación
de bloques en el Paleocanal de Chicontepec.
Los miembros del Grupo Ingenieros PEMEX Constitución de 1917,
presionamos para que se realizara un foro sobre el Proyecto
Chicontepec, en el cual, la mayoría de los ponentes fueron miembros
de esta agrupación, además de ser expertos en el área de exploración
y producción, todos ellos alertaron sobre la inviabilidad del
proyecto.
En ese foro se expuso que debido a las características geológicas de
esta área -estructuras areno-arcillosas compactas de porosidad y
permeabilidad muy bajas- requeriría de grandes cantidades de energía
y, por ende, de enormes inversiones para extraer los hidrocarburos.
A pesar de las opiniones de los expertos sobre lo anterior, PEMEX
sigue adelante en el desarrollo de este proyecto. En lo personal,
creo que será un fracaso, porque pienso que ni siquiera se
recuperará lo que se invierta en este proyecto. Por el bien de la
nación, sinceramente deseo estar equivocado.
Por lo que respecta a las reservas de hidrocarburos, actualmente
Petróleos Mexicanos cuenta con reservas para nueve años al ritmo de
extracción actual. Hace unos días, el director general de PEMEX, el
señor Jesús Reyes González, alias, Jesús Reyes Heroles González
Garza, declaró que consideraba adecuado tener reservas para 10 años.
Permítanme citar un párrafo del libro “BLOOD AND OIL”, de Michael T.
Klare, que a la letra dice: “… Al inicio de la segunda guerra
mundial, EE. UU., poseía aproximadamente 20 MMMBPCE. A principios de
1942, se estaban extrayendo 1.45 MMMBPCE por año. A esa tasa, se
consumirían las reservas en 13 años, un período peligrosamente
breve. Es evidente que las reservas conocidas dentro de los límites
continentales de los EE UU son inadecuadas para satisfacer, ya sean
las necesidades en tiempos de guerra de los EE UU o las necesidades
de la economía civil, una vez que las condiciones normales sean
restablecidas”. Informe del Comodoro de la Marina de EE UU Andrew F.
Carter al Secretario de la Marina, Frank Knox en 1944.
De lo anterior, es evidente la gran urgencia que PEMEX incremente
las reservas probadas de hidrocarburos porque es un bien estratégico
y fundamental para el desarrollo e independencia del país.
Si tuviéramos un gobierno nacionalista e inteligente, estoy seguro
que aplicaría las acciones siguientes para preservar e incrementar
las reservas de hidrocarburos:
1.- Detendría la exportación de petróleo crudo, con esta acción se
incrementaría la vida de las reservas petroleras a 18 años.
2.- Impondría un programa de conservación y ahorro de energía
3.- Ordenaría que se aplicara un programa agresivo de exploración
para incorporar reservas de hidrocarburos.
4.- Haría obligatoria la instalación de proyectos de recuperación
secundaria y mejorada en todos los campos petroleros para
incrementar el volumen último de hidrocarburos a recuperar, y
5.- Pondría a personas inteligentes, honestas y patriotas en la
dirección de Petróleos Mexicanos.
Desgraciadamente, tenemos un gobierno entreguista y apátrida, tal
que seguirá entregando a los EE UU nuestros hidrocarburos hasta que
las raquíticas reservas se agoten por completo.
Por otro lado, hace algunos años, Exxon, en ese entonces la primera
empresa petrolera del mundo, adquirió a la quinta empresa petrolera,
Mobil.
Actualmente, la nueva empresa Exxon-Mobil es operada y administrada
por el mismo número de empleados que tenía la empresa Exxon antes de
la fusión.
En el caso de Petróleos Mexicanos, al estar dividida en cuatro
empresas subsidiarias y un corporativo, varias entidades
administrativas se han quintuplicado, lo cual constituye una carga
excesiva e innecesaria para la administración de la empresa.
Los argumentos anteriores permiten recomendar, en forma general, al
gobierno mexicano, a la Secretaría de Energía y a Petróleos
Mexicanos, que por el bien de la nación, es mejor procesar los
hidrocarburos en México, con lo cual se generarían empleos y riqueza
en nuestro país, además de reducir la deuda externa.
Como conclusión, me permito hacer las siguientes recomendaciones
específicas:
Diseñar estrategias eficientes para incorporar reservas de
hidrocarburos.
Diseñar e implantar métodos de recuperación secundaria y mejorada
para incrementar el volumen de HC’s a extraer de los yacimientos de
manera económica, con ello se incrementarían las reservas probadas
desarrolladas del país.
Utilizar al máximo la
capacidad instalada de las refinerías mexicanas para eliminar o, al
menos, reducir al mínimo la importación de gasolinas y otros
petrolíferos.
Exportar los crudos más pesados, los menos pesados procesarlos en
nuestras refinerías, con lo cual se incrementaría la producción de
petrolíferos de mayor valor, como gasolinas y destilados
intermedios.
Operar las plantas petroquímicas a su máxima capacidad y, de las
plantas que actualmente están cerradas, poner en operación aquéllas
que sean factibles.
Desechar los precios de
transferencia por inútiles, debido que no representan la realidad de
Petróleos Mexicanos.
Adoptar un sistema de
costos que refleje las características intrínsecas de Petróleos
Mexicanos y de la realidad nacional.
Unificar a Petróleos
Mexicanos en una sola empresa para reducir la excesiva e innecesaria
carga administrativa.
Con lo anterior, se generaría riqueza en México, por supuesto, en
beneficio de los mexicanos.