Notas periodísticas

Diciembre 2004

Crecerá economía mexicana

México -- Tras un trienio de estancamiento, la economía mexicana se recuperó con un aumento en su Producto Interno Bruto (PIB) que rondará el 4,1 por ciento en 2004, estimó la Cepal en su informe difundido ayer en Santiago.

Es el mayor nivel de crecimiento registrado desde el 2000, constata el informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que indicó que la política económica de México continuó la tónica de años anteriores: disciplina fiscal y austeridad monetaria en un marco de flexibilidad cambiaria.

No obstante, el organismo informó que esta disciplina monetaria no evitó que la inflación se ubicara arriba de la meta del 3% debido a los efectos de factores climáticos y las elevadas cotizaciones internacionales de ciertas materias primas y del petróleo.

La inflación interanual alcanzó el 5,4 por ciento en noviembre.

Para 2005 la Cepal prevé "un crecimiento de 3,6 por ciento, por efecto de la desaceleración del dinamismo mundial, principalmente de Estados Unidos".

"La estabilización del precio del petróleo en un nivel menor al de 2004 afectará los ingresos extraordinarios que han beneficiado a las finanzas públicas en los últimos años", advirtió el organismo.

En tanto, el gobierno estima para 2005 una inflación de 3 por ciento y un déficit en la cuenta corriente de 2,1 por ciento del PIB, indica el reporte.

El informe destacó que el crecimiento de la economía mexicana se debió al aceleramiento de las exportaciones; la recuperación del empleo, el crédito y la mayor captación de remesas alentó el consumo.

En 2004, México alcanzó la meta del déficit fiscal de 0,3 por ciento del PIB. De enero a octubre los ingresos reales del sector público aumentaron 4,7 por ciento con respecto al mismo período del año anterior.

Esto se debió a mayores ingresos petroleros (13,2 por ciento) que representaron un 35 por ciento del total.

Aunque se redujo el pago real de intereses de la deuda, crecieron los costos financieros asociados a los apoyos otorgados a ahorristas y deudores bancarios, así como los pagos adicionales a los estados debido a los ingresos petroleros excedentes sobre el presupuesto original.

Conforme al mecanismo fiscal establecido de reparto de estos ingresos, hasta octubre los estados de la Federación recibieron 8.180 millones de pesos (aproximadamente 723 millones de dólares) y Pemex 12.000 millones de pesos (alrededor de 1.062 millones de dólares).