Notas periodísticas

Diciembre 2004

Señala Pemex que la disputa afecta otros proyectos

Conflicto sindical frena planes en la refinería de Minatitlán

ANDRES T. MORALES CORRESPONSAL

Veracruz, Ver., 22 de diciembre. Debido a la disputa por el contrato colectivo de trabajo con el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), la paraestatal Petróleos Mexicanos ha retrasado hasta en dos meses el proyecto para la "reconfiguración" de la refinería de Minatitlán, reveló aquí el director de Pemex Refinación, Juan Bueno Torio.

Expuso que la Sección 10 de dicho gremio mantiene un conflicto con los contratistas de obras y ello ha frenado las obras que absorberán una inversión de 2 mil 200 millones de dólares.

En el aeropuerto de la ciudad, el funcionario recordó que el STPRM mantiene un conflicto con los contratistas que realizarán la reconfiguración de la refinería Lázaro Cárdenas ubicada en el municipio de Minatitlán, al sur del estado.

Sin embargo, ya son más de 60 días en que no ha prosperado la firma del contrato de trabajadores para las obras, y la actitud de los dirigentes sindicales ha retrasado el proyecto.

Bueno Torio refirió que el conflicto laboral lanza "muy malas señales" para futuras inversiones privadas en Petróleos Mexicanos, entre ellos el proyecto Fénix, cuya sede está por ser definida, y que una de las opciones es el puerto de Coatzacoalcos, conurbado con Minatitlán.

Advirtió que no sólo se corre el riesgo de que el proyecto Fénix lo pierda Veracruz, sino incluso que no se realice.

Sin embargo, sostuvo que el gobierno federal mantiene las negociaciones con las partes involucradas en el conflicto de la Sección 10 del sindicato petrolero, con el propósito de destrabar este conflicto que amenaza con desbordarse y que generá muy mala señal a los inversionistas.

Recordó que el proyecto de reconfiguración de la refinaría Lázaro Cárdenas es una inversión cien por ciento de Petróleos Mexicanos, el cual debió empezar en octubre pasado y cuyo monto oscila en los 2 mil 200 y 2 mil 500 millones de dólares.

El objetivo, dijo, será crear la infraestructura física necesaria para duplicar las producciones de gasolina, crudo, diesel y turbosina, y generar nuevos productos como coque, lo que disminuirá a mediano plazo las importaciones de hidrocarburo.

Inicialmente, el proyecto contempla elevar de 180 mil a 320 mil barriles de crudo Maya procesado y producir más de cien mil barriles de gasolinas.