Notas periodísticas
Diciembre 2004
Kilométrica mancha de crudo en un río
Multa a Pemex por el derrame de 5,000 barriles en Veracruz
Cerca de 1.3 kilómetros de largo tiene la mancha de crudo en el río
Coatzacoalcos, y más de mil trabajadores luchan por contener su avance
VERACRUZ (Notimex, France Presse, EFE y AP).— Una enorme mancha negra de
petróleo de 1.3 kilómetros de largo con graves consecuencias ecológicas
afectaba el caudal del río Coatzacoalcos, frente al Golfo de México, por
la explosión de una estación de bombeo que rompió un oleoducto el
miércoles.
Petróleos Mexicanos calculó que se derramaron 5,000 barriles de crudo
por la ruptura del oleoducto Nuevo Teapa-Poza Rica, como consecuencia
del estallido de las válvulas de una de estación de bombeo.
Un grupo de 300 familias fue llevado a un refugio, informó ayer Juan
Bueno Torio, director de Pemex Refinación.
Durante la explosión cuatro personas resultaron heridas, una con
quemaduras de tercer grado en el 50% del cuerpo, quien fue trasladada a
la ciudad de México, y el resto se recupera en un hospital local.
El accidente ya tuvo consecuencias ecológicas: patos buceadores, garzas,
gaviotas, nutrias y peces se impregnaron del crudo.
Autoridades alertaron que cualquier chispa podría ocasionar un incendio
de grandes proporciones y patrullaban las zonas urbanas asentadas en la
ribera del río cerca de la localidad de Nanchital para pedir que se
suspendiera el uso de electricidad y los habitantes se abstuvieran de
prender fuego y fumar.
Más de 1,000 trabajadores de Pemex continuaban ayer las tareas de
recolección de petróleo, pero pese a la intensa labor el combustible
llegó hasta el mar.
Denuncia
Según un comunicado difundido por Pemex, se prevé que pasado mañana “las
playas estén libres de petróleo”.
Ante el grave problema, las autoridades ambientales multaron a Pemex con
$2.5 millones.
El delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente
en Veracruz, Manuel Molina, añadió que preparan una denuncia penal
contra la empresa estatal, que será presentada en los primeros días de
enero para que responda por los daños ocasionados al ambiente.