Notas periodísticas
Diciembre 2004
Iván Restrepo
Pemex: las multas no remedian el daño
Hace 30 años Armando Ochoa Solano, entonces joven investigador de la
Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Politécnico Nacional,
realizó en el río Coatzacoalcos lo que se consideran estudios pioneros
sobre la contaminación de dicha cuenca. Ochoa Solano y sus colaboradores
mostraron el alto grado de deterioro que allí había, en especial por la
presencia de hidrocarburos y derivados. Seguramente esos estudios
llegaron a manos de los directivos de la primera empresa del país y a
los responsables de cuidar la salud pública. El tema ambiental era
entonces algo exótico y los que se atrevían a denunciar lo que ocurría
en el país en dicho campo con frecuencia eran tachados de "amarillistas"
en los medios.
Posteriormente otros especialistas se ocuparon de analizar lo que pasaba
con el Coatzacoalcos y sus áreas ribereñas a raíz de la enorme
explotación petrolera puesta en marcha durante el sexenio de José López
Portillo en el sur de Veracruz. Dicha explotación se extendió a Tabasco
y a Chiapas. So pretexto de extraer hidrocarburos y exportarlos a un
mercado cada vez más competido, se hicieron obras gigantescas que no
tuvieron en cuenta el cuidado del ambiente y los recursos naturales. Si
bien aumentaron el empleo y las actividades comerciales, la calidad de
vida en las zonas donde tenía presencia Pemex dejó mucho que desear. De
todo eso dan cuenta en forma detallada Alejandro Toledo y quienes con él
trabajaron por varios años en medir el efecto de la explotación
petrolera y petroquímica en el sur de Veracruz y en Tabasco. Además de
revelar el daño en términos ecológicos y sociales, en sus estudios
también propo-nían medidas para fincar una política petrolera acorde con
el ambiente, no a costa de él. Lamentablemente las autoridades hicieron
poco caso de las recomendaciones: Pemex era intocable y prioridad
nacional extraer hidrocarburos a cualquier costo.
La gran crisis que el país lleva a cuestas desde hace 25 años se ha
dejado sentir de diversas maneras en las áreas petroleras del Golfo.
Precisamente una de las más afectadas se ubica en el amplio corredor
territorial Minatitlán-Coatzacoalcos-Cosoleacaque-La Cangrejera y áreas
circunvecinas. Todas esas localidades se encuentran, de alguna manera,
influidas por la cuenca del río y las demás corrientes de agua que en
ella desembocan. Ahora la región es noticia por la ruptura del oleoducto
que va de Nuevo Teapa a Poza Rica. Una cantidad todavía no determinada
de hidrocarburo se derramó sobre la margen del Coatzacoalcos en su parte
correspondiente al municipio de Nanchital. La mancha llegó finalmente a
la costa. Cientos de personas trabajan en la tarea de recoger el
petróleo de las áreas afectadas. Los daños en términos ambientales y a
la población tardarán en cuantificarse, igual que remediar los sitios
afectados. Por su parte, la autoridad ambiental virtualmente cerró el
caso vía una multa millonaria a Pemex.
Otras alteraciones han tenido lugar este año en la región del Golfo
debido a la presencia de la paraestatal. Por ejemplo, en los pantanos de
Centla, en Tabasco, los más importantes de Mesoamérica, con fauna y
flora únicas en el planeta. Por ello sus 300 mil hectáreas de extensión
son oficialmente área natural protegida que exige cuidados extremos. Por
los daños causados en Centla también se sancionó a Pemex y... colorín
colorado. Como en otros casos se olvida que lo fundamental es prevenir
accidentes y que las tareas de exploración, perforación, almacenamiento
y conducción de los hidrocarburos se realicen conforme a normas que
impidan afectaciones a la población y al medio. Y que las
indemnizaciones vayan efectivamente a quienes han sufrido daños en sus
bienes, su salud o su entorno, no a líderes corruptos.
Y hablando de damnificados, ahora tenemos uno de lujo: Carlos Cabal
Peniche, quien denuncia a Pemex porque no le deja exportar la producción
platanera que controla a través de la terminal marítima de Dos Bocas, en
Tabasco. No descarte usted un plantón del héroe de mil batallas contra
la justicia frente a la torre de Marina Nacional.