MEXICO SA
Carlos Fernández-Vega
Con 50% en la pobreza, cierto
que nadie gana el minisalario
Millones de
mexicanos no perciben ni la mitad de los 45 pesos con 24 centavos
Fuente: jornada.unam.mx
(22/12/05)
DE EXISTIR EL criterio empresarial, de la mano gubernamental no ha
variado un milímetro en décadas: "ya casi nadie" gana el salario
mínimo; éste resulta "más que suficiente" para satisfacer las
necesidades de quienes lo obtienen; es "justo" el incremento que a
lo largo de los años registra este indicador y, en fin, es el mini
ingreso o el desempleo.
DA IGUAL QUE la frase corresponda al banquero y especulador Agustín
F. Legorreta en aquel dramático diciembre de 1987 -en plena firma
del Pacto de Solidaridad Económica-, o al representante patronal en
la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CNSM) en el quinto año
del "cambio", porque cada año, cuando se da a conocer el "aumento"
al mini ingreso, el comentario patronal y/o gubernamental es
idéntico.
DA LO MISMO, pues, porque de lo que se trata es de mantener los
salarios de hambre -de la mano de las crecientes utilidades-, la
pésima y declinante calidad de los empleos existentes, y justificar,
con una sonrisa, la vergonzosa asignatura pendiente de empresarios y
gobierno, es decir, la generación de puestos de trabajo.
CON 50 POR ciento de la población en la pobreza y la miseria, no
deja de tener fundamento el comentario patronal, en sentido de que
"ya casi nadie" gana un salario mínimo en el país, porque millones
de jefes de familia no perciben ni la mitad (22 pesos cuando les va
de maravilla; 11 cuando sólo les va bien) de los 45 pesos con 24
centavos aprobados oficialmente como mini ingreso para 2005.
SIN EMBARGO, EL representante patronal ante la CNSM no se refería a
esa desagradable realidad, sino al sector formal del trabajo, es
decir, el que tiene registro en el Instituto Mexicano del Seguro
Social, o lo que es lo mismo, 30 por ciento de la población ocupada:
"sólo 658 mil personas perciben este tipo de ingreso, pues la
mayoría de los trabajadores mexicanos obtienen más de lo fijado en
la ley como salario mínimo". De cualquier suerte, dice, el aumento
de 4 por ciento para 2006 "es suficiente, pues si se diera un
aumento mayor se corre el riesgo de afectar al empleo formal".
COTIDIANAMENTE LOS organismos empresariales están duro que te dale
para que se combata al sector informal de la economía, toda vez que
les significa una competencia "desleal" y "nos impide generar
empleo". Muerte al sector informal, es la consigna, pero cuando se
trata de justificar aumentos -por llamarle de alguna manera-
verdaderamente infames (1.8 pesos promedio diario para 2006),
entonces ese maléfico sector económico desaparece de la realidad
nacional como por arte de magia, porque "sólo 658 mil personas"
obtienen un salario mínimo y el resto mucho más que eso (esa "clase
media" que en la idílica visión presidencial abarrota los centros
comerciales).
ESAS "658 MIL personas con salario mínimo" representarían algo así
como el 0.005 por ciento del registro laboral del Instituto Mexicano
del Seguro Social, pero la realidad es mucho más drástica que la
vergonzosa justificación patronal, a tal grado que la estadística
del INEGI, avalada por la Secretaría del Trabajo, señala exactamente
lo contrario.
DE ENTRADA, LAS cifras oficiales revelan que el 15 por ciento de la
población ocupada en el país (más de 6.2 millones de mexicanos, no
"658 mil") obtienen un ingreso "hasta de" un salario mínimo. El
siguiente escalón corresponde a quienes perciben más de uno y hasta
dos salarios mínimos (de 45 a 90 pesos diarios), es decir, 9.2
millones de mexicanos igual a 22 por ciento de la población ocupada.
LA TERCERA POSICION corresponde a aquellos mexicanos con ingresos de
entre dos y tres salarios mínimos (9.13 millones, 21.8 por ciento de
la población ocupada), y la cuarta a los que obtienen de tres a
cinco salarios mínimos (7.34 millones, 17.5 por ciento de los
ocupados).
EN RESUMEN, CASI 32 millones de mexicanos (alrededor de 76 por
ciento de la población ocupada) se enriquecen cotidianamente con el
salario mínimo y "aumentos justos" que le acompañan, sin considerar
que cerca de 3.4 millones de personas, oficialmente empleadas, no
obtienen ningún tipo de ingreso, y "sólo" un millón 300 mil que el
gobierno del "cambio" jura y perjura son los que están en el
desempleo abierto.
POR ARRIBA DE los cinco salarios mínimos diarios se registran a 4.65
millones de mexicanos, es decir, aquellos multimillonarios,
envidiados por los de Forbes, que ganan más de 225 pesos diarios.
COMO SEÑALABAMOS DIAS atrás, sin considerar el rezago histórico, en
lo que va del sexenio foxista el salario mínimo reporta un
incremento cercano al 20 por ciento (sin considerar el más reciente
y "justo" aumento para 2006), al pasar de 38.05 a 45.4 pesos
diarios, como promedio. En el mismo periodo la inflación supera el
22 por ciento y la correspondiente a la canasta básica alrededor de
30 por ciento.
LO MEJOR DEL caso es que los trabajadores están bien "representados"
en el seno de la CNSM, como lo describe La Jornada, en nota de
Patricia Muñoz: "a bordo de su automóvil Alfa-Romeo de más de 60 mil
dólares, llegó ayer el líder del Congreso del Trabajo, Víctor
Flores, a la negociación de los salarios mínimos.
"ARGUYO ESTAR MOLESTO e indignado por el raquítico aumento que se
estaba proponiendo para los trabajadores y abandonó pronto la
Comisión Nacional de Salarios Mínimos en su automóvil, cuyo costo
equivale a más de 13 mil días de mini salario, es decir, casi 35
años de trabajo de un asalariado con esta remuneración. Se quejó de
que 30 por ciento de las empresas del país no han pagado los
aguinaldos y dijo que iniciarán diálogos con ellas para que si no
tienen dinero, aunque sea paguen un bono a los trabajadores, y a las
que se nieguen, amenazó, les presentará las banderas rojinegras. Al
preguntarle el reportero de una televisora de cuántas empresas
estaba hablando, el dirigente sólo respondió: el 30 de un total de
100 por ciento".
Las rebanadas del pastel:
QUÉ LASTIMA, DIRIA Federico Döring. Justo ahora que aparecen lujosos
departamentos en Houston, casualmente la comisión legislativa que
investiga los turbios negocios de los hijos de Martita fue
"desaparecida" por panistas y priístas.