MEXICO SA
Carlos Fernández-Vega
Buenas noticias de Pemex, pero... ¿dónde quedan las ganancias?
La paraestatal no ha construido
nuevas refinerías; apuesta a la inversión en el extranjero
Fuente: jornada.unam.mx
(23/12/05)
PETROLEOS MEXICANOS
INFORMA con orgullo que de enero a noviembre del presente año captó
cerca de 26 mil millones de dólares por exportación petrolera, un
monto 6 mil 239 millones superior al obtenido en igual lapso y por
idéntico concepto en 2004. Además, el precio promedio ponderado de
la mezcla de petróleo crudo mexicano se ubicó en 42.45 dólares por
barril, 11.21 dólares más (36 por ciento) que el valor alcanzado en
igual lapso de 2004.
LA DIVULGADA POR la paraestatal es una excelente noticia, pero como
siempre surge la duda: ¿dónde quedó ese río de dinero? Un experto en
la materia, el ingeniero José Luis Apodaca le da una mano a México
SA y a sus eventuales lectores para despejar la incógnita:
COMO LA RECAUDACION fiscal solamente alcanza 10 por ciento del PIB,
a Pemex se le sustraen todos sus remanentes para cubrir el déficit
del presupuesto federal. En 2004, con el barril de petróleo a 30
dólares promedio, se transfirieron a la Secretaría de Hacienda 45
mil millones de dólares; como en 2005 ese precio superará los 43
dólares, la transferencia estará muy cercana a 60 mil millones.
LA PARAESTATAL TIENE pasivos por inversiones realizadas que suman 50
mil millones de dólares, y frecuentemente el gobierno federal
declara que es una empresa que está al borde de la quiebra, para que
la opinión pública acepte su propuesta de privatización. Los precios
de los energéticos se establecen muy por encima de sus costos de
producción, para asegurar la recaudación hacendaria e incrementar
las ganancias de las trasnacionales que participan en el proceso de
producción y distribución. Las políticas impositivas y energéticas
han perjudicado grandemente a las industrias y demás consumidores
mexicanos.
PEMEX HA TENIDO dificultad para mantener constante la producción de
petróleo y las reservas probadas. La restitución de reservas fue de
3 por ciento en 2003 y de 18 por ciento en 2004. Ante la
descapitalización que le aplica Hacienda, no dispone de los recursos
de inversión necesarios en exploración para incrementar radicalmente
la probabilidad de lograr descubrimientos mayores. El desarrollo de
proyectos que se ubican en aguas profundas del Golfo de México
implica la adquisición de tecnologías extranjeras que ofrecen
servicios petroleros especializados, que tradicionalmente han sido
comprados por la paraestatal.
EN LOS SEXENIOS recientes, Pemex no ha construido nuevas refinerías,
con la justificación de que es más rentable invertir en la
extracción del petróleo, y es así como importamos 30 por ciento del
consumo nacional de productos refinados del petróleo. Para evadir la
Constitución y cumplir con el Consenso de Washington México
construyó una refinería en Estados Unidos (Deer Park), en una
inversión conjunta con grandes empresas trasnacionales de ese país;
se envía petróleo crudo y ellos regresan gasolinas con mucho valor
agregado y creando cadenas de producción en ese país. El gobierno
federal sigue promoviendo que las refinerías se construyan en el
extranjero, ya sea en Centroamérica o Estados Unidos (Arizona). Con
esta opción de inversiones conjuntas se comparte con los extranjeros
la mitad de la renta y se pierde la oportunidad de invertir
directamente en México, de generar cadenas productivas y de ganar el
doble, como lo exige la Constitución.
NO SOLO EL PETROLEO, porque desde el año 2000 todas las nuevas
plantas generadoras de electricidad pertenecen a inversionistas
extranjeros bajo el esquema de Productores Independientes de
Electricidad (PIE), quienes por 25 años venderán su producción a la
Comisión Federal de Electricidad. En los seis años recientes y en
los próximos 10, la planeación de la CFE ha contemplado en su mayor
proporción plantas de PIE, quienes seguirán instalando de ciclo
combinado que utilizan únicamente gas natural como combustible. Con
esta política equivocada -que nació cuando el gas natural tenía un
precio de dos dólares por unidad energética- de manera artificial se
ha incrementado la demanda de este combustible, y se ha propiciado
una generación muy cara respecto de la producción con carbón o
derivados del petróleo; en este año el gas ha alcanzado precios de
14 dólares por unidad energética. Los compromisos que se han
adquirido con los PIE han derivado en una capacidad de reserva de
generación que ya alcanza 45 por ciento, siendo que para optimizar
la inversión por ley debería ser de 27 por ciento. También se ha
propiciado el esquema de autoabasto, que es una venta disfrazada de
productores extranjeros; asimismo, la exportación de electricidad a
California, que debería atender la CFE, es una rentable concesión
otorgada a inversionistas extranjeros.
RESPECTO DEL GAS natural, importamos la quinta parte del consumo
nacional. Desde 2003 se ha concesionado por 20 años a empresas
extranjeras la explotación de los pozos de gas natural no asociado
de la Cuenca de Burgos, mediante los Contratos de Servicios
Múltiples. A estas empresas se les transfieren áreas específicas de
explotación y parte de los pozos que ya tenía Pemex, para que los
operen y mantengan, pagándoles una cuota diaria fija a condición de
que produzcan más de un mínimo establecido. Las ocho empresas
extranjeras concesionadas se comprometieron a invertir 6 mil 300
millones de dólares en nuevos pozos, pero en dos años solamente han
invertido 71 millones de dólares (1 por ciento del compromiso). Se
han realizado avances para transferir también a los inversionistas
privados extranjeros el negocio de importar el gas natural,
licuarlo, transportarlo y gasificarlo; este proceso tiene un costo
de aproximadamente 3 dólares por millón de BTU, pero al venderse a
precios internacionales (12 dólares) se transferiría la renta a las
grandes trasnacionales a costa de las industrias y demás
consumidores nacionales, quienes seguirán pagando un precio
"competitivo" (entiéndase muy caro) del gas y de la electricidad.
Las rebanadas del pastel:
MAÑANA SEGUIMOS CON la buena noticia de Pemex y la "misteriosa"
desaparición del río de dinero.