Contaminación en Altamira; Villa
Cuauhtémoc
A medio año del derrame Pemex
no ha iniciado su remediación
Fuente:
milenio.com
(18/12/06)
El pasado 4 de junio se derramó más de un millón de litros en Villa
Cuauhtémoc y hasta el momento ni siquiera se ha llegado a un acuerdo
entre Petróleos y las empresas que participan en la rehabilitación
de la zona. Se prevé que la solución del problema tardará medio año
más.
A medio año del derrame Pemex no ha iniciado su remediación.
A seis meses del derrame de un millón de litros de gasóleo de vacío
en Villa Cuauhtémoc de Altamira que afectó áreas de cultivo y
terrenos particulares, Petróleos Mexicanos no ha emprendido los
trabajos de remediación y tardará seis meses más para hacerlo.
La demora obedece a que no prevalece un contrato financiero entre la
paraestatal y las empresas que participan en la rehabilitación de la
zona como son Aquaexpress, Lico Ambiental y Ecología 2000.
Esto ha ocasionado el malestar no sólo de los afectados, como es el
caso del propietario del rancho “Delta” y de los residentes del
poblado localizado a unos cinco kilómetros de la afectación, sino de
las propias autoridades municipales. Y es que, al contrario de este
hecho, el vertimiento de hidrocarburo registrado en "El Chipús” de
Ciudad Madero hace un par de meses, en trece días quedó solucionado.
Entrevistado sobre la lentitud en los trabajos en el kilómetro 55 de
la carretera Tampico-Mante, Armando Valenzuela Arroyo, Director de
Ecología del Ayuntamiento de Altamira, aseveró: “Efectivamente,
todavía no arrancan. La información que tenemos es que iniciarán en
los siguientes días”.
De ser así, las compañías han establecido que el proceso durará por
lo menos doscientos cincuenta días, por lo que sería entre los meses
de junio y julio del 2007 cuando la tierra nuevamente pueda ser
productiva, en virtud de que la manera de sanear es a través de la
bioremediación utilizando para ello bacterias.
Y argumentó que de haber arrancado como se comprometieron, en este
mes de diciembre las operaciones estarían concluidas, pero no fue
posible.
“A nosotros nos interesa que quede purificado. La preocupación es
por las precipitaciones que se han dejado sentir en las últimas
semanas que, de continuar en forma constante, originarían que el
agua estancada corriera hasta el estero “La Tuna" y causra la
contaminación del fluido utilizado por los residentes para las
actividades diarias, tal como sucedió hace unos meses”.
Hasta la fecha las empresas ambientalistas sólo se han encargado del
confinamiento de la tierra contaminada con el producto y ha sido
instalada en un área especial para proceder a la segunda etapa. Pero
no arrancarán hasta que no haya un contrato de por medio, pues así
lo han manifestado los contratistas.
“Nosotros vamos a insistir para que Pemex lleve a cabo estos
trabajos, en forma urgente. De no ser así podría despertar la
inconformidad de la población, tal como ha sucedido. La exigencia es
porque la contaminación podría avanzar”, precisó.
Valenzuela Arroyo dijo desconocer el porqué han tardado tanto tiempo
para arrancar una obra, cuando Pemex, días después del desastre que
ocurrió el 4 de junio pasado, se comprometió formalmente a emprender
de manera inmediata.
No obstante, agregó que tampoco la paraestatal ha cubierto el pago
que el ayuntamiento hizo en su momento para hospedar a los
trabajadores del rancho, la alimentación, además del equipo
utilizado por el Cuerpo de Bomberos que se dañó debido al contacto
con el producto.
“Esperamos que inicien las compañías a trabajar en los próximos
días, una vez que Pemex libere los contratos, pero de no hacerlo
entre el lunes y martes será hasta enero del próximo año cuando lo
harían”, apuntó.
Protección Civil
Para Tomás Flores Lira, Director de la Unidad de Protección Civil de
Altamira, la postura que asume Petróleos es debido a que no le
interesa solucionar los daños que origina a su paso con los derrames
y fugas.
Ya que durante el año se han registrado por lo menos veintiocho
siniestros en diversos puntos de la ciudad tanto en la zona urbana
como en la rural: Santo Domingo, Guadalupe Victoria, Miradores,
Francisco I. Medrano, Ricardo Flores Magón, entre otras.
Pero, también existen diez pasivos de hidrocarburo en los ejidos
Vuelta de las Yeguas, Ricardo Flores Magón y en el estero
“Garrapata”.
“Los daños son graves para una ciudad y lo preocupante es que no
existe el menor interés de la paraestatal en resolverlos en forma
inmediata. Es necesario que exista no sólo el compromiso de palabra
o papel, sino que las acciones se concreten”.
La población y la autoridad municipal tendrán que aprender a vivir
con Pemex por la cantidad de ductos que atraviesan las colonias,
pero como vecinos o familia debe existir respeto.
“Podemos convivir, pero que nos den la certeza de que no habrán más
derrames o fugas que puedan, en determinado momento, poner en riesgo
la vida de las personas que habitan en los alrededores de pozos,
presas e instalaciones en general”.
Flores llamó a los representantes de seguridad de Pemex Producción y
Exploración a proporcionar la documentación que ha sido requerida,
como el atlas de riesgo para conocer los gasoductos y oleoductos que
atraviesan por la ciudad y que llegan hasta Cadereyta o Reynosa.
Pero no sólo eso, sino también las condiciones que guardan y los más
peligrosos ya que de ser así podrían emprender un programa a nivel
municipal y estatal a fin de proteger a las familias, en caso de que
vivan cercano al punto.
El compromiso que tiene la administración altamirense es proteger la
integridad de las familias, por tal motivo harán recorridos por
áreas que consideran riesgosas a fin de actuar en caso de una fuga o
derrame de hidrocarburo.
El más grande
El pasado 4 de junio se registró el derrame de un millón de litros
de gasóleo de vacío, el más grande de la historia de Altamira en
cuanto a derrames.
La información que ha dado a conocer la autoridad es que son cerca
de cuatro millones de metros cuadrados los que tiene afectados Pemex.
Víctor Torres.