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¡La
UNIÓN en defensa de la Industria Petrolera de México y por el respeto de los
derechos humanos y laborales del trabajador de confianza!
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Las grandes corporaciones latinoamericanas
Fuente:
elmundoalreves.org
(22/12/06)
Las empresas petroleras lideran
el ranking de las 500 empresas más grandes del continente. Una vez
más el grupo está dominado por compañías basadas en recursos
naturales. Se está acentuando la concentración, donde las diez
primeras empresas representan casi un cuarto de las ventas totales.
Paola Visca
A pesar del extraordinario aumento de los ingresos en muchas de
estas corporaciones, la renta generada no se distribuye
equitativamente en la sociedad.
La más reciente edición de la lista de las mayores 500 empresas de
América Latina muestra a los gigantes latinoamericanos del año 2005.
La lista está liderada, al igual que el año pasado, por las
petroleras de México, Venezuela y Brasil respectivamente. Estas
compañías, al igual que las que se ubican en el cuarto y quinto
puesto han mantenido su posición de 2004 durante el año 2005, según
los datos que brinda la tradicional publicación de América Economía.
No es de extrañar que las primeras empresas sigan siendo del sector
de los hidrocarburos, ya que la lista está basada en las ventas
corporativas, y se ha vivido una escalada en los precios del crudo,
aunque también revisten enorme importancia estratégica en las
economías.
En ese sentido, las ventas de esas tres grandes estatales
latinoamericanas alcanzan a más de 230 mil millones de dólares,
siendo bastante parejo el desempeño de las dos primeras. PEMEX
muestra ventas por poco más de 86.000 millones de dólares superando
a su par PDVSA por menos de 1000 millones. Las tres cifras
consolidadas son tan elevadas que casi alcanzan la suma de los PBI
de cuatro países: Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia (lo que
representa el producto de la Comunidad Andina de Naciones –CAN– en
su conformación actual).
La mitad de las 10 primeras empresas son del sector de
hidrocarburos, y si observamos las primeras 50 posiciones
encontramos que las empresas de esta rama representan casi un cuarto
de ellas. Una característica de las representantes de este sector es
que son relativamente pocas pero muestran cifras de ventas
elevadísimas. Claro que hay que tomar en cuenta que el grado de
competencia al que están expuestas estas dentro de cada país es muy
bajo y en algunos casos es nulo por las condiciones de monopolio u
oligopolio.
El sector presenta en el total de las 500 compañías solamente 35, no
obstante esta cantidad era aún menor los años anteriores, lo que
demuestra su creciente importancia. En 2001 sólo había 27 empresas
representando al sector, cifra que aumentó sostenidamente durante
los años siguientes: 29, 30 y 32 en 2002, 2003 y 2004
respectivamente.
PEMEX se destaca no sólo por ser la mayor empresa de la región, sino
por ostentar otro récord que parece ser contradictorio: sufrió la
abultada pérdida de más de 7.077 millones de dólares, convirtiéndose
al mismo tiempo en la mayor perdedora de América Latina. Es que
PEMEX tiene un grave problema estructural, debido a que si bien es
un gran exportador de crudo está obligado a importar petróleo
refinado porque no tiene la suficiente capacidad de producción
interna. Los técnicos sostienen que si las inversiones para lograr
ese incremento en la refinación no aumentan, las pérdidas de la
petrolera se incrementarán aún más en el futuro, y esto tendría
incluso efectos en el terreno fiscal, debido a que PEMEX es un gran
contribuyente al Estado mexicano aportando más del 35% de la
recaudación obtenida por el gobierno de ese país. Este tipo de
situaciones muestra la importancia del sector y la fuerte
dependencia del sector público respecto a los ingresos transferidos
desde estas poderosas empresas.
El caso opuesto sería el de PETROBRAS, la petrolera brasilera que
con un incremento del 43% en sus ventas durante 2005, consiguió
ganancias por más de 10.000 millones de dólares, siendo la empresa
que más se enriqueció en 2005. Las inversiones efectuadas en los
últimos años por la estatal (especialmente en la instalación de
refinerías) han hecho posible que se alcanzaran estas cifras; dichas
inversiones la hacen al día de hoy autosuficiente, y la colocan en
una posición más ventajosa financieramente que sus pares mexicana y
venezolana. Aunque las inversiones de la empresa brasilera en los
rubros social y ambiental se incrementaron el año pasado en más de
un 50% alcanzando los 225 millones de dólares, las demandas por
repartir mejor el fruto de la renta petrolera son cada vez mayores.
Además persisten los debates y denuncias sobre el impacto ambiental
de las petroleras. En algunas de estas empresas existe un abultado
gasto en cuestiones ambientales, pero que cae en una estrategia
“simpática” de marketing que termina atrayendo más consumidores. Los
objetivos ambientales deben ser protegidos y promovidos por la
sociedad en su conjunto y por el Estado, ya que en la mayoría de los
casos los intereses privados no incorporan la protección ambiental
entre sus metas.
Récord de Ventas
Una de las novedades de la nómina de las 500 mayores empresas en
2005 es que todas superaron la barrera de los 500 millones de
dólares en ventas. El consolidado de las ventas de todas estas
empresas registró un aumento de 21% respecto a 2004, año en que se
había registrado a su vez un crecimiento del casi 20%. La suma de
las ventas totales asciende a la increíble cifra de 1,36 millones de
millones de dólares. El incremento de las demandas tanto interna
como externa sigue impulsando este enorme dinamismo en las ventas,
que se espera que continúe mientras las economías internacional y
regional muestren signos de expansión.
Por otro lado, hay 303 compañías que registran ventas por encima de
los mil millones de dólares. Es impresionante observar lo que sucede
con los primeros lugares de la lista; no sólo las 500 empresas más
grandes del continente concentran millonarias sumas en ventas y en
beneficios, sino que existe una “sobre-concentración” entre las
compañías más ricas entre las ricas de la lista: las que obtuvieron
ventas por más de 1000 millones de dólares, que representan un 60,6%
de los integrantes, se quedan con casi el 90% de las ventas. Y las
primeras 10, que son apenas el 2% de las participantes, se llevan
más de un cuarto del total de ventas.
Esto indica que los grandes conglomerados del continente son cada
vez más poderosos, y crecen a tasas más altas que las propias
naciones latinoamericanas. En la mayoría de las empresas de la
lista, el aumento en ventas es de dos dígitos, superando ampliamente
el crecimiento del producto de los países en los que operan y de la
región en su conjunto. En particular, en los primeros diez puestos
de la lista, a excepción de PEMEX Refinación, todas las ventas de
las empresas han crecido a tasas entre 18% y 88%, con la mayoría
ubicándose entre 20% y 45%. Si analizamos las 50 mayores,
encontramos que el crecimiento de sus ventas registra en promedio un
28,59%.
Este dinamismo es realmente apabullante si lo comparamos con el de
los países latinoamericanos, donde en general en los últimos años
sus tasas de crecimiento son mucho más modestas. Incluso los países
que más han crecido en el continente durante 2005 están lejos de
alcanzar el promedio de estas empresas. Los más dinámicos en 2005
han sido Venezuela con 9,3% y Argentina con 9,2%, seguidos por Perú
y Chile con crecimientos de menos del 7%.
Es interesante observar que los países que tienen las empresas con
los mayores crecimientos no son los que registran mayor crecimiento
en sus respectivas economías. Brasil está a la cabeza de esa
divergencia, ya que sus grandes empresas muestran un crecimiento en
sus ventas de 24,4%, mientras el crecimiento registrado en la
economía brasileña es de solamente 2,3%. Otro tanto sucede con
México, segundo en ese grupo, registrando casi un 11% de aumento de
las ventas de sus empresas y un tímido 3% de crecimiento del
producto interno. Estos datos son aún más curiosos si consideramos,
como indica el reporte, que muchos de los sectores que
experimentaron mayores tasas de crecimiento fueron aquellos
enfocados al mercado interno como los vinculados a la construcción,
a los servicios públicos, telecomunicaciones, cerveza y comercio.
El club de los mil millones de dólares en ventas está desigualmente
distribuido por el continente: Brasil y México, como es de
esperarse, ocupan los dos primeros lugares con 131 y 95 empresas
respectivamente. Los siguen de lejos Chile (30 compañías), Argentina
(18), Colombia (9), Perú (6), y Venezuela (6).
Empresas y sectores “naturales”
Casi el 60% de las mayores empresas del continente se basan en
apropiarse de los recursos naturales. Entre estos sectores, los que
tienen más peso están el petróleo y gas, electricidad, siderurgia y
metalurgia, minería, alimentos, bebidas y agroindustria. La
explotación de los recursos naturales sigue acentuándose y así lo
muestran las cifras de ventas tanto en el mercado interno como en el
externo. Si bien la demanda interna sigue en aumento y el consumo ha
crecido en casi todos los países de la región, la demanda externa
también ha continuado creciendo en 2005, por lo que las
exportaciones de las empresas latinoamericanas crecieron siguiendo
la tendencia de los últimos años. América Latina consolida su perfil
exportador de materias primas.
En efecto, entre las diez primeras compañías exportadoras siete
tienen su base en recursos naturales: las primeras tres (PDVSA,
PEMEX y PEMEX Refinación) del rubro hidrocarburos, seguidas de
CODELCO, la mayor empresa de Chile y la segunda minera de América
Latina; PETROBRAS en quinto lugar; y en los lugares siete y ocho se
encuentran Companhia Vale do Rio Doce (la brasileña es la mayor
minera de Latinoamérica) y PEMEX Gas y Petroquímica Básica. La
mayoría de estas empresas muestran un alto porcentaje de ventas al
exterior sobre el total de sus ventas, destacándose el caso de PEMEX
Refinación que exporta la totalidad de su producción. Las
exportaciones de CODELCO llegan a casi el 80% de sus ventas;
mientras que PDVSA y PEMEX se encuentran exportando alrededor del
50%. De estas empresas, la más cerrada es PETROBRAS, con un
porcentaje de exportaciones de solamente el 13% de sus ventas.
Dentro de las empresas más lucrativas también se destacan aquellas
basadas en recursos naturales. Entre las diez primeras encontramos
ocho que pertenecen a sectores basados en recursos naturales: cuatro
del sector de hidrocarburos, tres grandes mineras, y una compañía de
cemento. Por otro lado, cuatro empresas entre las más lucrativas en
2005 coinciden en ser las mayores exportadoras (PDVSA, CODELCO,
PETROBRAS y Companhia Vale Rio Doce). El lucro entre estas empresas
va desde los 10.135 millones de dólares que ganó PETROBRAS, a cerca
de 1.750 millones de la argentina YPF, entre las diez primeras.
Para tener una idea de la magnitud de dichas ganancias, es útil
comparar esas cifras con otros indicadores de las economías de la
región. Por ejemplo, con las ganancias de las cinco primeras
empresas (que suman 24.883 millones de dólares) se podrían pagar las
deudas externas sumadas de Bolivia, Costa Rica, Paraguay y Uruguay.
Si sumamos las ganancias de los diez primeros lugares se podría
llegar a cancelar la deuda externa de Argentina, que asciende a la
enorme cifra de 35.400 millones de dólares.
Grandes concentraciones
Estas abultadas ganancias muestran una vez más el grado de
concentración económica de nuestras economías; estos gigantes
poderosos en algunos casos pertenecen al Estado pero en muchos otros
son privados, nacionales y también extranjeros. Un análisis de las
empresas incorporadas a la lista este año muestra se ha sumado 56
nuevas empresas, pero entre ellas solamente 3 son estatales. Brasil
es el que aportó más empresas a la nómina y se observa claramente la
preponderancia de las privadas, ya que cuenta con una única compañía
estatal mientras que registra 12 privadas y ocho compañías privadas
internacionales. Aumentó la representación de las compañías privadas
entre las 500 más fuertes de América Latina.
Si bien el hecho de que sean estatales no asegura que los beneficios
sean distribuidos atendiendo las necesidades de las poblaciones y
apuntando a un desarrollo sostenible, es seguro que las ganancias de
las privadas no lo serán.
Una muestra más de la concentración de estos gigantes es el casi
insignificante impacto en el empleo: es alarmante que ante un
extraordinario crecimiento de las ventas y de las ganancias el
empleo se haya incrementado solamente un 2%, cuando se esperaría una
mejora más significativa de dicho indicador. Estas grandes empresas
muestran espectaculares aumentos en sus ventas, pero no generan
empleo en la misma proporción.

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