Derrocha Pemex en la nómina
Fuente:
eluniversal.com.mx
(29/12/06)
La paraestatal notificó al sindicato petrolero de la necesidad de
mover a trabajadores inactivos por el cierre de plantas
petroquímicas inoperantes
Noé Cruz Serrano
La dirección de Petróleos Mexicanos (Pemex) notificó al Sindicato de
Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) la
intención de reubicar al personal que actualmente está contratado
pero que no está realizando alguna actividad productiva.
De acuerdo con fuentes de Pemex, esta decisión obedece al cierre de
16 plantas y unidades del sector petroquímico que se encuentran
fuera de operación o parcialmente activas, como es el caso de las
petroquímicas Camargo, Independencia, Tula o Escolín.
Sin embargo, reconocen que mover al personal a otras áreas de la
empresa tendrá costos importantes por las condiciones del contrato
colectivo de trabajo.
Comentaron que el sindicato ya externó que para llevar a cabo este
plan de la empresa se tendrá que respetar el Contrato Colectivo de
Trabajo vigente 2005-2007, en su capítulo XIII, Movimiento de
Personal, cuyo clausulado le fija a Pemex una serie de obligaciones
que resultan costosas.
La claúsula 85 señala:
"El patrón tendrá libertad para movilizar a sus trabajadores
sindicalizados en toda la República Mexicana, siempre que estas
movilizaciones obedezcan a la necesidad de que los trabajadores
laboren dentro de su misma especialidad y sin perjuicio de su
categoría.
"Las movilizaciones podrán tener efecto en los siguientes casos:
"I. Cuando se haya agotado o disminuido la materia de trabajo.
"II. Cuando haya exceso de trabajadores en determinado centro o
unidad de trabajo.
"III. Cuando se requieran los servicios de los trabajadores por
razón de su experiencia, especialidad o aptitudes en otro centro de
trabajo".
Si es por la primera causa, como es el caso que se comunicó al
sindicato de Pemex, el contrato colectivo detalla que "las
movilizaciones masivas, entendidas como aquellas que afecten a
grupos de 30 ó más personas de un mismo centro de trabajo, se les
promoverá a la categoría inmediata superior a la que ostenten
permanentemente en el momento de la movilización. De no ser posible
el aumento de categoría, se indemnizará al trabajador el beneficio
no otorgado sobre la base del pago de cinco meses más 20 días de
salarios por cada año de antigüedad".
El patrón se obliga también a pagar a cada uno de los trabajadores
que se movilicen una cantidad equivalente a 18 meses de renta de
casa en el momento de ser movilizados, y a compensarlos por los
trastornos que sufran por el cambio de su residencia, con el importe
de 100 días de salario tabulado incrementado con la cuota del fondo
de ahorros, detalla el contrato colectivo de trabajo de la
paraestatal.
Así, en los casos de movilizaciones definitivas, el patrón se obliga
a "pagar a los trabajadores movilizados y a sus familiares, pasajes
de clase ejecutiva en los medios de transporte terrestre y gastos de
transporte de su menaje de casa, o les proporcionará los medios de
transporte de que disponga; cubrirá los gastos de viaje y el importe
de 100 días de salario ordinario promedio de los disfrutados en la
anualidad inmediata anterior a la fecha de la movilización".
En esta situación se encuentran aproximadamente 3 mil 200
trabajadores de diversas plantas y centros de trabajo de Pemex
Petroquímica, de un total de 14 mil 540 personas, entre personal de
confianza y sindicalizados, cifra que proporcionó el ex director
general de la petrolera, Luis Ramírez Corzo, en su última
comparecencia ante el Senado de la República.
Sindicato costoso
De acuerdo con el Banco Mundial (BM) en su informe La trampa de la
desigualdad y su vínculo con el bajo crecimiento en México, la
concentración del control corporativo y las influencias sindicales
sobre los mercados financieros, laborales y de productos tienen un
elevado costo para la sociedad.
Argumenta que una de las influencias que limitan el crecimiento en
México son los sindicatos en sectores protegidos como Pemex, CFE,
LyFC y el IMSS. "Son grupos poderosos, se benefician del statu quo y
no tienen incentivos para cambiar su conducta", señala.
Sobre Pemex, el Banco Mundial detalla que no es una empresa bien
administrada. De acuerdo con estándares internacionales, Pemex tiene
demasiados empleados (aproximadamente 138 mil), "80% de los cuales
pertenecen a un sindicato corrupto que vende puestos y deja que sus
miembros hereden sus puestos a sus descendientes".
El organismo añade que los intentos de reforma para aumentar la
autonomía operativa e incrementar la eficiencia han sido limitados.
Operación a medias
De acuerdo con el anexo 9 del Informe de Director de Pemex
presentado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) correspondiente al
tercer trimestre de 2006, los complejos de Tula y Camargo están
reportados como "fuera de operación".
La planta de Independencia está operando a 36% de su capacidad.
Escolín concentra a mil 176 trabajadores de confianza y
sindicalizados, pero sólo opera a 6% de su capacidad.
El resto de las plazas que podrían ser reubicadas se localizan en el
complejo Cosoleacaque, que actualmente opera a 38% de su capacidad y
en donde se desempeñan mil 988 trabajadores, entre sindicalizados y
de confianza.