Incursión a Pemex desata el despliegue
de militares
Indagan si se trató de colocar
válvulas para robar gasolina
Fuente:
eluniversal.com.mx
(31/12/07)
Jorge Alejandro Medellín
jorge.medellin@eluniversal.com.mx
Alrededor de 120 elementos del Ejército mexicano pertenecientes a la
16 Zona Militar localizada en Sarabia, Guanajuato, fueron
desplegados para reforzar la vigilancia en instalaciones de la
paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex) ubicadas cerca de la
comunidad de El Salitre, en donde la noche del sábado se registró lo
que en principio parecía un intento de sabotaje al sistema de
válvulas.
Sin embargo, una versión oficial de la dirección corporativa de
Comunicación Social de Pemex indicó que en realidad se habría
tratado de “borrachos que gritaban consignas en contra del gobierno
municipal por indemnizaciones que no les han pagado”. Fue, explicó
el vocero oficial, “un escándalo callejero”.
Versiones de habitantes del lugar reportaron, no obstante,
actividades ilícitas de al menos una decena de individuos que
vulneraron la alambrada en la zona de válvulas y protección de
ductos de la paraestatal.
Pese a esas versiones, el despliegue de tropas se dio para prevenir
una nueva incursión del Ejército Popular Revolucionario (EPR) en la
zona.
El lugar donde ocurrieron los destrozos es en la caseta de válvulas
El Salitre de Pemex, ubicada en la primera sección de la comunidad
Crespo. Las comunidades cercanas a Celaya son El Cofre, Michelena,
Puerto y Rancho Seco.
Sobre el libramiento Celaya-Querétaro.
Fuentes militares en la ciudad de México señalaron que la presencia
de los castrenses se limitaría a una “pequeña dotación” para
patrullar las inmediaciones de la zona de válvulas.
La madrugada del 10 de julio de 2007 un comando del EPR detonó
diversos artefactos explosivos en instalaciones de Pemex ubicadas
Guanajuato y Querétaro.
Desde la mañana del 10 de julio, el alto mando movilizó a casi la
totalidad de los 5 mil efectivos que integran el Cuerpo de Fuerzas
de Apoyo Federal (CFAF).
Ese día, el general Guillermo Galván Galván, titular de la Sedena,
se reunió con los comandantes de las 12 regiones y 45 zonas
militares del país para darles a conocer las directivas de seguridad
con las que se está enfrentando la situación por los estallidos en
Guanajuato y Querétaro.
Militares, de regreso a las calles
Además del despliegue militar, personal de seguridad de Pemex
coordinado por el general retirado Víctor Manuel de la Peña Cortés,
gerente de Servicios de Seguridad Física de la empresa, se coordinó
con peritos y agentes de la PGR y la Policía Federal Preventiva para
determinar si se trató de un atentado frustrado o de otro tipo de
intromisión a instalaciones petroleras.
Fuentes de la PFP en el Distrito Federal adscritas a la coordinación
de vigilancia a instalaciones estratégicas dijeron a EL UNIVERSAL
que las primeras líneas de investigación apuntan a la intromisión de
un grupo de ladrones de combustible que intentaron colocar válvulas
pirata para robar productos de la paraestatal.
Las fuentes recordaron que hace dos semanas se registró la detención
de tres personas que intentaban colocar válvulas ilegales en ductos
cercanos a la refinería de Tula, en el estado de Hidalgo, pero
fueron detenidas.
Las válvulas afectadas la noche del pasado sábado en instalaciones
de Pemex pertenecen al sistema de alimentación de ductos que hace
seis meses fueron atacados y dinamitados por diversos comandos del
EPR.
Fuentes militares pertenecientes a la coordinación de vigilancia de
instalaciones estratégicas señalaron que el gobierno esperaba un fin
de año “relativamente tranquilo, basado en reportes y evaluaciones
de inteligencia que indicaban escasa o nula actividad de grupos
subversivos o de desestabilización (delincuencia organizada) en
contra de puntos vitales del país”.
De hecho, las reuniones del consejo de seguridad que se hacían cada
semana fueron suspendidas hasta la primera semana de enero y sólo se
tiene monitoreo permanente de instalaciones y cualquier posible
actividad irregular, añadieron.
La noche del pasado sábado 29 de diciembre, policías municipales de
Celaya hacían un rondín cerca del tramo carretero que va a la
comunidad de El Salitre, cuando recibieron denuncias vía radio sobre
posibles disturbios cerca de la zona de válvulas de la paraestatal
en ese lugar.
Los policías se encontraron con varios sujetos que huían tras haber
roto la malla de alambre y penetrado la caseta de válvulas. Pemex
reportó que los sujetos fueron detenidos por la policía de la caseta
de El Salitre.
No se registraron explosiones, aunque sí algunos daños a un sistema
de válvulas y a un transformador. La zona carecía de vigilancia.
Fuentes consultadas en la PFP dijeron que era improbable que se
hubiera tratado de un acto de sabotaje del EPR, y se inclinaron por
la versión de que se trataba de un grupo de ladrones de combustible.
A la par, el director de la Guardia municipal de Celaya, Prisciliano
Mandujano, informó que el Ejército instalará un destacamento
especial por “tiempo indefinido” que hará patrullajes desde la
colonia Tres Guerras, en donde ocuparán una bodega y que desde el
próximo viernes se instalen los soldados. (Con información de
Xóchitl Álvarez, corresponsal).