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¡La
UNIÓN en defensa de la Industria Petrolera de México y por el respeto de los
derechos humanos y laborales del trabajador de confianza!
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Triunfa oligopolio gasolinero
Fuente:
milenio.com
(23/01/06)
En el juego de vencidas entre el
gobierno y el oligopolio de las gasolineras, triunfó éste último.
Los dueños de expendios de gasolina se salieron con la suya y
lograron que Hacienda, de Francisco Gil Díaz y Pemex, de Luis
Ramírez Corzo les incremente el margen de utilidad por la venta de
combustibles.
Todavía no es público el aumento. Se conocerá en los próximos días,
pero lo que sí es un hecho es que el gobierno dobló las manitas.
El forcejeo llevaba más de un año. Hasta ahora, el margen de
utilidad que les otorga Petróleos Mexicanos es de 5.9 por ciento en
gasolinas y de 4.7 por ciento en diesel, por cada litro.
La Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo), que
preside José Angel García, siempre fue muy clara.
Su demanda no ha variado, exigen que Pemex les conceda un incremento
en las comisiones por venta de combustibles a 10.5 por ciento.
Hasta antes de que las cosas se pusieran color de hormiga —por la
creciente inconformidad pública por el cobro de comisiones que hacen
las gasolineras a los consumidores—, Pemex ofrecía aumentar el
margen de utilidad a 7.5 por ciento.
Muy probablemente el aumento quedó por debajo de las expectativas de
los gasolineros, pero por arriba del ofrecimiento de Pemex. El monto
se sabrá en los próximos días, y será parte de un nuevo contrato de
franquicias.
FRANQUICIAS, EL PODER ECONóMICO. Las franquicias de Pemex, son en
los hechos, un poderoso grupo económico, cuyas ventas ascienden a
¡380 mil millones de pesos al año!
Y prácticamente todo en efectivo, con lo que se convierte en un
potencial instrumento de evasión de impuestos en el menos malo de
los casos y de lavado de dinero en el peor.
Por eso, el gobierno pretende aumentar la transparencia en la
operación de las gasolineras.
Detrás de ellas existe un mercado ilícito de combustibles cuyo valor
anual asciende a 12 mil millones de pesos.
Al mismo tiempo, el gobierno desea acabar con un importante foco de
defraudación por parte de los contribuyentes que han abusado de la
libre deducibilidad de los gastos en gasolina.
Otra intención del gobierno es eliminar el enorme negocio que
representa a los franquiciatarios del país, la venta de litros que
no son de a litro y que les reditúa ganancias anuales por ¡20 mil
millones de pesos!, de acuerdo con datos de la Procuraduría Federal
del Consumidor que preside Carlos Arce.
Las ganancias extraordinarias que obtienen los gasolineros a través
del mercado ilícito y la defraudación a sus clientes, es de 230 por
ciento, calcula la misma Profeco.
De ahí que lo que menos les importa a los franquiciatarios de
gasolineras es que el gobierno alcance su objetivo de transparencia
en la operación de esos negocios.
Por eso, en el estira y afloja del nuevo esquema de deducibilidad,
lo que hicieron los expendedores de gasolina fue un paro virtual en
la aplicación del cobro de gasolina a través de medios electrónicos.
Hay que recordar que el Congreso de la Unión aprobó, en el 2004, que
a partir de julio de 2005 sólo serían deducibles de impuestos los
pagos de petrolíferos con medios electrónicos.
Ante el tortuguismo en la instalación de terminales punto de venta
en las gasolinerías, Hacienda otorgó una primera prórroga al 1 de
septiembre de 2005 y una segunda más al 1 de diciembre de 2006.
A la fecha, de 7 mil gasolineras que operan en el país, sólo 3 mil
instalaron terminales
punto de venta para el cobro con tarjetas de crédito o de débito.
Y en la mayoría de las que aceptaron realizar el cobro con medios
electrónicos, aplicaron elevadas comisiones que han tenido que pagar
los sufridos contribuyentes que desean deducir de impuestos sus
gastos de gasolina.
REGIMEN DE TRANSICIóN. Fue en ese contexto en el que en menos de 20
días de operación, el nuevo esquema de deducibilidad de impuestos,
tronó como ejote.
Cada vez es mayor la inconformidad social por el abuso que
representa el cobro arbitrario y no autorizado por los bancos, de
comisiones por el uso de dinero plástico, por parte de las
gasolineras.
La Profeco, con pocas facultades para actuar, por lo menos saltó al
ruedo a exigir a Pemex que meta en cintura a los franquiciatarios.
La Canaco Monterrey llegó a amenazar con un paro de consumo y el
secretario de Gobernación, Carlos Abascal tuvo que entrar en acción
para tratar de disuadir a los potenciales paristas.
A fines de la semana pasada, se anticipó que el gobierno mexicano
estaba en negociación con las partes involucradas y que en breve se
daría a conocer un paquete de medidas que permitirían un periodo de
transición.
El jefe del Servicio de Administración Tributaria, José María
Zubiría, sostuvo que no se trata de un paso atrás, sino de un
conjunto de medidas que permitirán solventar las deficiencias que ha
tenido el programa de cobro a través de medios electrónicos.
Lo que sí es un hecho, es que los dueños de gasolineras tendrán un
aumento en su márgen de ganancia. Claro que las autoridades dirán
que lo importante es que se logró establecer un programa para
combatir el mercado ilícito de combustibles y eliminar la
defraudación fiscal hormiga de los contribuyentes. Al tiempo. ).

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