Tiene el gobierno fondos para
desarrollar Pemex
Los ingresos van al erario,
según información oficial
Pemex captó 410 mil millones de
dólares en un sexenio
Fuente:
jornada.unam.mx
(21/01/08)
• Israel Rodríguez J.
Unidad de bombeo de petróleo cerca de Manhattan, Kansas
El gobierno federal posee los suficientes recursos para destinarlos
al desarrollo de la infraestructura productiva de Petróleos
Mexicanos (Pemex), sin necesidad de la participación de la inversión
privada, según se constata en el análisis de los informes más
recientes sobre finanzas públicas y de los resultados financieros de
la empresa.
Sin embargo, la renta petrolera en el país se ha utilizado como una
de las principales fuentes de ingreso de las finanzas públicas y no
como una herramienta para la expansión del sector energético o, en
todo caso, del sector petrolero de México.
La renta petrolera se define como la diferencia que existe entre el
precio de la venta del petróleo y su costo de extracción. Esto
significa que si en promedio el extraer un barril de petróleo en el
país tiene un costo promedio de ocho dólares y se vende en los
mercados internacionales en aproximadamente 80 dólares, la renta
petrolera equivale a 72 dólares por barril.
De acuerdo con el último informe financiero de Pemex, al 30 de
septiembre de 2007, la paraestatal reportó ventas totales por 808
mil 128 millones de pesos y un costo de ventas más gastos operativos
de 375 mil 339 millones de pesos, es decir, que la renta petrolera
fue de 432 mil 789 millones de pesos.
Lo anterior, contrasta con el principal argumento que se ha dado por
parte de los grupos que quieren abrir el sector, encabezados por la
Secretaría de Energía, Georgina Kessel y el director general de
Pemex, Jesús Reyes Heroles, y legisladores del PRI y PAN, que
consiste en señalar que el país no cuenta con recursos para
financiar la expansión de la industria.
El mismo informe señala, sin embargo, que al cierre del tercer
trimestre de 2007, la paraestatal entregó o pagó al fisco; entre
impuestos, derechos y aprovechamientos, 457 mil 341 millones de
pesos, es decir, tuvo que entregar la totalidad de la renta
petrolera más 25 mil millones de pesos, aproximadamente.
Según la última información disponible de la Secretaría de Hacienda
y Crédito Público, al mes de noviembre de 2007, las finanzas
públicas registraron un superávit fiscal, es decir, más ingresos que
gastos, por 192 mil 98 millones de pesos, como resultado de haber
obtenido ingresos por 2 billones 35 mil 500 millones de pesos y de
haber realizado gastos por un billón 874 mil 615 millones de pesos.
Esta favorable evolución de los ingresos presupuestarios se explica
en gran medida con el positivo comportamiento de los ingresos
petroleros que a noviembre del año pasado fueron de 753 mil 153.3
millones de pesos, lo que representó 37 por ciento del total. Esto
quiere decir que de cada peso que ingresó al gobierno 37 centavos
provinieron directamente del petróleo.
Es importante señalar que esta proporción es mayor si se considera
la recaudación proveniente del impuesto al valor agregado de las
gasolinas y los excedentes petroleros, éstos últimos se estima que
ascendieron a noviembre del año pasado a 113 mil 399 millones de
pesos.
En contraste se observó que el gasto público se concentró en el
gasto corriente que ascendió a un billón 231 mil 836 millones de
pesos, cifra que representa el 61 por ciento del gasto total,
seguido por el gasto no programable que significó 25.5 por ciento y
que se conforma principalmente por el costo financiero de la deuda y
las participaciones federales a los Estados de la República.
A este respecto, el especialista y consultor en temas financieros,
Mario Di Costanzo afirmó: “Es obvio que esta situación muestra,
entre otras cosas, la elevada carga fiscal que tiene Pemex y que sin
lugar a dudas no se mantendría para las empresas privadas que
entrarán al negocio del petróleo, en virtud de que ninguna empresa
del mundo, aceptaría o sería rentable, con esa carga fiscal”.
El también secretario de la hacienda pública del autodenominado
gobierno legítimo encabezado por Andrés Manuel López Obrador, indicó
que a pesar de que tanto Felipe Calderón como los legisladores del
PRI y del PAN han señalado que la reforma energética que se
presentará no buscará la privatización de Pemex, pero el simple
hecho de permitir la inversión privada en los procesos de
refinación, exploración, distribución y comercialización del
petróleo, implicaría la transferencia o cesión de buena parte de la
renta petrolera que es de todos los mexicanos, a compañías privadas
extranjeras, advirtió.
Alertó que la inversión privada o empresas trasnacionales que entren
al “nuevo negocio” no aceptarían hacerlo ante tal “carga fiscal” por
lo que necesariamente a ellos se les aplicaría una tasa fiscal
diferente y más reducida, lo que les permitiría adueñarse de la
“renta petrolera”.