Mouriño, casi rey
Satiricosas
Fuente:
poresto.net
(21/01/08)
• Manú Dornbierer
El artículo 91 de la Constitución Política de México a la letra
dice: Para ser secretario del Despacho se requiere: ser mexicano por
nacimiento, estar en ejercicio de sus derechos y tener treinta años
cumplidos. Pero no ha sido tomado en cuenta por Felipe Calderón para
nombrar secretario de Gobernación a Juan Camilo Mouriño en una
decisión inescrupulosa y pasional, pensada además contra PEMEX.
"Mouriño y Nava, operadores de la privatización de Pemex", rezaba el
pasado 12 de enero de 2008 un titular a cinco columnas de Diario
Monitor. Y los subtítulos, rubricados por el senador perredista
Graco Ramírez Garrido, secretario de la Comisión de Energía del
Senado, decían: "El Jefe de la oficina presidencial juega un papel
fundamental para beneficiarse económicamente". "Les urge cumplir con
el modelo que se construyó desde el gobierno salinista para
justificar la inversión privada".
En el curso de una conversación telefónica con el firmante de la
nota, Clemente Castro, Graco Ramírez se explayó: El esquema de
Calderón es darle 20% de Pemex a los privados; particularmente "Mouriño
juega un papel fundamental en esta operación de la privatización de
Pemex para beneficiarse económicamente de la venta petrolera,
asociar a sus amigos y los intereses económicos que lo han apoyado
en eso".
El legislador perredista sostuvo que es mucha la urgencia que tienen
de cumplir con el modelo que se construyó desde el gobierno de
Carlos Salinas de Gortari para justificar la privatización de
importantes áreas de Petróleos Mexicanos. "Hemos insistido en que es
innecesario que se invierta, que se busque inversión privada cuando
existen recursos suficientes para poder darle mantenimiento y
construir nuevos ductos en Petróleos Mexicanos, para una o dos
refinerías que puedan operar de aquí a cuatro años. Hay fondos
suficientes para que PEMEX tenga la capacidad de explorar a 3 mil
metros de profundidad una vez que le entreguen las cinco plataformas
que ya licitaron (...) Simplemente se empieza a regalar PEMEX como
ya lo hicieron con el sector eléctrico. Hoy el 36% es privado en la
generación de energía eléctrica y lo que hace la CFE es bajar su
ritmo de producción para que ganen los privados y pierda el gobierno
y la Comisión Federal de Electricidad (...) Es un absurdo pretender
abrir PEMEX al capital privado cuando hay cerca de 400 mil millones
de pesos en Hacienda que son de PEMEX, hay excedentes del precio del
petróleo que pueden invertirse en PEMEX".
Insistió el senador, secretario de la Comisión de Energía del Senado
Graco Ramírez, en que se pretende el reparto de la renta petrolera a
un conjunto de particulares que invirtieron en la campaña de Felipe
Calderón. Lo que vemos es la nueva versión del salinato, dijo, como
lo demuestra la venta de Aeroméxico a Roberto Hernández, uno de los
grandes apoyadores de la campaña de Calderón. A Roberto Hernández
por cierto le construyó su amigo Fox la Terminal 2 del aeropuerto
del DF. Ya sabía que Felipe le iba a otorgar a él la principal línea
área de México. ¡Qué raro!
En cuanto a este muchacho Nava (michoacano 1974) impuesto por su
madrina Marta Sahagún como abogado general de PEMEX entre 2001 y
2003, la revista emeequis informó en la oportunidad: "Entre el
laberinto de documentos y declaraciones, de números y
contradicciones sobre las empresas y contratos de Diego Hildebrando
Zavala, cuñado del Felipe Calderón, un personaje es clave para
entender la ruta de los contratos: César Nava Vázquez. Algunos de
estos contratos con Petróleos Mexicanos y la Secretaría de Energía
coinciden con los periodos en que Nava Vázquez era abogado general y
director jurídico, respectivamente, de las paraestatales".
Tal es el sucesor de Juan Camilo Mouriño como Jefe de la Oficina
Presidencial, un puesto inventado por Calderón para su comodidad (en
varios sentidos) que le da mucha risa a la revista madrileña "Página
Abierta". Pero volviendo al tema central ... En su entrevista
telefónica transcrita por Monitor, Clemente Castro pregunta al
senador Ramírez Garrido: -¿César Nava y Juan Camilo Mouriño podrían
ser considerados traidores a la patria?- "Por supuesto, responde. El
señor Mouriño padre llegó, saqueó y se fue. Ahora está allá en su
país inmensamente rico y dejó al hijo encargado del despacho junto
con Felipe Calderón, a ver cómo venden México".
La confianza entre la familia Mouriño y Calderón llegó a tales
grados que la mamá, María de los Angeles Terrazo Blanco, (en cuyo
honor se llama Gely, la cada vez más versallesca finca familiar)
declaró, cuando su hijito Juan Camilo no pudo ganar la presidencia
municipal de Campeche, que ella a partir de eso llamaría a Calderón
nada más LIPE "porque le había perdido la FE". Sólo la recuperó
cuando Felipe estuvo de pasada en la Secretaría de Energía (de la
que pronto lo correría Fox), llamó a Juan Camilo y, en combinación
rapidísima con el mencionado Nava, hicieron los grandes negocios en
PEMEX. ¿Y sabe Ud. quién presentó a Mouriño con Calderón? Pues nada
menos que el así bautizado por los terribles campechanos, el "Cupido
Bardahl", primer presidente del sexenio en la Cámara de Diputados y
hoy premiado con nuestra embajada en Madrid... Zermeño, que hace
años era el distribuidor del aceite para autos de ese nombre en
gasolineras del Grupo Energético del Sureste. Viva México y que Viva
la España.
Tres días después de la publicación comentada, Juan Camilo Mouriño,
español, nacido en Madrid en 1971 y naturalizado mexicano a los 18
años -¿por qué tuvo que naturalizarse si dice que su madre es
mexicana?- fue nombrado secretario de Gobernación en lugar del
prehistórico Trucutú Ramírez Acuña, cuyo único mérito fue destapar a
Calderón como su candidato en tiempos de Fox. Mucho más joven que el
jalisquillo y más bonito aunque con unas orejas de la Guerra de la
Galaxias, Juan Camilo Mouriño empieza a ser "discutido". Desde luego
el senador Ramírez Garrido del PRD no lo aprobará, pero otros de su
partido que se han visto tan traidores a México le besarán la manita
al quasi efebo Iván, el Fino, que naturalmente cuenta con la inmensa
admiración del jefe de la bancada del PRI, "La Muñeca", Manlio Fabio
Beltrones.
Tiempo ha, Juan Camilo se ha pagado en periódicos, revistas, radio y
TV una gran imagen de play boy de la política mexicana "moderna" y
de la moda masculina, de genio de las finanzas y del petróleo, y
además de sublime negociador. Dice El Universal que es "el que
desactiva conflictos, el que sondea, revisa, el que le quita
problemas a Calderón" aunque la primera vez que lo vi en tele
durante la campaña sucia, cuando la científica perrredista Claudia
Sheinbaum fue a hacerle entrega de documentos que no le gustaron,
Iván el Terrible, se portó frente a las cámaras como un enloquecido
patán gachupín en compañía del rabioso y siempre grosero, ese sí
totonaca, Don Quién Pompó, Germán Martínez Cázares, hoy impuesto
presidente del PAN.
Pero para saber quién es realmente Mouriño, bastan algunos informes
fidedignos de Campeche, en donde se crió este joven Frankenstein del
PRI y del PAN ergo del PRIAN. En la revista Contralínea, en julio de
2007, la acuciosa Gladys Romero Ezaeta, con toda la delicadeza de
que es capaz, pero también en apego total a la verdad, describió a
los Mouriño dueños de más de 40 gasolineras de esas que venden
litros menguados (acusación en las postrimerías del Sexenio
Indecente), pero también abarroteros desleales para los pequeños
comerciantes de Campeche, ya que operan las 24 horas minisupers en
sus dichas gasolineras y su monopolio de franquicias como Burger
King, Benedetti's Pizza, quién sabe qué Chicken, centros de servicio
para vehículos oficiales, tintorerías, entre otras minitas.
¿Venganza contra la clasista sociedad campechana que los hizo menos
cuando llegaron sin un quinto de Vigo? Después Mouriño fue "Mariscal
de los Amigos de Fox en el Sureste". Así que se hartó de ganar
dinero por ese lado.
Sin embargo ya había sido impulsado por los priístas. Según
Bellinghausen, de La Jornada, el jovencito Mouriño fue pupilo de
Hank González, y los gobernadores priístas de Campeche desde el
guitarrista Abelardo Carrillo Zavala, hasta el actual Jorge Carlos
Hurtado Valdez, muy amable por cierto, que fuera contador de las
empresas del papá Mouriño, todos apoyan al niño bonito del PRIAN,
Juan Camilo Mouriño. Sólo que, por favor, no le regalen el petróleo
de todos los mexicanos.