Vigila Pemex ‘ejército’ de ex
militares
Fuente:
UNTCIP.net
(19/02/08)
• Distrito Federal—
Desde 2006, Petróleos Mexicanos (Pemex) inició la conformación de su
propio ejército para sustituir de manera paulatina a casi 4 mil
vigilantes sindicalizados por ex militares jubilados con “récord
impecable”, para salvaguardar las instalaciones estratégicas.
De acuerdo con datos de la paraestatal, el proyecto inicial que
elaboró el general de Brigada Diplomado del Estado, Mayor Víctor
Manuel de la Peña, Cortes y que presentó en septiembre del 2006 al
director corporativo de Administración, Rosendo Villarreal Dávila,
contempló el uso de elementos del Ejército en las 288 instalaciones
petroleras estratégicas y “ya fue puesto en marcha de manera
gradual”.
El plan de operaciones original denominado “Relevo”, cuya copia
posee El Universal, contempló inicialmente la incorporación de 2 mil
461 elementos de las Fuerzas Armadas para tareas de vigilancia, “a
partir de las 0600, del día D” —aunque el documento no especifica la
fecha—, tomando en cuenta que “el control de los accesos a las
instalaciones estratégicas, que actualmente realizan 3 mil 800
vigilantes sindicalizados y 202 agentes de confianza, queda a la
deriva porque sólo obedecen a sus líderes sindicales o a los jefes
de quienes dependen e incurren cotidianamente en actos delictivos”.
Las 288 instalaciones estratégicas están distribuidas en 14
departamentos foráneos y área metropolitana, aunque su localización
se omite por razones de seguridad nacional: en Guadalajara son 26;
en Camargo 9, en Cadereyta 18, en Reynosa son 26, en Tampico son 21,
en Salamanca son 22, en Poza Rica 12, en Veracruz 17, en Tula 5, en
San Martín Texmelucan 4, en Ciudad del Carmen son 55, en
Coatzacoalcos 29, en Villahermosa 24, en Salina Cruz 11, y en el
área metropolitana 9, incluyendo la Torre Ejecutiva.
En el plan, el general De la Peña cuestionó la vigilancia que viene
desem-peñando el personal sindicalizado, al considerar “serias
deficiencias que ponen en riesgo la integridad física de los
trabajadores e instalaciones estratégicas de Pemex y sus organismos
subsidiarios”.
Distrito Federal— Argumentó la falta de “control para evitar la
introducción de material explosivo, armamento y productos químicos
que puedan inutilizar maquinaria o puntos críticos de las
instalaciones ni evitar cuantiosos robos de productos, material,
equipo y herramientas, cuyo monto asciende a decenas de miles de
millones de pesos y, por el contrario, se tiene la certeza de que
los vigilantes sindicalizados (quienes prohíben la presencia de
militares) no sólo toleran esas anomalías, sino que son cómplices en
la comisión de esos delitos”.
Indicó que gran parte de los vigilantes sindicalizados “no reúnen el
perfil requerido...y presentan limitaciones como exceso de peso,
edad avanzada, con incapacidades físicas o con escaso
adiestramiento”.
Cita que tras el extravío de 64 armas de fuego, la Secretaria de la
Defensa Nacional (Sedena), “les canceló la licencia de portación de
armas” y las existentes -no proporciona número ni tipo- fueron
concentradas en la Gerencia de Servicios de Seguridad Física (GSSF).
Por ello, propuso contratar personal proveniente de las fuerzas
armadas y separados dignamente del servicio activo, ya que poseen
formación, experiencia y son confiables para ejercer la vigilancia y
garantizar la seguridad física de las instalaciones estratégicas de
Pemex.
Mario Galicia, de la Comisión de Asuntos Labores de la Unión
Nacional de Trabajadores de Confianza de la Industria Petrolera (UNTCIP),
confirmó la presencia de ex militares en los sistema de vigilancia
de la industria petrolera. “Todos ellos trabajan y visten como
civiles por las protestas del sindicato ante el proceso de
sustitución que inicio desde 2006”.
“Es evidente -añadió-, que están tomando previsiones ante cualquier
riesgo de invasión de grupos de protesta o ataques gerrilleros”.
EL UNIVERSAL busco reiteradamente el punto de vista de la dirigencia
del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM),
pero no obtuvo respuesta.
Fuentes de Pemex explicaron que la organización sindical se ha
opuesto al plan de seguridad, bajo el argumento de que se le quita
materia de trabajo a los sindicalizados. (El Universal)