Deliberado el empobrecimiento de Pemex,
coinciden Garicochea, Ocampo y Decelis
Fuente:
UNTCIP.net
(28/02/08)
• La mesa redonda,
convocada por Ultra Sistema de Noticias, la UAP y La Jornada de
Oriente, se llevó a cabo en el auditorio José María Morelos y Pavón
de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de esta máxima casa de
estudios
La aseveración de que Petróleos Mexicanos (Pemex) es una industria
condenada a la desaparición, a menos que se permita la inversión de
capital privado para poder salvarla, es una falacia creada por los
gobiernos neoliberales que durante los últimos años han sometido a
dicha paraestatal a una política deliberada de destrucción que, al
final, justifique la incursión de dinero particular, de preferencia
extranjero, en ella.
Martín Hernández Alcántara
Puebla, Pue. La Jornada de Oriente
En lo anterior coincidieron Francisco Garaicochea Petrirena, José
Felipe Ocampo Torrea y Rafael Decelis Contreras, ingenieros expertos
en asuntos de petróleos y sus derivados, quienes ayer participaron
en una mesa redonda convocada por La Jornada de Oriente, Ultra
Sistema de Noticias y la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), que
se llevó a cabo en el auditorio José María Morelos y Pavón de la
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la máxima casa de
estudios.
El trío, que estuvo moderado por Aurelio Fernández Fuentes, director
de esta casa editorial, hizo un llamado a los estudiantes para que
se informen y defiendan con argumentos los recursos de la nación.
Fustigaron a los medios de información que apuntalan la propaganda
oficial sobre la debacle de Pemex y la “salvación” que representa el
capital extranjero.
También criticaron los artilugios esgrimidos por el anterior
gobierno de la República y el que hoy encabeza el panista Felipe
Calderón Hinojosa, aseverando que sus discursos están basados en
mentiras, porque se trata de administraciones ineficientes: “¡Dicen
que Pemex está quebrado, lo que está quebrado es Hacienda!”, expresó
espontáneamente Rafael Decelis Contreras, provocando el aplauso del
nutrido público, entre quienes destacaba el ex senador Manuel
Bartlett Díaz, el director del Centro Internacional de Prospectiva y
Altos Estudios, Luis G. Benavídes Ilizaliturri, académicos, y
luchadores sociales.
Fernández Fuentes resaltó la ausencia de los 22 legisladores
federales que representan a Puebla en el Congreso de la Unión, no
obstante que fueron invitados a la mesa redonda. De todas formas,
expresó el moderador, los representantes populares serán convocados
a escuchar y debatir con los expertos pero, sobre todo, a fijar su
postura e intención de voto frente a la reforma energética.
La disertación de los especialistas básicamente dejó claro un punto:
las supuestas ganancias por la venta de crudo, que presume el
gobierno federal, no significan una ventaja para el país porque hay
un gasto excesivo e injustificado en la importación de productos de
valor agregado como el aceite, el gas y la gasolina.
José Felipe Ocampo Torrea y Rafael Decelis Contreras confluyeron en
que los presupuestos generados por Pemex y la actual red de
refinerías, que está en el abandono, son suficientes para impulsar
una industria petroquímica sólida que permitiría a la nación dejar
de importar combustibles.
Otra aportación vital a la discusión que se tiene con la derecha
sobre el futuro de la paraestatal la hizo Francisco Garaicochea,
quien demostró que las autoridades del país se doblan ante las
presiones de las grandes trasnacionales y por eso ha optado por la
vía más absurda: hacer exploraciones en mar profundo para extraer
petróleo, en donde prácticamente las reservas están agotadas, en
lugar de aprovechar los yacimientos que hay en tierra, litorales y
aguas someras, donde la explotación es mucho más fácil y menos
costosa.
Contra la lógica
Esta lógica, o ilógica según se quiera ver, apuntó Garaicochea,
obedece a que las trasnacionales de Inglaterra, Dinamarca, Holanda y
EU han acabado con las reservas que había en el Mar del Norte y
necesitan otros lugares para poner a trabajar a sus empleados,
equipo, tecnología y despachos.
Por esa razón, apunto, los capitales extranjeros ya le han echado el
ojo a países como México y sus personeros hacen presión diariamente
a los funcionarios de Pemex en las oficinas de la paraestatal,
aseguró.
Dijo que sólo se ha explorado el 30 por ciento del territorio
nacional susceptible de contener hidrocarburos. En la región marina,
abundó, en la plataforma continental, con tirantes de agua menores a
300 metros, la situación es similar. “La tecnología para descubrir y
extraer reservas en estas dos regiones las domina Pemex. Se tienen
identificadas en dichas áreas unas 30 localizaciones (sic) para
perforar pozos de explotación. Lo lógico es que antes de explotar y
explotar recursos en aguas profundas, Pemex invierta en esos
lugares”, sugirió.
Añadió que la tecnología de explotación en aguas profundas todavía
no ha madurado. “En forma continua se incorporan importantes
desarrollos que permiten realizar las operaciones con mayor
seguridad, abatir los costos de explotación y aumentar la
recuperación. Los huracanes Katrina y Rita destruyeron 123
plataformas fijas en el Golfo de México en 2005 y ocasionaron
grandes daños en más de 180 plataformas. El impacto de estos
huracanes ha provocado la modificación de las prácticas recomendadas
de construcción y anclaje de plataformas. La producción de petróleo
bajó de un millón 600 mil barriles por día a 400 mil por los efectos
de Katrina y Rita. El huracán Iván, en 2004, provocó una disminución
en la producción de 200 mil barriles por día”.
Añadió que tanto en tierra como en aguas someras hay grandes
recursos prospectivos debajo de cuerpos salinos, además de que la
explotación de estas regiones es también más segura y económica que
en la de aguas profundas.
Puso luego por ejemplo a Petrobras, la gran empresa petrolera
brasileña que recientemente descubrió bajo sedimentos salinos
reservas estimadas entre 5 y 8 mil millones de barriles de petróleo,
por lo que retiró de licitación 47 bloques cercanos a la región para
evitar compartir la explotación de los yacimientos con compañías
trasnacionales.
“Esta acción y la negativa del Senado de EU a vender su compañía
Unocal a la estatal China, confirma que los países defienden sus
hidrocarburos, aunque promueven la globalización para participar de
la producción y reserva en otros países”, , afirmó Garaicochea
Petrirena.
Más adelante, enfatizó: “La secuencia lógica mundial de desarrollo
consiste en avanzar del litoral a aguas someras y después a aguas
profundas. Así, se va construyendo y aprovechando la infraestructura
al avanzar hacia aguas más profundas. Pemex debería seguir esta
secuencia, que es la más racional, pero en vez de eso ha procedió a
realizar grandes inversiones en proyectos que, basados en recursos
prospectivos o ilusiones, han fracasado en forma contundente, como
el mega proyecto Chicontepec y el proyecto Fénix”.
Contra la razón
En su turno, José Felipe Ocampo Torrea recordó que durante décadas
México fue un país autosuficiente en producción de destilados y gas
natural. En petroquímicos, siguió, cada año aumentaba la capacidad
de la producción, se reducían las importaciones e incrementaban las
exportaciones.
Sin embargo, las reformas a las leyes reglamentarias del artículo 27
constitucional y otras medidas neoliberales contribuyeron al
desplome de la producción petroquímica en Pemex. México se convirtió
en importador neto y creciente de estos productos. “En la industria
eléctrica se privilegió el uso del combustible que no tenemos en
cantidad suficiente y que produce el kwh mas caro: el gas natural.
Se creó una peligrosa dependencia del exterior”, aseveró.
Añadió que con los métodos contables vigentes, basados en los
precios de transferencia y en “pasivos virtuales”,
Pemex–Petroquímica operó con números rojos y se descapitalizó, lo
mismo que Pemex–Refinación. “Ninguna industria en el mundo es
rentable con estos precios de transferencia. Así lo comprueba el
fracaso del proyecto Fénix: Para que sus inversiones fueran
rentables, los inversionistas solicitaron precios de materias primas
inferiores a los que recibe Pemex–Petroquímica; al no obtenerlos, se
canceló el proyecto”, reveló
Aseguró que ha primado un desperdicio de recurso en Pemex, pues la
capacidad instalada de refinación se ha subutilizado; “aún cuando
tenemos crudo y mercado para productos que importamos”.
Y afirmó también que con los recursos adicionales que se obtendrían
por operar las refinerías al 100 por ciento se puede financiar la
construcción de nuevas refinerías energéticas, evitar importaciones
de gasolina y gas natural, reducir las importaciones de
petroquímicos y lograr la seguridad energética nacional.
A corto y mediano plazo, apuntó, no se producirá el gas natural
necesario si se continúa con la política de generar energía
eléctrica casi exclusivamente con gas natural. La opción económica
es sustituir el uso de gas natural en plantas actuales, y futuras de
generación, por combustibles líquidos, más baratos y de producción
en las refinerías nacionales. Los egresos por importaciones de
productos igualan a los ingresos por exportación de crudo, lo cual
supone una pésima y suicida política energética. La única opción
viable para disminuir o eliminar la importación de gasolina y de gas
natural es incrementar la capacidad de refinación. También permite
disminuir la importación de materias primas petroquímicas.
Para finalizar Rafael Decelis habló obre la importancia de estar
informado y exhortó a los presentes a “abrir los ojos, para que nos
dejen de tratar como idiotas”.