Sin apoyo de Pemex, víctimas de
estallido
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(12/07/05)
Roberto Barboza Sosa/Corresponsal
Tabasco: prevén la muerte de heridos graves; la paraestatal dice que
envió a lesionados a clínicas de especialidad
Ranchería Benito Juárez, Tab. Ganado moribundo y sin salvación que
yace en los potreros, así como reses, perros y aves de corral
muertas y cubiertas de cal por toda la zona, es el panorama que se
observa cuatro días después de la explosión del gasoducto de 48
pulgadas de diámetro de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Además, está el drama que viven las familias de los 13 lesionados
son atendidos en seis hospitales distintos, quienes este lunes
recibieron la falsa noticia de que uno más se había sumado a la
cifra de muertos, pero sólo era un rumor más. Así, son las víctimas
fatales por las quemaduras causadas por la explosión de la noche del
pasado viernes.
Los sobrevivientes de las ocho casas quemadas, que quedaron
literalmente "en la calle", hasta el momento carecen de un lugar
dónde vivir. Aparte, deben estar pendientes de sus parientes
hospitalizados sin apoyo de transporte, hospedaje y alimentación de
la paraestatal.
En un kilómetro a la redonda del sitio de la explosión sigue el
dolor y la impotencia de los habitantes de esta comunidad que
perdieron su patrimonio, a quienes funcionarios de Pemex quieren
tasar sus pertenencias al precio que "se les venga en gana",
denunciaron tres de los afectados directos por la tragedia,
Gertrudis Fuentes Pérez, Eulogio Jiménez Hernández y Ramón Hernández
Xicoténcatl.
Pemex informó que la tarde de ayer serían trasladados en ambulancia
aérea Amelia Torres, de 28 años de edad, y Nori Osorio Gómez, de 25,
al Hospital Central Sur de Alta Especialidad de la paraestatal en la
ciudad de México. Y María Cruz Miranda Torres, de nueve años, a un
hospital de Galveston, Texas; y se hacen trámites para que sea
internada en este último la niña María de la Cruz Hernández Osorio,
de cuatro años.
En un comunicado de prensa, Pemex afirmó que "continúa ofreciendo
toda la ayuda necesaria para atender a los afectados por la
desgracia ocurrida el pasado viernes, en sus personas, en sus bienes
y en sus propiedades".
Informó que hasta ayer había entregado 4.7 millones de pesos a los
afectados como indemnización por los daños ocurridos.
Pemex indicó que el hospital de Galveston "es el más reconocido del
mundo para la atención y tratamiento de niños quemados".
En Villahermosa, en el Hospital Regional de Pemex, permanecen
internados Antonio Miranda Xicoténcatl, de 54 años, quien se
encuentra en estado delicado y recibe tratamiento farmacológico y de
curación diaria; y Francisca Xicoténcatl Domínguez, quien permanece
en terapia intensiva y recibe tratamiento de lavado mecánico y
farmacológico.
En el Hospital de Pemex en Comalcalco se encuentran Ana María
Fuentes Hernández y María del Rosario Hernández Xicoténcatl, de 11 y
33 años respectivamente, cuyo estado es delicado.
En el Hospital del Niño, Lázaro Hernández Osorio, de cinco años, se
encuentra en terapia intensiva y su estado de salud es grave. En el
Hospital Rovirosa, los pacientes Marco Miranda Xicoténcatl, de 17
años y Francisca Xicoténcatl Vicente, de 70 años, se encuentran en
terapia intensiva con ventilación mecánica y tratamiento con
cristaloides y aminas.
Resignación
La gravedad de los lesionados incluso ha llevado a los familiares a
resignarse a que en cualquier momento ocurra lo peor, por lo que ya
están preparados para recibir los cuerpos para los funerales, señaló
Gertrudis Fuentes Pérez, esposo y padre de los pacientes María del
Rosario Hernández y Ana María Fuentes, y cuñado de uno de los
fallecidos.
Aparte, sin siquiera comer, tienen que buscar la forma para
conseguir el dinero requerido para los pasajes para visitar a sus
enfermos.
Aunque dice que en estos momentos lo que menos interesa es la
indemnización de sus viviendas, así como sus enseres y animales
domésticos, expresa su esperanza de que Pemex les pague pronto y lo
real de todo lo que perdieron esa trágica noche del viernes.
La delegada municipal, Amada Sánchez, exigió a los funcionarios y
directivos de Petróleos Mexicanos asumir cabalmente sus
responsabilidades y tener consideración con los afectados directos,
pues no es un favor el que hacen, sino es su obligación de
atenderlos.
Denunció que actúan con indolencia, displicencia y apatía, sin tomar
en cuenta que el sufrimiento de la gente es por la irresponsabilidad
de la empresa que no maneja debidamente sus instalaciones.