Indecisión sobre El Fénix ahuyenta
inversiones
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(18/07/05)
Margarita Palma Gutiérrez
Modificaciones envían señales negativas al mercado: ANIQ.
Equipo obsoleto, desventaja de complejos petroquímicos.
Se temen elevados costos para modernizar plantas.
Los cambios en la estrategia del proyecto El Fénix envían una señal
negativa al mercado internacional, señaló Pedro Fernández,
presidente de la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ).
Advirtió que Pemex Petroquímica tiene desventajas tecnológicas que
pueden encarecer el dividir al proyecto original en las plantas
Morelos y Cangrejera.
En general, el industrial señaló que los cambios en la estrategia de
El Fénix y una política de precios totalmente recaudatoria, son dos
factores que impiden la llegada de empresas extranjeras que buscan,
de una u otra manera, asociarse con Pemex Petroquímica.
De ahí que la modificación al proyecto original ocasione que México
envíe una señal negativa al mercado internacional, advirtió.
El directivo, en nombre de las empresas que participaban en el
proyecto original de El Fénix, comentó que el adecuar o modernizar
los complejos de Pemex Petroquímica -en Morelos o La Cangrejera,
como planteó hace unos días la propia paraestatal- tiene sus
desventajas tecnológicas pues se cuenta con equipos obsoletos que,
al final del día, podrían encarecer la adaptación.
Pemex Petroquímica, expresó, cuenta con tecnología muy anticuada, y
en casos hasta obsoleta, lo que complicaría la operación.
La subsidiaria tiene equipos de los años setenta y las tecnologías
van evolucionando y mejorando; entonces las ampliaciones serían con
tecnologías más eficientes, desde el punto de vista productivo y
ambiental.
El riesgo es que al final del día resultará más costoso actualizar
sus instalaciones que construir un nuevo complejo petroquímico,
dijo.
Pero los tiempos se vuelven fatales, alertó, y si no se tiene una
definición del proyecto para el próximo mes, entonces "estaremos
frente a una situación de alarma", porque muchos de los proyectos
río abajo -negocios de servicios- se tendrían que revisar.
Desconfianza
El mensaje de la modificación al proyecto es claro: "No inviertas en
México porque no hay las condiciones", dijo Fernández.
Añadió que la firma canadiense Nova tiene una estrategia de negocios
muy firme y deseos de expandirse en Norteamérica, por lo que si
fenece El Fénix construirán su complejo petroquímico en su país de
origen.
Por su parte, advirtió, las firmas Idesa e Indelpro, en cuanto se
les presente la oportunidad de invertir fuera del país, lo van a
hacer.
Ello podría afectar los niveles de producción del país y, como
consecuencia, a la industria automotriz, textil, farmoquímicos y de
fertilizantes.
El industrial advirtió que el tiempo se agota y si no se tiene una
respuesta clara para agosto próximo, la industria química y
petroquímica enfrentará una situación de alarma.
"Para nosotros la indecisión del proyecto El Fénix genera un
ambiente de incertidumbre que no es benéfico para la industria",
señaló.
Hasta el momento, se tiene conocimiento de que El Fénix ya no será
como originalmente se preveía, es decir, ya no se construirá un
nuevo complejo, sino que se podrían adaptar los complejos de Morelos
y Cangrejera.
Además, la aportación de la industria química y petroquímica en el
Producto Interno Bruto (PIB) seguirá disminuyendo, pues en los
últimos diez años su aportación pasó de 5.5 a 2.5 por ciento.
Por otra parte, Pedro Fernández consideró que el proyecto
alternativo de El Fénix será atractivo si se modifica la actual
política de precios de los energéticos.
Ello daría certidumbre a los inversionistas porque ya no sería
política recaudatoria, sino que se permitiría establecer contratos
de largo plazo a precios competitivos.