Peligra planta de Pemex en Chihuahua
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(21/07/05)
Petroquímica nacional está al borde de la quiebra, afirma un estudio
que prevé el cierre de varias industrias
Ricardo Ravelo
EL DIARIO/Corresponsal
Distrito Federal— Golpeada por la falta de inversión y por la crisis
que azota al campo mexicano -que dejó de consumir fertilizantes ante
el abandono que enfrenta- la industria petroquímica nacional se
encuentra al borde de la quiebra y es muy probable que este año sean
cerradas varias plantas productivas ubicadas en Veracruz y en
Camargo, Chihuahua, según se afirma en un documento denominado
“PEMEX retoma el rumbo”, el cual fue entregado por un grupo de
ingenieros a la presidencia de la República.
Estratégica para el país, el gobierno dejó caer las inversiones en
ese rubro y ahora se da como un hecho que el sector de la
petroquímica básica está en franca quiebra técnica.
Según el estudio, la petroquímica básica cobró auge durante el
sexenio de Carlos Salinas de Gortari, pero al iniciar el gobierno de
Ernesto Zedillo esa industria se vio afectada por la falta de
inversión, por lo que la administración anterior puso en venta la
planta de Cosoleacaque, localizada en el municipio del mismo nombre,
el cual se ubica en el sur de Veracruz.
Esa planta productora de amoniaco, la más grande de América Latina,
fue puesta en venta en 1998. El grupo industrial Altos Hornos de
México, encabezado por los hermanos Ancira Elizondo, apostaron por
el proyecto, pero un amplio rechazo en la Cámara de Diputados, que
se opuso a la venta de la industria petroquímica, dio al traste con
el proyecto zedillista de privatizar esa rama de la industria
petrolera.
Siete años después, los efectos de la crisis se resienten en ese
sector: En el complejo petroquímico de Pajaritos se empezó a
despedir a buena parte del personal de base y transitorios y lo
mismo empezará a hacerse, en breve, en el complejo Camargo, ubicado
en el estado de Chihuahua, el cual también atraviesa por una fuerte
crisis por la falta de inversión, según consigna el estudio.
En el diagnóstico de la situación actual de la petroquímica básica,
el cual fue entregado a la presidencia de la República a finales del
2004, se analiza la problemática actual de esa industria -la más
desatendida por PEMEX durante el presente sexenio- y se establece
que los proyectos para reforzar a la petroquímica no han sido
viables, por el contrario, existen vicios y fallas que la han sumido
prácticamente en la debacle:
El estudio indica, por ejemplo, que gran parte la afectación al
sector petroquímico lo están provocando los desatinos del área de
Proyectos de PEMEX por varias razones, entre otras, “el
desconocimiento total de los funcionarios actuales de la
administración y ejecución de los programas.
“Incapacidad total para transformar los proyectos en obras
productivas; falta de compromiso en los programas institucionales;
retraso en proyectos estratégicos hasta por cuatro años; retrasos en
proyectos de desarrollo institucional; falta de planeación en los
proyectos; manipulación viciada de las licitaciones, ingenierías,
contratos de obra y supervisión; nulos resultados en obras
estratégicas (entre ellas el reforzamiento de la petroquímica
básica); ocultamiento de la problemática generada por proyectos para
cubrir la administración de contratos viciados e incumplimiento de
objetivos estratégicos”.
Firmado por los ingenieros Juan Barrera Barrera y Enrique Salazar
Ibargën, el documento -cuya copia fue entregada y recibida por la
Secretaría de Energía- también señala otros desórdenes de la
industria petroquímica: en total se han dejado de percibir alrededor
de 26 mil 800 millones de dólares, al menos en los últimos dos años,
por concepto de “recursos no capturados por importaciones”. La
crisis, que pone en riesgo la estabilidad laboral de unos 3 mil
obreros, también se agudiza “debido a la falta de proyectos de
rehabilitación y la vertiente operativa”.
De acuerdo con el diagnóstico, la actual administración federal no
ha invertido el suficiente dinero para reactivar las 40 cadenas
productivas que derivan de la petroquímica básica y esto en parte
también ha golpeado la endeble economía de PEMEX, la cual se
encuentra golpeada por la carencia de inversiones.
Según datos consultados en PEMEX, la función de la industria
petroquímica es básica para transformar el gas natural y algunos
derivados del petróleo en materias primas, las cuales representan la
base de varias cadenas productivas.
En octubre del 2004, el presidente Vicente Fox dijo respecto de la
industria petroquímica que con el proyecto Fénix se reactivaría ese
vulnerable sector de la industria petrolera.
En el mismo tenor se expresó el director de PEMEX-Petroquímica,
Rafael Beverido Lomelín, quien confió en que con la puesta en marcha
del denominado “Proyecto Fénix” -cuya inversión se estimó en unos 3
mil millones de dólares- la industria petroquímica alcanzaría
ingresos similares a la venta de crudo: unos 17 mil millones de
dólares anuales, pero ese proyecto -el cual se disputan los estados
de Tamaulipas y Veracruz- ahora enfrenta el riesgo de no realizarse
en el presente sexenio. La razón: falta de recursos para financiar
las obras.
En respuesta al diagnóstico entregado por los ingenieros Barrera y
Salazar, la secretaría de Energía parece darles la razón en cuanto
al planteamiento sobre la realidad interna de PEMEX.
Dice la respuesta de la Secretaría que rige las políticas en materia
de energía:
“Dos temas sobresalen en el diagnóstico de los ingenieros Juan
Barrera y Enrique Salazar: el primero implica que las estructuras y
los procedimientos actuales (en todo PEMEX) no responden a las
necesidades de la institución, por lo que deben modificarse.
“El segundo plantea que el personal de Petróleos Mexicanos no está
siendo aprovechado adecuadamente, y que los actuales funcionarios
encargados de las áreas operativas y de proyectos no son los más
aptos para levar esas áreas”.
Al reconocer los problemas en la petroquímica básica y en otras
áreas estratégicas de la paraestatal, la Secretaría de Energía
destacó las propuestas que ambos ingenieros plantean y que la
dependencia considera como medidas urgentes:
“Para solucionar la situación anterior...se propone replantear
procedimientos operativos, de mantenimiento, de ingeniería y en
licitaciones; tomar acciones y compromisos inmediatos y programar
metas para el objetivo principal, lo cual llevaría de 1 a 2 años.
“Las estrategias para resolver los problemas en PEMEX serían:
renovación del personal ejecutivo de proyectos y que estén
comprometidos con la institución; reestructuración de organización
funcional (organigrama) con personal experimentado, capaz, ético,
comprometido con los intereses de la institución; toma de decisiones
inmediatas para revertir los retrasos y capturar ingresos a mediados
del 2006”.
La Secretaría de Energía también expuso que la actual administración
de PEMEX ha establecido una serie de medidas y estrategias
tendientes a mejorar la productividad y eficiencia de la
subsidiarias, para lo cual realizó varios estudios para evaluar la
situación actual, que coincide en términos generales con el
diagnóstico presentado y que está siendo analizado por la
paraestatal.
Sin embargo, la dependencia sostiene que “la propuesta planteada por
los ingenieros Juan Barrera Barrera y Enrique Salazar Ibargüen
requeriría cambiar el procedimiento actual de contratación del
organismo -Pemex- y sus subsidiarias y establecer el sistema de
servicio civil de carrera, conforme lo señala la Ley en la materia.
Es decir, que los funcionarios del organismo cumplan con el perfil
del puesto correspondiente y sean previamente sometidos a evaluación
para poder acceder a dichos puestos. De lo contrario, no se podrán
alcanzar los resultados planteados y los nombramientos de los
funcionarios se realizarían sin criterios objetivos.
“La instrumentación de un sistema como el mencionado debe analizarse
a profundidad en PEMEX, estando conscientes de que sus resultados
empezarían a verse después de unos años de plantearse éste”.