Desaloja Pemex 3 poblados en Tabasco
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(26/07/05)
Un letrero advierte el peligro de excavar
Directivo reconoce que Petróleos tiene por lo menos 25 años sin
darle mantenimiento a sus tuberías
Ricardo Ravelo
EL DIARIO/Corresponsal
Distrito Federal— Luego de presentarse la fuga de hidrocarburo
número diez en el sur de Veracruz, Petróleos Mexicanos anunció hoy
una revisión de toda su red de ductos y gasoductos que está
instalada a lo largo y ancho de la República Mexicana, a fin de
evitar accidentes mayores.
El director de PEMEX-Refinación, Juan Bueno Torio, reconoció que
PEMEX tiene por lo menos 25 años sin darle mantenimiento a sus
tuberías, lo cual a ocasionado las fallas y fugas en la red de
ductos que utiliza la empresa para el suministro de combustibles a
toda la República.
Explicó que las fugas en Veracruz y Tabasco, las cuales se vienen
presentando desde el año pasado, son una consecuencia de que en
sexenios anteriores se abandonaron las instalaciones y en este
momento el rezago está causando esos accidentes y daños a
comunidades y pueblos.
Bueno Torio señaló que en la zona norte del país, sobre todo en
estados con gran movimiento industrial, como Monterrey, Chihuahua,
Coahuila, Guadalajara, entre otros, serán parte de un programa de
revisión de todas las líneas de suministro de combustibles y otros
productos petrolíferos, ya que lo que la empresa está previendo es
que no se presenten más problemas como los que se están enfrentando
en el sureste del país.
Por ahora, dijo, la subsidiaria PEMEX-Refinación realizará un
diagnóstico exhaustivo en esas entidades, como parte de un programa
de revisión y mantenimiento de instalaciones –tuberías, ductos,
gasoductos, oleoductos, poliductos y válvulas– para contar con una
amplia radiografía que permita detectar donde están concentrados los
problemas.
Reconoció que cada tubería que atraviesa por las ciudades o en forma
paralela a los pueblos y demarcaciones tienen un periodo de vida
útil, es decir, que aunque los materiales con los que están hechos
los ductos sean resistentes, están expuestos a un constante desgaste
por el paso del tiempo y por el uso, lo cual no fue tomado en cuenta
en gobiernos anteriores, por lo que ahora se enfrentan las
consecuencias.
Se le preguntó al funcionario cuanta inversión requiere PEMEX para
poner a salvo toda su red de suministro. Dijo: “no se tiene aún un
cálculo, primero requerimos contar con un diagnóstico para conocer
qué tan grave es la situación. Después de hacer el estudio, viene
una valoración y posteriormente hablaremos de inversión…”
Luego de exponer el proyecto, Bueno Torio se refirió a la fuga de
gas ocurrida en Pueblo Nuevo, Veracruz –en los límites con Tabasco
–donde ese accidente paralizó el transporte en la carretera debido a
que PEMEX y grupos de protección civil desalojaron a decenas de
familias afectadas por la fuga.
El accidente, según los datos obtenidos por PEMEX, se debió a la
ruptura en uno de los ductos, con lo cual ya suman diez los
percances en esa región petrolera desde finales del 2004, cuando
otra falla provocó el derrame de hidrocarburos más cuantioso en la
historia de PEMEX, al vertirse al río Coatzacoalcos grandes
cantidades de petróleo que exterminó a diversas especies acuáticas y
aves de la zona, cuyos daños aún no son del todo subsanados por la
paraestatal.
Debido a la fuga de gas, ésta vez ocasionada también por la falta de
mantenimiento en las línea de abastecimiento, PEMEX se vio obligada
a reducir el suministro de ese producto. Obreros y técnicos aún
trabajan en la reparación de las fallas, aunque todavía la empresa
no aporta datos respecto a la cuantificación de los daños.
La fuga de gas no sólo afectó a Pueblo Nuevo: sus efectos también
ocasionaron que al menos unas 70 familias hayan sido evacuadas de
esa demarcación y puestas a salvo en un refugio habilitado por la
empresa petrolera. PEMEX no reporta muertes ni daños materiales
mayores y en este nuevo accidente sólo se ocupó de resguardar la
integridad física de algunas familias.