Invierte Pemex en rehabilitación y
mantenimiento de gasoductos
Fuente:
vanguardia.com.mx
(24/07/06)
Por Agencias
JULIO, 2006 (NOTIMEX).- Pemex Gas y Petroquímica Básica (PGPB)
invierte dos mil millones de pesos en la rehabilitación y
mantenimiento de ductos, ya que de los nueve mil 500 kilómetros de
líneas que opera, alrededor de 200 kilómetros requieren atención,
informó el director de ese organismo, Roberto Ramírez Soberón.
El titular de la subsidiaria de Pemex señaló que hay dos niveles de
riesgo en los ductos, el que se mide por la probabilidad de una
falla debido a condiciones mecánicas de la tubería y el que se
evalúa coforme a los daños que puede causar en caso de una falla si
el derecho de vía es invadido por asentamientos humanos.
Aclaró que el ducto de gas licuado de petróleo de San Juan
Ixhuatepec fue cerrado por la afectación que podía causar en caso de
un percance, pero admitió que en el territorio nacional existen
ductos donde las probabilidades de una falla operativa son altas.
"Es imposible tener nueve mil 500 kilómetros de ductos siempre al
cien por ciento porque hay deslaves, corrosión, restricciones
presupuestales y/o programas que no podemos dejar de lado",
argumentó.
El funcionario de Petróleos Mexicanos (Pemex) aclaró que las fallas
mecánicas no se presentan en líneas completas de transporte, sino en
tramos que -en conjunto- suman alrededor de 200 kilómetros.
La empresa, explicó, desarrolla un programa de mantenimiento y
rehabilitación de ductos como el que va de Villahermosa, Tabasco a
Guadajalara, Jalisco o el de Reynosa, Tamaulipas, que sirve para
recibir gas importado de Estados Unidos.
Son ductos a los que PGPB les da atención prioritaria en la parte
mecánica, no a las consecuencias que podrían derivar de una
contingencia, aclaró.
Destacó que el mantenimiento, limpieza y reparación de ductos es un
programa multianual "porque esto nunca termina, esto es permanente.
Hay que darles mantenimiento, protección catódica y repararlos".
Señaló que en ocasiones las lluvias ocasionan que los ríos desborden
y causen daños a los gasoductos, pero éstos también son causados por
terceros cuando realizan excavaciones o actividades que afectan las
redes y sobre las cuales la empresa no tiene control.
Sin embargo, son actividades que influyen en la evaluación de
riesgos en la operación de los ductos y por tanto son considerados
por la subsidiaria de Pemex.
Indicó que el organismo opera ductos con vida útil de hasta 50 años,
mientras que el más reciente tiene cuatro años y llega a la estación
de procesamiento de gas natural de Reynosa.
Ramírez Soberón indicó que PGPB carece de recursos económicos para
construir nuevas líneas de transporte, actividad que podrían llevar
a cabo empresas privadas, según la reforma pendiente que plantea la
apertura del mercado.
Detalló que el ducto de más riesgo era el de San Juan Ixhuatepec, no
por sus condiciones mecánicas sino por el número de personas (800)
que serían afectadas en caso de una falla.
De la posibilidad de que las seis empresas distribuidoras de gas
licuado de petróleo (LP) en esa zona compren el ducto a Pemex, el
funcionario consideró que sí pueden hacerlo, pero con ello no se
evita el riesgo.
Dijo que se aprovechará el cierre del ducto (desde el pasado 11 de
julio) para darle mantenimiento y limpiar el derecho de vía
(reubicar a las personas) y, si las autoridades lo aprueban, podría
ser vendido a los distribuidores, posibilidad que deberá analizarse,
toda vez que Pemex nunca ha realizado una operación similar.