Economía Informal
Macario Schettino
Fuente:
eluniversal.com.mx
(24/07/06)
Seguimos analizando lo que encontrará el próximo presidente, quien
quiera que sea. Y hoy permítame plantear lo que ocurrirá con el
petróleo, porque es la fuente principal de financiamiento del
gobierno. En próximas colaboraciones iremos juntando la información
para tener una propuesta completa
Más de 60% de la producción de petróleo de México depende del
supergigante Cantarell. Este manto está en declinación, aunque Pemex
ha logrado mantener la producción mediante la inyección de
nitrógeno, con lo que la presión del pozo no se desploma. Sin
embargo, las estimaciones más conservadoras indican que Cantarell
producirá apenas un millón de barriles diarios (mbd) en 2010. Esto
suena a mucho, pero en 2004 Cantarell producía 2.1 millones, que
cayeron a poco más de 2 millones el año pasado, y en éste se ha
reducido en otros 100 mil barriles. El problema está en que no
tenemos todavía pozos que puedan sustituir esta producción. Lo más
probable es que nunca tengamos otro manto como Cantarell, sino que
se localicen pozos de buen tamaño, que produzcan 250 mbd, pero eso
será en aguas profundas. O pozos mucho menores en la cuenca de
Chicontepec. En cualquier caso, las mejores estimaciones indican que
eso lo veremos para la década próxima, no en ésta.
Sin embargo, el consumo de combustible en México sigue creciendo, y
a buen ritmo. Pero como no tenemos ya espacio para procesar crudo en
nuestro país, prácticamente todo el incremento se convierte en
importaciones de petrolíferos. Mucha de la gasolina importada es
también producida por Pemex, en alianza con otras empresas fuera de
México, en donde la ley no le impide estas asociaciones. Pero sin
importar quién produce estos derivados del crudo, el caso es que
conforme pasa el tiempo ya no tenemos con qué pagarlos.
Los elevados precios del crudo nos hacen pensar que tenemos dinero
de sobra. Sobre todo a legisladores y gobernadores, que cada año
disputan los llamados "excedentes petroleros" para poder construir
algo de obra pública en sus estados y mantener popularidad. Pero
estos excedentes ya no existen. Hace unos meses le presentaba los
datos de 2005, cuando exportamos 32 mil millones de dólares de
petróleo y derivados, pero nos lo gastamos todo: 12 mil en producir
ese petróleo, 10 mil en importar petrolíferos, y 10 mil en invertir
para mantener a Cantarell produciendo. De manera que no quedó nada.
Claro que como cada uno de estos números está en cuentas diferentes,
da la impresión que sí hay dinero, y los gobernadores se lo
repartieron. Pero lo que en realidad ocurre es que Pemex se endeuda
para poder repartirle a los estados.
Sin embargo, incluso esto ya no ocurrirá en los próximos años. Para
darle una idea del tamaño del problema, he estimado el
comportamiento de las diferentes variables durante el sexenio que
iniciará en diciembre, con el presidente que sea, que no tiene la
menor importancia en esto. Primero, la producción de crudo de
nuestro país caerá durante los próximos seis años a un ritmo de 150
mbd, de manera que para 2012 produciremos 2.6 millones de barriles
diarios, en lugar de los 3.6 de este 2006. La demanda interna de
crudo no debe crecer mucho, porque no hay dónde procesarla, así que
digamos que en esos seis años pasaremos de 1.95 millones a 2.07
millones procesados en México. Pero incluso con este pequeño
incremento del consumo, el excedente exportable se contrae muy
significativamente. En 2006 exportaremos 1.74 millones de bd, pero
para 2012, con los datos que le he comentado, tendremos menos de 600
mil bd para exportar. En cambio, estaremos importando cada vez más
petrolíferos, a un precio superior, por barril, del que tenemos para
nuestra mezcla de exportación. Así, el año pasado importamos 9 mil
257 millones de dólares, y en éste nos iremos a 12 mil 400. Para
2012 serán 22 mil millones de dólares los necesarios para mover
nuestros autos. Pero nuestras exportaciones de crudo apenas
aportarán 12 mil.
De hecho, los problemas graves los veremos antes. En 2009, las
exportaciones de crudo nos aportarán 26 mil millones de dólares,
pero importaremos 18 mil 500 de petrolíferos. Y al año siguiente las
exportaciones caerán a 21 mil, mientras que las importaciones se
incrementarán a 20 mil. Habrá terminado, por completo, la época de
la abundancia.
No crea usted que este pronóstico es infalible, ni mucho menos. Los
precios del crudo pueden moverse mucho, y lo mismo los de sus
derivados. Sin embargo, el escenario futuro no se desviará mucho de
lo que aquí le he presentado. Encontrar petróleo y sacarlo no es
cosa sencilla. Lo que sí se puede hacer es modificar por completo
las finanzas públicas, para evitar que esto sea el inicio de la más
grave crisis fiscal.
macario@macarios.com.mx