Autonomía, no privatización de Pemex: ACC
Fuente:
CNEE-sur.net
(3/07/08)
• Por: Marco A. Mares
El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, propuso cortar el
cordón umbilical entre Pemex y el gobierno federal.
Así, de tajo, reveló el propósito de la reforma de Pemex que plantea
el gobierno de Felipe Calderón.
Se trata de otorgar autonomía de gestión, financiera y presupuestal
a la paraestatal más importante de México.
En otras palabras, la reforma de Pemex significaría quitarle la
camisa de fuerza con que operan las empresas paraestatales y dotarla
de capacidad de decisión sobre sus ingresos y el ejercicio de los
mismos.
Es decir, sería el principio del fin de una larga historia de
dependencia de las finanzas públicas del gobierno mexicano respecto
de la factura petrolera.
El responsable de las finanzas públicas del país no desperdició la
oportunidad y desmintió al obsesivo candidato perdedor a la
Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador.
Sin mencionar por su nombre al perredista, Carstens dijo que la
reforma de Pemex no busca privatizar a Pemex.
Tampoco implica perder la potestad sobre la renta petrolera.
Lo que sí propone es modernizar a Pemex y permitir que opere con
criterios de gobierno corporativo.
Al mismo tiempo pretende hacer de Pemex una empresa que opere con
criterios de transparencia internacionales.
En este punto sí vale la pena preguntar si tal transparencia será
posible sin meter mano en lo absoluto en el sindicato petrolero que
nadie pone en duda es una fuente inagotable de corrupción.
Habrá que ver.
Por otra parte, como bien dijo Carstens, México necesita un Pemex
moderno y eficiente.
De eso no hay la menor duda.
El secretario de Hacienda subrayó que se trata de mantener
inconmovibles los principios que dieron origen a Pemex: la propiedad
de la nación sobre la renta petrolera y la rectoría del Estado en la
explotación de los hidrocarburos.
Pero también se trata –advirtió— de acometer con urgencia los
cambios que den lugar a un Pemex más fortalecido, más flexible, más
transparente, más eficiente.
Sin catastrofismo, recordó que las plataformas de producción y
exportación del petróleo siguen declinando y las importaciones de
combustibles continúan creciendo.
Agustín Carstens se concentró en un mensaje claro y contundente,
sobre los porqués de la reforma de Pemex.
Ojalá se entienda.
ANECDOTARIO. El Consejo Coordinador Empresarial (CCE), la Concamin y
la Coparmex, dieron un abierto espaldarazo al rechazo a los
chantajes y presiones del Secretario del Trabajo, Javier Lozano, de
parte del sindicato minero, o mejor dicho, de parte de los
seguidores de su ex dirigente Napoleón Gómez Urrutia. Lozano Alarcón
ha sido firme en su expresión y en su acción respecto del estricto
ejercicio de la ley. Con base en los estatutos del sindicato minero
y principalmente de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, negó la toma de nota a Napoleón Gómez Urrutia, con lo que
formalmente desconoció su liderazgo. En las últimas horas y ante las
amenazas de los fanáticos de Gómez Urrutia, la Secretaría del
Trabajo ratificó su voluntad de aplicar la ley a quienes realicen
paros laborales.