Se
renuncia al mandato expreso de exclusividad del Estado en la
industria petrolera, señalan
Privatizadores, órganos propuestos para regular a Pemex, dicen
expertos
Fuente:
CNEE-sur.net
(3/07/08)
• ■ La CRE podría
intervenir en el mercado resultante de la apertura de la paraestatal
■ Deberá acabarse con las comisiones de 5 o 10 por ciento, “cuota
estándar” de corrupción, advierten
Rosa Elvira Vargas y Enrique Méndez
El académico Ignacio Marván Laborde llamó a senadores a no aprobar
la iniciativa presidencial
Por muchos años se prefirió la ilusión del control estatal en lugar
de admitir fracasos: Adrián Lajous
Ha habido una irracional explotación de Cantarell, afirmó el
ingeniero Francisco Garaicochea
Pemex tendrá una mejor planeación para exportar: Guillermo Cruz
Domínguez
Los senadores de la República fueron alentados a terminar de
escribir, por fin, una página digna y rescatable de la historia
nacional y no aprobar el “fraude a la Constitución” que propone
Felipe Calderón en su iniciativa energética. Ese exhorto del
académico Ignacio Marván Laborde tomó como argumento central el que
los nuevos órganos reguladores propuestos en el proyecto oficial
impulsan la privatización del sector, al renunciar al mandato
expreso de exclusividad estatal en la industria petrolera.
“En esta iniciativa, el ánimo privatizador se expresa sin recato
alguno, y lo que se propone es precisamente dotar de facultades a la
Comisión Reguladora de Energía para intervenir en el mercado
vinculado a la industria petrolera, que lógicamente se formaría al
abrirse la industria a diferentes modalidades de participación a
favor de particulares”’, resaltó Marván.
A su vez, Cuauhtémoc Sánchez Osio, ex director de Diconsa y hoy al
frente de la empresa Viromex, llamó a detener la hemorragia de renta
petrolera, simplemente acabando con las comisiones de 5 o 10 por
ciento, que es la “cuota estándar” de corrupción en las
adquisiciones de la industria. “Ninguno de los problemas de Pemex se
resuelve extranjerizando la actividad petrolera, modificando la
organización industrial o los órganos reguladores de la industria”’,
afirmó.
El especialista en administración pública dijo que si bien es
previsible que el futuro del petróleo mexicano esté en aguas
profundas, y que se requiera de mayor capacidad de refinación y
distribución, “estas cuestiones no necesariamente se revuelven
rindiendo nuestra industria a empresas internacionales que no han
enfrentado las ataduras que ha tenido Pemex, ni creando más
organismos reguladores para que dicha rendición se dé de manera
ordenada”.
Adrián Lajous, ex director de Petróleos Mexicanos y quien ayer
participó por segunda ocasión en el debate sobre la reforma
energética convocado por el Senado, dijo que por muchos años se
prefirió mantener la ilusión del control estatal de la industria, en
lugar de admitir los fracasos del monopolio del Estado. Aplaudió la
iniciativa presidencial de modificar la Ley de la Comisión
Reguladora de Energía, sobre todo porque intervendría en los
mercados finales de hidrocarburos.
México, indicó Lajous, necesita incrementar la inversión en la
infraestructura logística de la industria petrolera y mejorar su
administración y mantenimiento. “El gobierno del presidente Calderón
ha propuesto ampliar la participación privada en estas tareas”. Es
algo acertado. Y añadió: “Espero que el Senado de la República le
brinde su apoyo”.
El pasado de Lajous como director de la paraestatal fue cuestionado
por Francisco Garaicochea, presidente del Grupo Ingenieros Pemex
Constitución del 17, quien lo responsabilizó de la irracional
explotación de Cantarell, al contratar a una empresa que inyectó
nitrógeno. En ese campo, dijo el especialista, se quema gas natural
porque aquél aceptó la recomendación que en ese sentido le formuló
la compañía Netherland Sewell.
Sobre el tema a discutir en esta sesión, el especialista petrolero
dijo que la carencia de reglamentos y mecanismos de control
apropiados dentro de la industria ha costado al país, sólo por la
quema de gas en la atmósfera, 80 mil millones de dólares por no
aplicar oportunamente proyectos de recuperación mejorada, y se han
perdido, por esa misma razón, 40 mil millones de dólares en
petróleo, al tiempo que se han dejado de incorporar reservas también
de un altísimo valor económico. La propuesta, subrayó, es “a todas
luces inadmisible por su subordinación casi total al Ejecutivo
federal, convirtiéndose en dictatorial”.
Guillermo Cruz Domínguez, actual director de Operación Petrolera de
la Secretaría de Energía, dijo que las propuestas regulatorias del
presidente Calderón aseguran a Pemex contar con un contrapeso
técnico para ayudarle a planear y exportar sus productos.
El actual presidente de la Comisión Reguladora de Energía, Francisco
Salazar Diez de Sollano, defendió la iniciativa presidencial porque
“recoge los mejores principios económicos y regulatorios”, al
plantear la participación complementaria de los sectores social y
privado en el transporte y distribución de productos derivados de la
refinación y petroquímicos básicos, por medio de ductos. Así,
indicó, “la propuesta es encomiable, pero necesita ser complementada
con la apertura”.
Pascual García de Alba Iduñate, director del doctorado en políticas
públicas del Tecnológico de Monterrey, respaldó el fortalecimiento
de la Secretaría de Energía con la comisión del petróleo, pero
propuso que a medida que se amplíe la participación privada en el
sector, se extiendan también las actividades de la Comisión
Reguladora de Energía y cubrir así los nuevos campos.
“La experiencia de 15 años de la Cofeco (Comisión Federal de
Competencia) ha enseñado que autonomía no es sinónimo de eficiencia
y eficacia”, convino quien ha sido también subsecretario de
Programación y Presupuesto y de Educación Pública.
En su turno, Javier Estrada, ex integrante de la Comisión Reguladora
de Energía, dijo que el “envejecimiento organizacional” está
ahogando al sector petrolero y defendió la propuesta de Calderón,
porque puede mejorar sustantivamente la situación del sector.