Rechaza Carlos Tello que la iniciativa de Felipe Calderón fortalezca
a Pemex
Fuente:
CNEE-sur.net
(3/07/08)
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■ De seguir por ese camino las rentas
petroleras se diluirán entre cada vez más socios, advierte
Ciro Pérez Silva y Enrique Méndez
Carlos Tello, durante su intervención en el Senado
Las
iniciativas en materia energética que envió el presidente Felipe
Calderón al Congreso no convienen para la buena marcha de la
economía nacional, tampoco fortalecen a Petróleos Mexicanos y,
contrarias a la Constitución, buscan privatizar aún más la actividad
energética del país, advirtió Carlos Tello Macías, ex subsecretario
de Hacienda, ex titular de la Secretaría de Programación y
Presupuesto y ex embajador de México en Cuba, al participar en los
debates del Senado sobre la situación financiera y presupuestal de
Pemex.
“No se explica, ni mucho menos se justifica, la entrega al sector
privado de negocios y actividades que generan, a quien las
practique, cuantiosas utilidades. Si no fuese ese el caso, no se
estarían peleando los particulares por obtener esos negocios”,
aseveró el catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de
México, luego de afirmar que, de seguirse por este camino, las
rentas petroleras se diluirán poco a poco entre cada vez más y más
socios, a los cuales se les retribuirá con márgenes generosos de
utilidades. “Espero que no pasen las iniciativas que en materia
energética envió el Ejecutivo federal”, apuntó.
Al igual que los ponentes que intervinieron ayer en los debates,
Tello Macías hizo un recuento del ahogo fiscal a que ha estado
sometida la paraestatal y las transferencias al fisco que, subrayó,
exceden al total de las utilidades, antes de impuestos, de la
empresa. Este proceso de descapitalización continuaría si se
aprueban las iniciativas de Felipe Calderón, pues en esencia “se
quiere pasar al sector privado negocios e inversiones”.
Sostuvo que la situación financiera y presupuestal de Pemex en la
actualidad es el resultado, en muy buena medida, de las decisiones
que el Ejecutivo federal, por conducto de la Secretaría de Hacienda,
ha tomado en los últimos 25 años y, de manera destacada, en los
últimos 15, con lo que se ha sometido a la paraestatal a un duro,
oneroso y poco flexible sistema de control financiero y presupuestal
que se define a partir de las necesidades del gobierno federal, sin
tomar en cuenta el sano y eficiente desenvolvimiento de Pemex.
Tello Macías destacó que es la Secretaría de Hacienda, junto con el
Congreso, la que establece el régimen fiscal de Petróleos Mexicanos,
que no es otra cosa que la exacción indiscriminada de los ingresos
petroleros que se van para, parcialmente, resolver y sanear los
crónicos desequilibrios en las finanzas públicas, toda vez que la
recaudación fiscal está altamente petrolizada y el destino de lo
recaudado se diluye en los diversos gastos corrientes del gobierno.
El ex funcionario comentó que los presupuestos reducidos y la falta
de inversión han llevado a debilitar el personal técnico de Pemex,
además de que se ha despedido personal calificado y promovido la
jubilación anticipada. “Con las iniciativas propuestas, se busca
continuar por el mismo camino, pues los proyectos de gran
envergadura los llevaría a cabo el sector privado y la paraestatal
sólo registraría y administraría contratos con terceros”, enfatizó.
Resulta interesante y curioso, agregó, que en su reciente visita a
España el presidente Calderón, en la comitiva oficial, se haya hecho
acompañar sólo por la canciller Patricia Espinosa y el secretario
del Trabajo, Javier Lozano. En esta visita, dijo, se firmó un
memorando de entendimiento migratorio mediante el cual México, en
forma ordenada, enviará a España personal calificado.
“Parece ser que en el gobierno se piensa que nos sobra en el país
personal calificado. De aprobarse las iniciativas presentadas al
Senado, en efecto, le sobraría personal calificado al sector
energético público”, ironizó.
Como parte de las propuestas, enfatizó la necesidad de dotar a la
paraestatal de autonomía empresarial de gestión, “no como propone el
Ejecutivo federal”. Lo que resulta necesario, insistió, es
desincorporar a Pemex del presupuesto federal y liberarlo de
restricciones macroeconómicas innecesarias que inhiben su
funcionamiento y competitividad.
También modificar el régimen fiscal de la empresa petrolera, a
efecto de que utilice parcialmente los cuantiosos excedentes por la
venta de crudo para fortalecerse, y pasar luego “lo que sobre, que
será mucho”, a la Federación para que ésta constituya un fondo
especial que apoye las finanzas públicas de los estados, el combate
a la pobreza y obras básicas de infraestructura.
Y finalmente desaparecer la Secretaría de Energía y establecer una
comisión nacional del ramo, de la que dependan Pemex, la CFE y otras
entidades públicas que tienen que ver con la materia; dicha comisión
estaría facultada para establecer la política en materia de energía,
administrar a las empresas públicas y coordinarse con las privadas
que operan en el mencionado sector, concluyó.