* Consumen los Pidiregas a Pemex y a
la CFE
Omite la CFE Reportar Deuda por
8 mil m/p
Abre Expediente el Órgano Interno de Control
Fuente: reforma.com
( 2005-06-13 )
Todo parece indicar que la administración de Vicente Fox se quedará
con las ganas de privatizar el sector energético, lo que según el
gobierno del cambio es un freno a sus reformas estructurales,
mientras que Petróleos Mexicanos y Comisión Federal de Electricidad
enfrentan graves problemas económicos, sobre todo por la
contratación de deuda en los mercados financieros internacionales.
Y es que ambas paraestatales registran elevados niveles de deuda que
casi operan en números rojos. Así, en ocho años las amortizaciones
generadas por los Proyectos de Infraestructura con Impacto Diferido
en el Registro de Gasto, mejor conocidos como Pidiregas, se han
consumido los activos del sector.
Tan sólo en Pemex la inversión total destinada a los Pidiregas
ascenderá en el 2005 a un billón 197 mil 357 millones de pesos;
monto que supera la deuda interna del país, estimada por el Banco de
México en un billón 125 mil 877 millones de pesos.
Por si esto fuera poco, el complejo esquema que aplican los
Pidiregas ha permitido que funcionarios corruptos se sirvan con la
cuchara grande parte del dinero obtenido a través de las líneas de
crédito, beneficiando a empresas trasnacionales o incluso mediante
el desvío de los recursos.
En el caso de la CFE, la Auditoría Superior de la Federación (ASF)
señaló en su más reciente informe que al no reconocer como deuda las
operaciones de financiamiento de los recursos obtenidos a través de
los fideicomisos F-163 y el 80276, asociados a proyectos Pidiregas,
por un importe de 8 mil 275 millones 847 mil pesos, la empresa
incumplió con los ordenamientos jurídicos y las disposiciones
normativas aplicables.
Los Fideicomisos F-162 de la CFE
Como todas las historias de fideicomisos que opera el gobierno
federal, la CFE también tiene su lado oscuro. En el Informe de la
revisión y fiscalización de la cuenta pública 2003, la ASF documenta
que el 2 de octubre de ese año se constituyó el Fideicomiso
irrevocable número F-161, cuyo fideicomitente es ING (México), S.A.
de C.V., y el fiduciario es Bank Boston, S.A.
Dicha compañía estatal suscribió un contrato de indemnización con
Bank Boston, en el que garantiza indemnizar al fiduciario respecto
de las obligaciones de pago derivadas del contrato de fideicomiso y
del mecanismo de financiamiento.
Así, a través de este fideicomiso la Comisión Federal de
Electricidad obtuvo de ING una línea de crédito hasta por 6 mil
millones de pesos para financiar obras de proyectos Pidiregas. Un
par de meses después, el 9 de diciembre, esa línea de crédito se
incrementó hasta por 8 mil millones de pesos y el plazo para
disponer de estos recursos se extendió hasta el 31 de diciembre de
2004.
Para la ASF los proyectos financiados con recursos obtenidos a
través del fideicomiso F-161 no deben ser considerados Pidiregas,
puesto que no cumplen con las especificaciones; pese a ello, señala
el órgano de fiscalización, la CFE les dio este tratamiento.
Otra anomalía relacionada con la operación del fideicomiso consistió
en que la empresa omitió revelar como deuda titulada el monto, nada
despreciable, de 5 mil 950 millones 159 mil pesos, tanto en sus
estados financieros dictaminados al 31 de diciembre de 2003, como en
la cuenta pública del mismo ejercicio fiscal, en infracción de la
Ley General de Deuda Pública; del Reglamento de la Ley de
Presupuesto, Contabilidad y Gasto Público Federal, y del Principio
Básico de Contabilidad Gubernamental denominado “Revelación
Suficiente”.
De acuerdo con la investigación de la Auditoría Superior, el pasivo
se registró entre el 16 de octubre y el 19 de diciembre de 2003. En
esas fechas, la CFE suscribió 15 pagarés por 5 mil 950 millones 159
mil pesos a favor de ING Bank México, a un plazo de 10 años con seis
meses. Los títulos, agrega el informe, también fueron endosados a
favor de Bank Boston, por lo que este último entregó a la CFE el
valor nominal de los pagarés.
El Fideicomiso F-161 está facultado para emitir certificados
bursátiles preferentes y subordinados a través del intermediario
colocador (ING), entre el público inversionista en la Bolsa Mexicana
de Valores (BMV), a fin de adquirir derechos de crédito o pagarés
suscritos por la Comisión Federal de Electricidad, hasta por el
valor de las disposiciones del crédito.
A través de este fideicomiso, señala el máximo órgano de vigilancia,
la CFE efectuó un programa de certificados bursátiles con objeto de
refinanciar proyectos de obra pública financiada, a través de la
bursatilización de derechos de crédito a cargo de la propia
paraestatal. Los valores emitidos fueron autorizados por la Comisión
Nacional Bancaria y de Valores he inscritos en el Registro Nacional
de Valores.
No obstante por la gravedad de los hechos, la ASF determinó que
“como resultado de la revisión practicada, se presumen hechos de los
que podrían desprenderse responsabilidades administrativas de
servidores públicos en el ejercicio de sus funciones, consistentes
en que la CFE no reveló como deuda titulada por 5 mil 950 millones
de pesos”.
Por este motivo, a principios de año solicitó al Órgano Interno de
Control de la CFE que realice las investigaciones e inicie el
procedimiento administrativo para aplicar sanciones administrativas
a los servidores públicos responsables.
Además recomendó al secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, y al
director general de la CFE, Alfredo Elias Ayub, que en lo sucesivo
se revele el pasivo de casi 6 mil millones de pesos como deuda
titulada en sus estados financieros y en la cuenta pública.
Otro Fideicomiso 80276
En el caso del Fideicomiso 80276, la Comisión Federal de
Electricidad tampoco reveló como deuda en sus estados financieros,
ni en la cuenta pública, un saldo insoluto por 2 mil 325 millones
688 mil pesos.
Según el informe del órgano de fiscalización del Congreso, los
recursos se obtuvieron a través de la bursatilización de la cartera
de cobranza, cedida de manera virtual al fideicomiso constituido el
22 de abril de 2003 entre ING (México), S.A. de C.V. como
fideicomitente y en Nacional Financiera, S.N.C. (Nafin) como
fiduciario.
En este caso, advierte la Auditoría Superior, la Comisión Federal de
Electricidad se comprometió a pagar a través de contratos de cesión
de cartera a Nafin, en infracción de la Ley General de Deuda
Pública; del Reglamento de la Ley de Presupuesto, Contabilidad y
Gasto Público Federal, y del Principio de Contabilidad
Gubernamental.
El amplio análisis que se encuentra en proceso de revisión en la
Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados, revela que el 22
de abril de 2003 la CFE contrató los servicios de ING para
estructurar una bursatilización de cuentas por cobrar a través de la
cesión al patrimonio del fideicomiso de los derechos de cobro,
después colocar los valores en la BMV.
“En los criterios de elegibilidad de la cartera de cobranza
susceptible de ser cedida al fideicomiso, se estableció que la CFE
tendrá la responsabilidad de certificar que los derechos de cobro
estén documentados a través de los contratos de suministro, reunir
los requisitos de legitimidad y autenticidad, y que provengan del
suministro de energía eléctrica de alta o mediana tensión.”
Con esto, explica la Auditoría Superior de la Federación, la
paraestatal cedió de “manera virtual” al fideicomiso los derechos de
cobro de su cartera. Asimismo, celebró un contrato de administración
de cartera en el que se comprometió a realizar la cobranza y pagar
al fiduciario esos derechos de cobro que fueron, a su vez, cedidos
por el fideicomiso a la CFE a través de contratos de cesión en forma
gratuita y sin rembolsar cantidad alguna incurrida por la empresa
durante la administración de la cartera.
Complejidad financiera
De acuerdo con los objetivos del fideicomiso 80276, éste tiene la
facultad de adquirir los derechos de cobro cedidos por la CFE; con
base en ese patrimonio, emitir certificados bursátiles preferentes y
subordinados en la BMV; y con el producto neto de la colocación
entregada a Nafin, pagar nuevamente a la CFE los derechos de cobro
cedidos. Por si fuera poco, este complejo mecanismo determina que,
con los recursos obtenidos al final de la cadena, la paraestatal
llevará a cabo las inversiones de infraestructura.
El informe señala que, los recursos serían utilizados para pagar
obras complementarias a proyectos Pidiregas como El Cajón y para la
transformación y transmisión de energía eléctrica, modernización y
equipamiento de subestaciones, líneas de transmisión y mantenimiento
mayor.
Para la Auditoría Superior de la Federación “se presumen hechos de
los que podrían desprenderse responsabilidades administrativas de
servidores públicos en el ejercicio de sus funciones, consistentes
en que la CFE no reveló como deuda en sus estados financieros y en
la cuenta pública el saldo insoluto por 2 mil 325 millones 688 mil
pesos. Por este motivo, la entidad fiscalizadora solicitó a la
Contraloría Interna que realice las investigaciones e inicie el
procedimiento administrativo correspondiente.