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¡La
UNIÓN en defensa de la Industria Petrolera de México y por el respeto de los
derechos humanos y laborales del trabajador de confianza!
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Búsqueda de petróleo causa
desastre en 11 municipios
Así dañó Pemex 160 mil casas
Fuente: tabascohoy.com.mx
( 2005-06-27)
La paraestatal está haciendo detonaciones sin respetar la distancia
oficial y continúa provocando fracturas a miles de viviendas en todo
el estado.
Por María Cristina de la Cruz
Villahermosa, Tabasco
Petróleos Mexicanos está haciendo detonaciones sin respetar la
distancia establecida por los estándares de seguridad internacional.
Continúa provocando fracturas, de graves a leves, a miles de
viviendas -varias de ellas en riesgo de derrumbarse- y poniendo en
peligro la integridad de sus ocupantes, quienes recibieron con
recelo el último acuerdo de pago de afectaciones que, a
regañadientes, la paraestatal se comprometió a pagar.
Esta realidad contrasta con la postura sostenida por la paraestatal
en cuanto a que los sismos no afectan, y en esa lógica disfraza el
pago de afectaciones con el concepto de "apoyo".
Desde 1997 Petróleos Mexicanos sabe perfectamente de las bretaduras
de miles de casas, pero en vez de detener su paso destructor, en los
últimos años ha intensificado las explosiones para descubrir nuevos
depósitos de hidrocarburo en 12 municipios tabasqueños.
Apenas en diciembre de 2004 aceptó su responsabilidad en estos
perjuicios, pero lo hizo a medias, y apenas unos días atrás de este
año admitió pagar 620 millones de pesos, pero lo hizo condicionando
la forma de pago, los plazos y sobre todo, los montos que a simple
vista no resolverán de modo alguno la magnitud del deterioro de las
viviendas de cientos de miles de familias que viven del campo, la
pesca o se subemplean a cambio de sueldos míseros.
En el reporte de trabajos de prospección sismológica efectuada por
Pemex en 1998, se indica que la distancia utilizada por Pemex
Exploración y Producción es de 240 metros, pero este informe
contradice lo dicho por los afectados de Huimanguillo, Jalpa de
Méndez, Comalcalco y Paraíso.
Los pobladores sostienen que las explosiones se sucedían una tras
otra durante varias semanas, y se hacían a no más de 30 ó 50 metros
de distancia. Después Después del estallido de los explosivos (vibrogel,
pentolite y otros), sobrevenía el temblor de la tierra, la vibración
de las viviendas y la ruptura de paredes, techos, pozos y bardas.
Nadie los escucha
La lista es tan larga que parece la nómina de los empleados del
gobierno, pero no, la elaborada por los diputados del PRD y PRI,
contiene los nombres de miles de quejosos por daños leves y graves a
sus viviendas.
Un recorrido al azar durante dos días por distintas comunidades de
Huimanguillo, Jalpa de Méndez, Comalcalco y Paraíso, reportó la
misma problemática; casas "reventadas" o sostenidas de pie casi de
milagro. Conversamos con doña Leticia García Gómez en el piso de su
casa bretado, con doña Sara Gamas con una pared a punto de caer.
Ellas viven la ranchería Villaflores, Huimanguillo.
José Jesús Contreras Ramón, Rodolfo García Almeida y tantos otros de
la ranchería San Lorenzo, de Jalpa de Méndez, comparten la misma
frustración de ver sus casas destruidas y sin posibilidades
económicas de repararlas.
Les duele el engaño sufrido de parte de los contratistas de Pemex,
quienes les aseguraron que no habría consecuencias y en muy pocos
casos les pagaron 600 pesos a cambio de obtener el permiso para
pasar las líneas por sus solares.
Ellos al igual que la señora Laura López de los Santos, Margarita de
la Cruz, y Angel Celvera Rodríguez, del municipio de Comalcalco,
temen sufrir un accidente por el posible derrumbe de las fracturadas
estructuras de concreto, y le sobran ganas de componerlas, pero no
tienen recursos para hacerlo y consideran injusto invertir de sus
recursos personales por un daño que les ocasionó un extraño.
Alicia e Isabel Segura Ramírez, fueron las pioneras en la
presentación de quejas en Pénjamo, Chiltepec, Paraíso. Forman parte
de los 280, de los 900 habitantes de la colonia costera, que en
múltiples ocasiones a lo largo de un mes, se estremecían con las
explosiones que una tras otra se sucedían.
No les convencen las explicaciones de Pemex y tampoco están
conformes con los mil 600 pesos que se les ofrece como adelanto de
los 5 mil pesos que deberán recibir como indemnización por las
bretaduras.
Según los entrevistados de los cuatro municipios señalados, el monto
autorizado debió ser mayor porque con 5 mil pesos no hacen nada dada
la magnitud del deterioro de sus casas, porque si se revisaran los
cimientos lo más probable es que tendrían que derribarlas y
construirlas de nuevo.
Días atrás los afectados, 129 según Pemex, 217 mil (iniciales, pero
ya depurados 123 mil) de acuerdo a los legisladores solaztequistas,
parecen haber logrado su primera batalla, pero el capítulo aún no
está del todo cerrado.

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