Hidalgo: la sustracción diaria
Fuente:
elfinanciero.com.mx
(20/06/06)
*Unidad de Inteligencia - Hidalgo: la sustracción diaria
UIAE
En comparación con otros años, las cifras del robo de combustible en
el estado disminuyeron en 2006, debido a los operativos que realiza
el personal de Seguridad Física de Pemex adscrito a la refinería
Miguel Hidalgo, de Tula.
El combate a este ilícito es parte del programa Diablo, que mediante
un aparato de resonancia permite identificar las zonas de operación
de las bandas delictivas.
Según testimonios de trabajadores petroleros, la "ordeña" de
combustible es organizada por bandas que conocen el trazo de las
tuberías de la paraestatal, pero que no viven en Hidalgo.
La "ordeña" de combustible en Tepetitlán, el municipio más cercano a
la zona industrial de Tula, y por donde corre uno de los ductos más
importantes de gasolina hacia Toluca, fue explotado durante años por
la banda de Los Guerrero, cuyos miembros huyeron de la justicia el
año pasado por su complicidad en el homicidio del exalcalde Humberto
Jiménez. En su andar delictivo, este grupo estableció nexos con
policías municipales involucrados en asaltos, secuestros y el robo
de combustible.
En 2001, el robo en Santana Ahuehuepan, otra comunidad de Tula,
alertó a las autoridades sobre la gravedad de las tomas
clandestinas: cifras extraoficiales sostienen que se sustrajeron 50
mil litros de combustible. El caso llamó la atención nacional y
alentó la puesta en marcha de operativos.
Desde 2004, con la entrada de la Policía Federal Preventiva a la
Refinería Miguel Hidalgo y a los accesos carreteros hacia Tula, la
"ordeña" en la región disminuyó.
Pemex asevera que, en lo que va de 2006, sólo se ha identificado un
punto crítico para la "ordeña" en la región de Tula: la comunidad de
Santiago Tlautla, en Tepeji del Río. Hace un mes, personal de
vigilancia de la paraestatal identificó a un grupo de jóvenes que
intentaban colocar una válvula para la "ordeña" de gasolina.
Sin embargo, se sabe que en los caminos que van de Tula a Actopan,
una de las ciudades más importantes de Hidalgo, ejidatarios suelen
ofrecer gasolina a mitad de precio a sus vecinos. El negocio, aunque
oficialmente casi se ha extinguido, sigue "quedándose en casa".