Mejora la explotación petrolera, pero
las reservas se encogen
La exploración de las
petroleras más grandes del mundo tiende a deteriorarse
Fuente:
The Economist
(26/06/06)
Economist Intelligence Unit /The Economist
Refinería Carson de BP, en la ciudad de Carson, California. Las
previsiones de expertos señalan que la producción mundial de crudo
llegará pronto a su máximo antes de sucumbir a la inevitable
decadencia
Ante un precio del petróleo que flota alrededor de 73 dólares por
barril a mediados de abril, las empresas petroleras no pueden
avanzar lo bastante rápido, pero para seguir produciendo a largo
plazo necesitan mantener el ritmo de sus hallazgos. Por desgracia,
la exploración de las más grandes empresas petroleras de Occidente
tiende a deteriorarse. Neil McMahon, analista de Sanford Bernstein,
estima que tuvieron una tasa de reposición de reservas de 129%
durante los cinco años pasados, lo que significa que encontraron 29%
más de petróleo y gas del que extrajeron. Pero el año pasado la
proporción cayó a 114%.
Esas cifras minimizan el problema, ya que incluyen no sólo los más
recientes descubrimientos petroleros, sino también el petróleo
obtenido a través de la adquisición de empresas y compras:
''perforar en los pozos de Wall Street'', como decían los viejos
trabajadores de la industria. El año pasado, por ejemplo, Chevron
compró Unocal, lo que provocó un aparente aumento de sus reservas,
en tanto otras empresas estadunidenses compraron acciones de campos
petroleros en Libia. Si se excluyen esos incrementos, de acuerdo con
Sanford Bernstein, la tasa de reposición de reservas del año pasado
cayó a un magro 87% en promedio global; las reservas se encogen. Las
cifras podrían ser más sombrías si se trata de nuevos
descubrimientos en oposición a una extracción más eficiente de los
campos existentes. La consultora Word Mackenzie estima que en tal
caso el índice caería debajo de 50%, una de las razones por las que
la industria busca cada vez más tecnología de extracción mejorada.
Inclusive esas empresas con índices relativamente altos con
frecuencia dependen de sólo uno o dos aumentos abundantes en sus
libros. La reposición global de Exxon Mobil, por ejemplo, ha
promediado 114% durante la década pasada. Pero en 2004 y 2005 la
gran mayoría de sus nuevas reservas provinieron de un solo campo en
Qatar. Exxon no halló el campo sola: lo está desarrollando con la
empresa petrolera gubernamental de Qatar.
Exxon sostiene que las tasas de reposición de reservas, como las
define la Comisión de Valores y Cambios de Estados Unidos (SEC, por
sus siglas en inglés), no son la mejor medida del éxito de la
exploración. En virtud de que las reservas de una empresa forman
gran parte de su valor, la SEC estipula cómo calcular el petróleo
que una empresa tiene en la tierra y qué precio debe dársele si
tiene que extraerse. Pero la tecnología continúa desarrollándose y
los precios cambian siempre, de modo que la SEC parece arbitraria y
conservadora. Por ejemplo, no permite que las empresas incluyan el
petróleo obtenido por procesos de minería en vez de perforación,
aunque en Canadá se excavan muchas arenas bituminosas.
Richard Ward, de Asociados en Investigación, cree que las
definiciones de SEC no sólo proporcionan una imagen distorsionada de
cuánto petróleo tienen las empresas, sino también desalientan la
inversión al hacer que algunos proyectos parezcan inviables
económicamente. En fecha reciente, la Asociación de Investigación
Energética de Cambridge (CERA, por sus siglas en inglés) sugirió que
la Sociedad de Ingenieros Petroquímicos redacte las definiciones de
reserva de la SEC.
Pero desde 2003 los inversionistas se han mostrado nerviosos en
cuanto a dar demasiada libertad de acción a las empresas, a raíz de
que la petrolera Royal Dutch aterró a sus accionistas al anunciar
que había sobrevaluado sus reservas aproximadamente en un tercio. A
principios de este año, Repsol-YPF, otro gigante petrolero, anunció
una baja similar de 25%. Aun tomando en cuenta los efectos del
peculiar sistema de precios de SEC, y agregando las reservas de las
arenas bitmuninosas, el año pasado la tasa de reposición de Shell
fue de sólo 78%.
Lo pequeño es más productivo
Números como estos han ocasionado temor de que la producción mundial
de crudo llegará pronto a su máximo, antes de sucumbir a un
decadencia inevitable. Muchas compañías aún logran encontrar mucho
gas y petróleo. Por ejemplo, durante los tres años pasados, Apache,
empresa mediana estadunidense, ha descubierto casi el doble del
petróleo que ha vendido. Gran parte de su éxito es resultado de
comprar campos maduros de compañías grandes, como Shell y BP, y
desarrollarlos para aprovechar al máximo su petróleo. Otras empresas
con buenos registros de exploración se especializan en ciertos
nichos, como extraer gas de campos difusos o perforar en tipos
particulares de terreno.
En general, dice Fadel Gheit, de Oppenheimer, pequeño banco de
inversión, las empresas especializadas en la exploración tienden a
encontrar más petróleo en relación con su tamaño que las grandes.
Esto es en parte cuestión de escala: un golpe de suerte de una
empresa más pequeña podría duplicar sus reservas, pero apenas se
registraría en una de las más grandes. Sin embargo, es también
cuestión de oportunidad.
Los ejecutivos de las empresas más grandes afirman que vender
posesiones en decadencia libera a los escasos administradores para
que puedan concentrarse en proyectos más grandes y productivos, que
son los que marcan la diferencia en la fortuna de las empresas. Eso
crea economías de escala y baja el precio de cada barril que
producen. El problema, sostienen los analistas, es que el campo para
esos proyectos está disminuyendo. Las regiones más prometedoras para
exploraciones adicionales, incluso Medio Oriente y Rusia, están más
allá de los límites de las empresas occidentales. No es coincidencia
que las compañías que han logrado negociar cierto acceso a esas
áreas, como Exxon y BP, tengan altas tasas de reposición.
Esto no implica que las grandes empresas vayan a quedarse sin
petróleo, sino que tendrán que buscarlo en sitios más oscuros e
intimidantes, y usar nuevas tecnologías para extraerlo, con
probabilidad de campos más pequeños. Esas empresas comienzan a
explorar en puntos relegados, como los lechos marinos de Africa
Occidental y el Artico. No es necesario señalar que la perforación
en tales sitios es cara y difícil y, por lo tanto, riesgosa.
Las gigantes son las únicas empresas con la dimensión para emprender
semejantes proyectos, y también las que por su tamaño se ven
obligadas a hacerlo. Como dice Tony Lentini, de Apache, de las
empresas más pequeñas de exploración: ''Somos cerdos que siguen a
las vacas a través de un sembradío de maíz''. Como sea, comparadas
con sus rivales más grandes, están en el paraíso de los cerdos.
FUENTE: EIU/INFO-E