Tiene menos productividad que
Petróleos de Venezuela, resalta en informe
Cepal: afectan a Pemex exceso de altos mandos y reacción retardada
Fuente:
jornada.unam.mx
(20/06/07)
Irrelevancia estratégica y administrativa del consejo de
administración, otro de los problemas
El gobierno depende de los ingresos petroleros y con ello deja a la
empresa sin recursos
VICTOR CARDOSO
Terminal petrolera de ExxonMobil en California Foto: Ap Petróleos
Mexicanos (Pemex) mantiene entre sus principales problemas
"estructuras sobredimensionadas, excesivos niveles jerárquicos,
dilución de responsabilidades, ausencia de criterios de evaluación
del desempeño, administración poco innovadora, reducida alineación
entre objetivos y desempeño, reacción retardada, elevada tolerancia
al fracaso, e irrelevancia estratégica y administrativa del consejo
de administración".
La evaluación anterior fue hecha por la Comisión Económica para
América Latina y el Caribe (Cepal), en uno de sus más recientes
análisis sobre recursos naturales e infraestructura, donde el
organismo internacional también resalta que la petrolera mexicana
"tiene que hacer esfuerzos por aumentar su productividad, pues
produce 24 barriles por trabajador, mientras que PDVSA de Venezuela
-que tiene un tamaño similar- produce 43 barriles por trabajador".
Indefiniciones en la relación con el sindicato
Más adelante se insiste en la problemática de la petrolera mexicana
y el estudio hace referencia a que, además, "hay indefiniciones y
retrasos en los marcos institucionales y regulatorios, problemas de
dirección (nombramientos y permanencia de ejecutivos), en la
estructura organizacional, en los sistemas de contabilidad, en las
modalidades de sus compras, en la organización corporativa y en la
relación con su sindicato".
Firmado por el investigador Humberto Campodónico, el estudio La
gestión de la industria de hidrocarburos con predominio de empresas
de Estado hace un repaso de las principales petroleras de Chile,
Brasil, México y Venezuela.
Explica que "el estilo de gestión con predominio estatal,
corresponde a una situación donde la empresa pública cumple un rol
clave y activo en el sector, siendo propietario de la mayoría de las
reservas y principal responsable de la exploración y la explotación,
así como del abastecimiento interno. Hemos identificado en este
estilo de gestión que Brasil, Chile, México y Venezuela presentan
resultados distintos (si bien Chile es importador neto de petróleo
se ajusta a este estilo), de acuerdo a sus particulares dispositivos
legales, a la relación sui generis de la empresa estatal con otras
instituciones estatales (en especial con las administraciones
tributarias, como en México) así como a la filiación petrolífera
distinta de cada uno de ellos", aclara el estudio.
En particular sobre el caso mexicano, el estudio de la Cepal señala
que "la gestión de Pemex atraviesa problemas que se deben, en buena
medida, al inapropiado régimen de relacionamiento de la empresa con
el Estado propietario de la empresa" y advierte que "sin una
adecuada modificación de este régimen, los problemas de Pemex
continuarán".
Advierte que en México no han existido modificaciones legales para
mejorar la situación de la paraestatal, "lo que confirma el
mantenimiento del monopolio" de Pemex en el sector exploración y
producción de petróleo y gas natural, lo mismo que en la refinación.
"En lo referente al régimen fiscal de Pemex, a pesar de los
esfuerzos del gobierno, no ha habido modificaciones significativas,
por lo que la estatal sigue entregando al fisco el 60.8 por ciento
de sus ingresos totales. En el 2006 hubo una modificación a la Ley
de Pemex, pero ésta ha sido en lo relacionado a la cogeneración
eléctrica".
Así, la paraestatal mexicana sufre de escasez de recursos económicos
para ampliar las inversiones que le permitan restituir el nivel de
sus reservas y activos petroleros. La "pesada carga fiscal" sobre
Pemex, advierte, "la está llevando a una grave crisis y la ha puesto
al borde de la descapitalización".
Para tratar de resolver ese rezago en inversiones, se comenta en el
estudio, se ha recurrido al endeudamiento externo mediante el
mecanismo de Pidiregas (proyectos de inversión con impacto diferido
en el registro de gasto). Pero, precisa, la importancia de este
mecanismo ha aumentado fuertemente en los últimos años y ya para
2005 el porcentaje de financiamiento de Pidiregas del total de la
inversión fue de 95 por ciento.
"Sin embargo, su aplicación no es sostenible para la empresa, pues
ha hecho que sus pasivos de largo plazo aumenten, de 21 mil millones
de dólares en 1998, a más de 61 mil millones de dólares para 2003,
llegando a 85 mil millones de dólares a finales de 2005".