Reforma fiscal
El proyecto federal se olvida de Pemex
Fuente:
nuevoexcelsior.com.mx
(20/06/07)
Por: Leticia Robles de la Rosa
A unas horas de que el secretario de Hacienda, Agustín Carstens,
entregue la propuesta de reforma fiscal del presidente Felipe
Calderón, el Ejecutivo federal circuló ayer el borrador de las
iniciativas entre senadores y diputados federales.
El borrador incluye una Ley del Impuesto contra la Informalidad que,
como adelantó excélsior, busca frenar las actividades ilícitas y de
la economía informal mediante un
gravamen a los depósitos en efectivo superiores a 20 mil pesos.
El planteamiento presidencial aclara que no se considera depósito en
efectivo los abonos que se efectúan en favor de individuos o
empresas mediante transferencias
electrónicas (como los pagos de nómina), traspasos de cuenta,
títulos de crédito o cualquier otro documento o sistema pactado con
instituciones del sistema financiero en
los términos de las leyes aplicables, aun cuando sean a cargo de la
misma institución.
El Impuesto contra la Informalidad consiste en una tasa de 2% del
importe total de los depósitos gravados por dicha ley.
El paquete plantea que, para controlar los signos de “riqueza
extraordinaria sin tener una actividad que lo justifique”, las
autoridades fiscales ejerzan facultades de comprobación
a las personas que se les detecten depósitos, en suma, " superiores
a un millón de pesos durante un ejercicio fiscal y no acrediten el
pago de las contribuciones correspondientes”.
También se plantea castigar a los administradores, directores
generales, gerentes generales o integrantes de los consejos de
administración de empresas no pagadoras de impuestos, porque los
convierte en “responsables solidarios”, pues “realizan actos
tendientes a evadir el fisco federal”, pero no asumen la
responsabilidad penal de ello.
Se busca aumentar los ingresos de los estados, vía la aplicación de
20% de impuestos a los juegos y sorteos, el régimen de pequeños
contribuyentes y los gravámenes especiales para bebidas alcohólicas.
El proyecto federal se olvida de Pemex
El Ejecutivo federal entregó ayer el borrador de su propuesta de
reforma fiscal a senadores y diputados, en el cual hace referencia a
la urgente necesidad de despetrolizar la economía nacional, al
ampliar la base contribuyente, pero excluye el régimen fiscal de
Pemex, no precisa la forma en que el gobierno federal administrará
los nuevos recursos y sólo es de tipo recaudatoria.
Para controlar los signos de “riqueza extraordinaria sin tener una
actividad que lo justifique”, propone que las autoridades fiscales
ejerzan facultades de comprobación a las personas que se les
detecten depósitos, en suma, “superiores a un millón de pesos
durante un ejercicio fiscal y no acrediten el pago de las
contribuciones correspondientes”.
También castiga a los administradores, directores generales,
gerentes generales o integrantes de los consejos de administración
de empresas no pagadoras de impuestos, porque los convierte en
“responsables solidarios”, pues “realizan actos tendientes a evadir
el fisco federal”, pero que no asumen la responsabilidad penal de
ello.
La propuesta presidencial aumenta los ingresos de los estados del
país, vía la aplicación de 20% de impuestos a los juegos y sorteos,
el régimen de pequeños contribuyentes y los gravámenes especiales
para bebidas alcohólicas.
Para ampliar la base contribuyente y no aumentar las tasas
impositivas, el Presidente de la República propone reformas a la Ley
del Impuesto sobre la Renta y del Código Fiscal de la Federación, y
crea el Subsidio para el Empleo, la Ley del Impuesto de Tasa Única y
la Ley del Impuesto contra la Informalidad, que establecen candados
para evitar la evasión fiscal.
Oficialmente, sin embargo, el documento no fue entregado a la mesa
directiva de la Comisión Permanente del Congreso, con sede en el
Senado, por lo que anoche no fue agendado para su ingreso formal en
la sesión de este día.
Será a las 8:15 de hoy cuando el secretario de Hacienda, Agustín
Carstens, lo entregue personalmente a la Secretaría General de
Servicios Parlamentarios para que lo turne a la mesa directiva y
comience su proceso legislativo.
A partir de las 14:00 horas de ayer comenzó a circular entre
senadores y diputados federales integrantes de las comisiones de
Hacienda y Crédito Público de ambas Cámaras el borrador de la
propuesta federal en la materia, que consiste en 112 páginas,
dividido en tres iniciativas madre, y está dirigido a Manlio Fabio
Beltrones, presidente de la mesa directiva de la Comisión Permanente
del Congreso.
El proyecto aplica un impuesto, cuya tasa no está determinada, a las
pérdidas que provengan de la enajenación de acciones u otros títulos
de valores, así como a los préstamos y premios superiores a 600 mil
pesos; coloca un régimen de exenciones, pero con candados para
evitar que el contribuyente las utilice para evadir impuestos.
Se basa en propuestas hechas por la Convención Nacional Hacendaria y
propone integrar en una tarifa tanto el Impuesto sobre la Renta como
el subsidio fiscal aplicable a las personas físicas, así como
sustituir el crédito al salario por el subsidio para el empleo.
Amplía “las facultades de la autoridad fiscal con el objeto de que
cuenten con mayores elementos para la debida salvaguarda de los
bienes jurídicos tutelados por los tipos penales previstos en el
Código Fiscal de la Federación; que tenga mayor participación dentro
de los procesos penales y que pueda desempeñar correctamente su
actuación en coadyuvancia con el Ministerio Público Federal”.
El subsidio para el empleo se calculará “aplicando a los ingresos
que sirvan de base para calcular el Impuesto Sobre la Renta que
corresponda al mes de calendario de que se trate” y con base en una
tabla donde quien menos gane tendrá hasta 407 pesos mensuales de
subsidio, y para quien gane hasta siete mil 382.34 pesos, de 217.61;
quienes perciban más no serán sujetos de este apoyo.
En la parte de justificación de la Ley del Impuesto a la Tasa Única,
el Ejecutivo admite que es urgente despetrolizar la economía
nacional ante la caída de los ingresos del crudo, y recuerda la
urgencia de modificar el régimen fiscal de Pemex, pero no hace
referencia alguna a él.
Estima que el Impuesto de Tasa Única, con un monto de 16%, permitirá
una recaudación adicional de 1.80% del PIB, sin considerar el
esquema de transición.
“El Impuesto de Tasa Única que se propone a esta soberanía es un
gravamen mínimo respecto del Impuesto Sobre la Renta total; es
decir, del Impuesto Sobre la Renta propio y retenido. Únicamente se
pagaría por concepto de impuesto de tasa única el excedente entre
ese gravamen y el impuesto sobre la renta propio y retenido.
“Es importante señalar que para la determinación del impuesto mínimo
se permite reconocer el ISR que los contribuyentes hubieran retenido
a terceros, y corresponda a erogaciones que por disposición expresa
de la Ley no son deducibles para los efectos de la Tasa Única, pero
sí son deducibles para el ISR.
“La razón es que el Impuesto de Tasa Única es equivalente a gravar
la retribución a los factores de la producción en los sujetos que
realizan dichos pagos, por lo que es necesario que, para determinar
el Impuesto de la Tasa Única a pagar, se considere la parte del
Impuesto Sobre la Renta que se hubiera retenido a dichos factores”,
precisa la iniciativa del Ejecutivo.