Se deben elevar los ingresos sin tocar
a Pemex: SHCP
Señala Chávez Presa: cambiar el
régimen, positivo
Fuente:
eluniversal.com.mx
(22/06/07)
José Manuel Arteaga, Fernando Pedrero y Ricardo Gómez
Para la reforma fiscal enviada al Congreso de la Unión no resulta
necesario tocar el tema del régimen fiscal de Petróleos Mexicanos (Pemex),
aseguró el secretario de Hacienda y Crédito Público, Agustín
Carstens.
El funcionario expuso que con los cambios que se propusieron al
sistema fiscal existen condiciones para proporcionar a la
paraestatal más recursos financieros para su inversión.
"El planteamiento que nosotros estamos haciendo le deberá abrir
espacio a Pemex para que gaste más. La posibilidad de que la
paraestatal pueda obtener más recursos no se resuelve cambiando su
régimen fiscal, sino mejorando las finanzas del gobierno",
puntualizó Carstens.
El miércoles pasado, los líderes en el Senado de los partidos
Revolucionario Institucional (PRI) y de la Revolución Democrática (PRD),
Manlio Fabio Beltrones y Carlos Navarrete, respectivamente,
aseguraron que la propuesta fiscal del gobierno de Felipe Calderón
estaba incompleta, porque no se consideró modificar el esquema
tributario de Pemex.
Al respecto, el secretario de Hacienda expresó en un foro organizado
por EL UNIVERSAL: "Sin duda puede haber otros cambios en el régimen
fiscal de Pemex que serían deseables por alguna otra razón, y
estaremos en la mejor disposición de discutirla con el Senado".
Sin embargo, insistió que la razón de fondo por la cual no se
incluyeron cambios a la empresa petrolera del Estado es porque no
era necesario. Lo importante es generar más recursos federales
susceptibles de trasladárselos a Pemex.
En 2005, la paraestatal, que destina 30% de sus recursos a la
Federación, fue objeto de diversas modificaciones en su régimen
fiscal, las cuales empezaron a operar a partir del 1 de enero de
2006.
Jorge Chávez Presa, analista económico, puntualizó que en 2006, y
por efecto de los cambios en su régimen fiscal, Pemex obtuvo 130 mil
millones de pesos adicionales respecto de los recursos
correspondientes al ejercicio de 2005.
Datos de la Secretaría de Hacienda indican que, con las
modificaciones al régimen fiscal de la paraestatal, en los dos
últimos años la participación que obtiene el gobierno federal de los
ingresos derivados de la venta de petróleo disminuyó 17.2 puntos
porcentuales.
En 2005 alcanzaba 74.4%, pero para 2007 representará 57.2%.
Durante la mesa de debate en EL UNIVERSAL, Carstens puntualizó que
el objetivo inmediato de la reforma fiscal de Pemex hecha en 2005
fue el de cambiar el patrimonio neto de la paraestatal de negativo a
positivo, "lo cual ya se logró".
El secretario de Hacienda expuso que la principal restricción para
que Petróleos Mexicanos obtenga más recursos radica en la debilidad
de las finanzas públicas. Es por eso que no se le permite a la
paraestatal gastar el superávit que tiene.
"El problema no está en que Pemex tenga que generar un superávit más
amplio. El reto está en que las finanzas públicas,
independientemente de Pemex, mejoren, para darle un mejor trato",
puntualizó el secretario.
Los ingresos provenientes de petróleo que obtendrá el gobierno
durante 2007 se estiman en 4.3 del PIB.
"Cerca de una tercera parte del gasto público gravita alrededor del
petróleo, cuyos precios son volátiles", se expone en Iniciativa de
ley de la contribución especial de tasa única que envió el Ejecutivo
federal al Congreso de la Unión.
El documento expone que, si bien la disminución de la carga fiscal
de Pemex es adecuada, en la medida que existan más recursos para la
inversión el gobierno federal deberá sustituir los ingresos
petroleros por fuentes tributarias permanentes y estables.